<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326</id><updated>2011-04-21T17:52:50.107-07:00</updated><title type='text'>expresion uno</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>33</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-3579202127501952720</id><published>2008-01-07T11:53:00.000-08:00</published><updated>2008-01-07T12:12:13.260-08:00</updated><title type='text'>"TODO DE UNA"...</title><content type='html'>Gente:&lt;br /&gt;            Esta es la segunda temporada de cuentos que la llame “TODO DE UNA”. Por una cuestión de vacaciones el área de publicación Enero se encontrara de feria y balance anual jejeje…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy buen feliz año para todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-3579202127501952720?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/3579202127501952720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=3579202127501952720' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/3579202127501952720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/3579202127501952720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2008/01/todo-de-una.html' title='&quot;TODO DE UNA&quot;...'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-5489276699367977047</id><published>2008-01-07T11:47:00.000-08:00</published><updated>2008-01-07T11:53:42.807-08:00</updated><title type='text'>Cuento - Autora: Julia Goldberg</title><content type='html'>Trescientos veinticuatro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba incómodo. La silla en la que me había tocado sentar era mi castigo por llegar tarde. Como siempre, los bancos de atrás se ocupaban primero, para darle la posibilidad al buen estudiante de compartir su conocimiento (o pedirlo en caso de que sea necesario) Por quedarme dormido, me tocó silla rota en el costado de una hilera, lo cual me hacía blanco casi inevitable de las miradas de la profesora que, parada en el escenario del aula trescientos veinticuatro, había empezado a tomar lista.&lt;br /&gt;Mientras me acomodaba en el asiento, pensaba en lo ridículo que era pasar lista, siendo más de trescientos alumnos ansiosos por rendir un parcial y olvidarnos del contenido de lingüística lo antes posible. Pero la burocracia es lo primero en la universidad, así que a no chistar y esperar paciente la llegada de mí nombre. &lt;br /&gt;Para distraerme, eché una mirada a mí alrededor. Las puertas de entrada, una a cada lado, aún estaban abiertas de par en par y la gente seguía entrando. En el frente del aula, se sentía latente la ansiedad pre-parcial. Los que estaban allí sentados, repasaban apuntes, subrayaban, o escribían en un intento desesperado por dar el último manotazo de ahogado. A medida que avanzaban para atrás las hileras de sillas, el clima se iba descomprimiendo y los alumnos charlaban más animados. En las últimas filas ya no se podía predecir que lo que iba a acontecer sería un parcial.&lt;br /&gt;Pensé en cambiarme al fondo, donde supuse que me iba a sentir más cómodo. Pero justo en ése momento, la profesora nombró  “López Simbrón”. Extendí la mano para dar el presente, cuando ella agregó “Daniel”.&lt;br /&gt; Mi mano quedó suspendida en el aire. ¿Daniel? ¿Cómo? No podía haber dicho Daniel, debería haber un error, claro se confundieron mi nombre. Pero para mi sorpresa, un chico sentado varias butacas enfrente mío había levantado la mano y dicho “presente”. Luego, la profesora volvió a repetir “López Simbrón”, esta vez agregando “Luciano”. Mi mano congelada en su vuelo le dio el presente y la profesora siguió por otros López. Bajé la mano confundido, con la vista perdida en ésa nuca que se había hecho presente.&lt;br /&gt;¿Daniel? Ése nombre y ése apellido, es decir mí apellido. No entendía nada, mi única respuesta a una pregunta que no atinaba a formular, era una nuca. Una cabellera color marrón y una remera negra. ¿Daniel? No podía ser, ¿Cuántos Danieles López Simbrón podían haber en… Uno sólo, pero ya no estaba, ¿entonces? Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, a la vez que empezaba a transpirar con los ojos detenidos en ésa cabellera.&lt;br /&gt;Me sobresalté al darme cuenta de que el parcial estaba empezando. La profesora había escrito consignas en el pizarrón y los alumnos ya estaban redactando o pensando las respuestas. Mientras escuchaba el ruido de las lapiceras contra el papel, mi mirada seguía fija en la nuca. Mi mente estaba en blanco, sólo podía repetir tres palabras: Daniel López Simbrón. Daniel. Daniel.&lt;br /&gt;Me dejé llevar por el recuerdo del nombre, sin poder ponerle cara, ni cuerpo. Lo vi en carteles, en fotos viejas en blanco y negro.  Lo vi acompañado por fechas inciertas que databan de otras épocas, que denunciaban una historia que no tendría que haber terminado. Lo vi en las lágrimas de mi mamá. Escuché su nombre, en discursos de dolor y de reivindicación.&lt;br /&gt; Daniel. Daniel en boca de mi abuela que lo busca, en boca de mi mamá que lo extraña.&lt;br /&gt;Con la fuerza de un codazo, pude sacar los ojos hipnotizados de la nuca. La chica a mi lado me preguntaba preocupada si me sentía bien. Contesté “sí, gracias” y volví mi mirada a la hoja en blanco que delataba mi falta de respuestas. No pude evitar fijarme en el borde superior dónde con letra apurada había escrito mi nombre y apellido. Nuevamente el escalofrío recorriendo mi cuerpo. Las piernas comenzaban a temblar levemente y mi garganta se trasformaba en un nudo.&lt;br /&gt; Mi memoria ahora volaba hasta la sala del tercer grado. Desde las paredes, carteles multicolores nos daban la bienvenida a un nuevo ciclo lectivo, y las letras del abecedario enmarcaban un pizarrón que sospecho habría conocido verdes mejores. Los nenes estaban sentados en sillitas amarillas alrededor de la seño que nos contaba que hacía muchos años atrás en nuestro país, había habido un golpe de estado en el que unos militares habían sido presidentes. Mi mano se levantó y el guardapolvo blanco se estiró acompañando el movimiento.&lt;br /&gt;-Si, Luciano? – había dicho la profe&lt;br /&gt;-A mi tío lo mataron – dije, repitiendo lo que tantas veces había escuchado en casa.&lt;br /&gt;-¿A tu tío lo mataron? ¿Y Sabés por qué? –&lt;br /&gt;-Sí, por que él luchó por un país mejor y en contra de los militares luchó. Y lo mataron y mi mamá no tuvo más hermano y mi abuela no tuvo más hijo porque lo mataron.&lt;br /&gt;- Pero vos sabes, ¿tu mamá sabe que lo mataron? ¿Vos visitaste su tumba, Luciano? – Me había preguntado en un clarísimo ejemplo de pedagogía aplicada.&lt;br /&gt;-No, porque mi abuela y mi mamá todavía lo buscan.&lt;br /&gt;-Entonces, Luciano, tu tío es desaparecido. No se sabe qué pasó con él, no se sabe si está vivo o muerto, Luciano, está desaparecido.&lt;br /&gt;Desaparecido. Desaparecido me habían dicho y yo repetía, sin entender. Si está desaparecido, ¿aparecerá?&lt;br /&gt;Daniel. El nombre del dolor de mi madre, de la lucha de mi abuela. Un nombre sin imagen.&lt;br /&gt;Y ahora se me presentaba un  Daniel que era una nuca escribiendo sobre una hoja en el aula trescientos veinticuatro de la facultad. De esta forma volví a la realidad, a encontrarme con la hoja aún blanca. Otra vez leí las preguntas escritas con tiza blanca en el pizarrón. Pese a conocer las respuestas, mis manos se negaban a escribir. Mi mirada seguía perdida contemplando los renglones vacíos, ansiosos, expectantes. Pero ninguna palabra se posaba en ellos.&lt;br /&gt;Me distraje al notar que algunos alumnos habían empezado a entregar el parcial. Al mirar el reloj, descubrí que había pasado una hora. No podía creerlo, una hora y mi hoja tan blanca. El atiborramiento de palabras en tinta negra sobre la hoja de mi compañera, desafiaban el blanco inmaculado de la mía. Levanté otra vez la vista para dale explicación al silencio de mi escritura.&lt;br /&gt; Allí lo encontré. Dejé que mis ojos se perdiesen en ésa mata de pelo, en busca de una explicación. Pero no encontraron nada, solo silencio. Un silencio que hacía más sonoras aún mis preguntas. Preguntas chillonas que gritaban, denunciaban, que querían -necesitaban- entenderlo todo. Pero era tanto lo que quería saber que ninguna pregunta se podía formular. Ninguna respuesta bastaría, ninguna sería correcta.&lt;br /&gt;            De repente me asusté al ver que la nuca se enderezaba. Había agarrado su hoja al levantarse del asiento y estaba caminando hacia la salida del aula. Pude ver su cuerpo entero. Nada en él me llamaba la atención, podría haber pasado como un estudiante más de Puán, con pantalones pampero, alpargatas negras y un morral cruzando su espalda. Su hoja ya estaba en el escritorio de la profesora y él se dirigía a la puerta.&lt;br /&gt;Sólo ahí reaccioné. Me levanté rápidamente con un impulso que me hizo saltar del asiento. No tuve tiempo para detenerme a pensar en el buzo y la mochila que dejaba o, en la hoja del parcial que empezaba a caer, delatando mi falta de respuestas, mostrándose blanca e intacta. Con mi corrida asusté a los que escribían y a la profesora que trató de detenerme, pidiéndome explicaciones, sin saber que yo corría para conseguirlas.&lt;br /&gt;Cuando llegué a la puerta, el ya estaba afuera. Vi como doblaba la pequeña rampa y luego desaparecía. Empecé a correr hacia él.&lt;br /&gt; Al alcanzar la rampa, él empezaba a bajar los escalones. Pude ver su figura  recortándose en el empapelado de la escalera, entre insignias políticas, avisos de fiestas, informaciones sobre cursos, etc. Iba tranquilo, despacio. No pude ver su cara, sólo su pelo marrón moviéndose mientras bajaba.&lt;br /&gt;Cuando llegué, él ya estaba llegando al siguiente piso. Un grupo de chicas que subía amenazó mi carrera, pero pude esquivarlas y bajar los escalones que me separaban del segundo piso. En este, se formaba un aglutinamiento de gente entre los que esperaban haciendo cola frente al quiosco, aguardando un café o un alfajor, y los que charlaban impunes al tránsito que intentaba avanzar. Tuve&lt;br /&gt;que pedir permiso para pasar, y no encontré otra alternativa más que utilizar la herramienta del empuje. Con esto me gané algunas palabras no amistosas, pero efectivamente llegué al primer piso, que por suerte estaba despejado. Él ya estaba saliendo de las escaleras.&lt;br /&gt; Apuré aún más mi paso. Hubiera querido llamarlo, detenerlo de alguna forma. Pero ¿qué decirle? No me animaba a nombrarlo. No podía. Las palabras no salían de mi boca. Mejor alcanzarlo. Sin saber por qué,  un impulso feroz me hacía correrlo. Con toda mi fuerza bajé los escalones lo más rápido que pude. Empecé a sentir miedo, como si mi vida se jugase en ésa corrida hacia lo desconocido. Debía alcanzarlo, era ahora o nunca. Alcanzarlo.&lt;br /&gt;            Estaba a sólo media escalera de él. Iba a llegar, iba a preguntarle, iba a ver algo más que su pelo marrón. Pero en ése momento una pequeña muchedumbre de gente empezó a subir, interponiéndose entre nosotros. Frenaron mi carrera acorralándome. Tuve que detenerme, esperar impaciente a que pasaran por el costado, mientras yo miraba a lo lejos, tratando de no perder de vista la nuca que cada vez se alejaba más.&lt;br /&gt;Al disiparse el gentío, vi como la nuca salía por la puerta de Puán. Salté los escalones que me separaban del suelo y corrí hasta la entrada, sorteando toda clase de obstáculos entre la gente que entraba y salía, los brazos de los volanteros que ofrecían papeles, los puestos vendiendo libros usados, etc. Finalmente, llegué a la calle. Miré hacia ambas direcciones buscando la nuca marrón. Creí  verla entrando en la pasarela de paños extendidos que oficiaba de feria ambulante en la vereda de la facultad. Me calmé, tomé aire y caminé unos pasos acercándome hacia allí.&lt;br /&gt; Entre la cabellera marrón que caminaba despreocupadamente y yo, se interpusieron dos filas de chicas que con sus mochilas atiborradas de apuntes, censuraban cualquier posibilidad de zigzag para franquearlas y llegar a la nuca. Tuve que bajar la velocidad de mi caminata  y esperar paciente a que terminase la sucesión de objetos exhibidos a los pies del caminante.&lt;br /&gt;Aproveché el espacio que había entre un paño repleto de collares hechos con semillas y la tela siguiente para bajar a la vereda y volver a subir en un nuevo paño (esta vez se ofrecían remeras pintadas a mano) para estar más cerca de la nuca que caminaba sin prestar atención a los objetos que se presentaban a sus pies.&lt;br /&gt; Cuando volví a entrar, el camino se había hecho aún más angosto por los artesanos sentados en el otro lado de la vereda. Inicié la caminata en fila india reduciéndola a paso de hormiga. Pero no importaba porque estaba a sólo una persona de la nuca. El que estaba delante mío, caminaba mirando para abajo y  se detuvo a preguntar el precio de un mate de madera que vendía un puestero de pelo largo. Cuando se agachó casi tropiezo con él y caigo. Levanté rápido la cabeza y al hacerlo vi que la nuca ya había salido de la feria. Esquivé el cuerpo que seguía arrodillado mirando  mates y me apuré a salir del camino. Pero cuando estaba llegando a la salida, otros entraban y para que entrásemos todos,  tuve que esperar apoyado en la pared que pasaran. Sólo cuando entró el último, pude salir. Pero ahora, ya no veía a la nuca.&lt;br /&gt;Con el panorama despejado, y ya sin sentir la opresión de la feria a mis costados, pude extender mi vista buscando el camino que había seguido el dueño de la cabellera, pero no lo encontré. Supuse que se habría metido en alguna de las librerías que se sucedían hasta llegar a la esquina, y me acerqué a ellas.&lt;br /&gt; En la primera, no había nadie, sólo el empleado con la vista perdida en la televisión. En la segunda, unos pocos estudiantes aguardaban ávidos de lectura por la llegada de sus  apuntes, pero ninguno de ellos era el portador de la nuca marrón. Salí y al ver una pequeña multitud parada frente a la puerta de la última librería,  me llené de esperanzas. Sí, acá debería estar. En una lucha de cuerpos contra cuerpos, pedí permiso para pasar y tratando de aplicar el empuje de la manera más sutil posible, me hice un lugar hasta llegar al mostrador. El que atendía me miró con mala cara, por lo cual  consideré que no hacia falta explicarle lo que buscaba porque allí tampoco estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví a la vereda de Puán. Mi última esperanza era el quiosco de donde salían estudiantes con humeantes cafés en vasos de telgopor, pero ninguno de ellos era mi personaje buscado.&lt;br /&gt;Ya estaba en la esquina y resignado me detuve en Pedro Goyena y Puan, mirando hacia ambas direcciones. La nuca no estaba. No aparecía por ningún lado. Había desaparecido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-5489276699367977047?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/5489276699367977047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=5489276699367977047' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5489276699367977047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5489276699367977047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2008/01/cuento-autora-julia-goldberg.html' title='Cuento - Autora: Julia Goldberg'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-6189176844922201519</id><published>2008-01-07T11:45:00.000-08:00</published><updated>2008-01-07T11:46:48.514-08:00</updated><title type='text'>Cuento - Autor: Leonardo Segovia</title><content type='html'>Batalla de Baurren&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Thómas Baurren se dirige a su destino, el pueblo “Cantobille”, ubicado en el estado de Texas, EEUU. Es arqueólogo, fue a ese lugar por cuestiones laborales. Consigue hospedaje en una vieja casona, más acorde a su economía. Ansioso, acorde a su personalidad, sube al segundo piso, donde se encuentra su habitación, le gusta mucho la madera de roble esmaltada que decora cada una de las puertas, camina por un largo corredor con muchos cuadros, lo que trae recuerdos a su memoria, cuadros que colgaba su padre en las paredes de la casa de su infancia, que ilustraban fotos de su gloriosa batalla, nunca le quiso decir donde sería la batalla, se quedo con la intriga. Entra al cuarto, se sienta, saca de su bolso una cuchillo, se ve hermoso, adornado con perlas color azul platinado, como eran los ríos donde su padre libro sus batallas, está reluciente, en la base del mismo hay una inscripción en un idioma muy extraño. Es un muchacho curioso, atento, un poco descuidado, necesita que le presten atención. Tercer día que esta allí, el sol no da respiro, se refleja sobre la cabellera morocha de él, la barba empeora la situación, le da picazón, hace mucho calor, casi exhausto por no dormir lo suficiente; una gota cae lentamente desde su frente, dobla en su ceja izquierda, llega a la nariz, el se rasca, continua por el labio superior, se introduce en su boca, escupe enérgicamente, pasa su mano por su frente, hace mucho calor. Decide parar en un bar típico de la zona, se sienta, observa cuidadosamente los rincones del lugar, gente de campo charlando de sus asuntos, se acerca a la barra, pide una cerveza bien fría, mientras que toma su bebida, alcanza a escuchar una conversación entre dos campesinos. Uno de ellos tiene la cara muy arrugada con una gran verruga en su frente, parece con mucho ánimo, camisa a rayas, jean color celeste cielo, y un pañuelo rojo sangre en su cuello. En un momento sé oye.....&lt;br /&gt;-Bill, cuéntame la historia de la batalla de Cantobille – Preguntó uno de ellos.&lt;br /&gt;-Esta bien, te lo contaré- Dijo Bill&lt;br /&gt;-La historia dice que hubo un gran enfrentamiento en este lugar hace 50 años, entre invasores de las colonias inglesas contra los indios autóctonos del lugar y la milicia norteamericana que defendía esta región. Se comenta que hubo un general que dio todo por su pueblo, hasta la ultima gota de sangre, finalmente se gano la batalla contra los ingleses, pero con la perdida del glorioso general. En honor a su esfuerzo y sacrificio por defender estas tierras sagradas para los indios se llamo la batalla de Wainamá. Desde entonces se conoce con ese nombre.&lt;br /&gt;-Esa es la historia- dijo Bill&lt;br /&gt;-Thómas se quedo helado, no podía creer lo que había escuchado. Enseguida le preguntó.&lt;br /&gt;-Perdón! No pude obviar su conversación, soy arqueólogo, mi nombre es Thómas- Dijo con tono fuerte y seguro. Sube todavía más la temperatura.&lt;br /&gt;-Estoy realizando un trabajo de investigación arqueológica en esta región sobre los indios Garúa, que intervinieron en la batalla que ustedes hablaban – Agregó Thómas&lt;br /&gt;-Les quiero mostrar algo, el muchacho saca de su bolso el cuchillo de su padre.&lt;br /&gt;-Ese cuchillo, me hace recordar algo. Ha sí, ya sé. Esto perteneció, según parece, al armamento que se utilizo aquí durante la gran guerra. Dijo Bill, con entusiasmo.&lt;br /&gt;- No puede ser, es de mi padre. Thómas se queda pensando.&lt;br /&gt;-Guarda eso, lo importante es que estas aquí. Dijo Bill, se arremanga la camisa.&lt;br /&gt;-Mira muchacho, yo te voy a ayudar.- Bill sonríe con un diente dorado en su boca, arruga todavía más su frondosa frente.&lt;br /&gt;-Ve al museo del pueblo, donde se encuentran los artefactos, armamentos y demás que fueron encontrados en los últimos años en las zonas de excavación y en ese lugar tal vez encuentres más pistas sobre lo que paso aquí.- Afirma Bill con voz gruesa, mientras la camarera le servia otra cerveza.&lt;br /&gt;-Muchas gracias Bill, no voy a perder más tiempo. Cuando tenga novedades te aviso.- Grita Thómas.&lt;br /&gt;-Muy Bien, muchacho, sabes que siempre me encontraras aquí, buena suerte!!!- Bill pide otra cerveza.&lt;br /&gt;Primero fue a la casona y preparó la mochila con las herramientas de arqueología, se sentó en la cama, era demasiada la emoción, comenzó a imaginarse, encontrare vestimentas, armas, espadas, me imagino que el general del ejercito debe haber peleado con un gran valor, defendiendo su patria, defendiendo su pueblo, defendiendo su honor. Baja las escaleras rápidamente, cae el cuchillo de su padre en el piso recién encerado, lo levanta.&lt;br /&gt;-No sé porque me vino a la mente una imagen de mi padre, me puso en su falda, y me dijo, algún día yo dejaré de existir y tu encontrarás a una persona muy especial. No supe que decirle, me senté junto a él, mientras mi madre prendía el televisor. Pregunta a la dueña de casa, donde esta el museo de guerra del pueblo.&lt;br /&gt;La dueña le dice – Esta a medio kilómetro de aquí por la carretera que va hacia el sur.&lt;br /&gt;Alquila una camioneta y se dirige al museo. Cuando llega percibe un aire especial distinto a cualquier otro. Entra al museo y empieza a observar cosas familiares, cosas que su padre le había mostrado de su carrera de militar. Hasta que encontró un escrito que le llamo la atención, por que contaba la historia de la batalla. Al comienzo decía batalla de Wainamá o traducido a la lengua actual batalla de Baurren en honor al General Albert Baurren que dio todo por su pueblo. Se cae un lagrima de sus ojos. Tiemblan sus manos, saca el cuchillo, la inscripción del cuchillo se encuentra en la placa que esta frente a Thómas, dice Regalo de la comunidad de “Cantobille” a su General Albert Baurren.&lt;br /&gt;-Con este cuchillo luchó mi padre en esa batalla – Él llora.&lt;br /&gt;Sé recupera de la emoción, siente orgullo por su padre, se levanta. El cuidador del museo se acerca, hombre canoso, lentes oscuros, aspecto prolijo, zapatos negros y un reloj plateado que cuelga de su bolsillo derecho, pregunta si es familiar del general, Thómas responde.&lt;br /&gt;-Mi nombre es Gerald, yo lo conocí, fue un gran hombre. Sabe que un familiar de él vive aquí&lt;br /&gt;-No, cuénteme- Responde él muchacho.&lt;br /&gt;-Valla a la ruta 13, encontrará el pueblo de Ranal. Pregunte por el apellido Baurren y lo guiaran.&lt;br /&gt;Thómas mira su reloj, son las seis de la tarde, empieza a bajar el sol, sube al auto y se dirige al pueblo.&lt;br /&gt;Parece ver un desierto, no hay nadie, toca la puerta de la primer casa, nadie atiende, va a la segunda, nadie atiende, cansado, y apunto de irse, sale alguien de la segunda casa. –¿Que quiere joven?&lt;br /&gt;-Me puede guiar para encontrar una persona, se apellida Baurren. La anciana se entristece, luego ríe vigorosamente.&lt;br /&gt;-Yo me apellido Baurren, Rosa Baurren- Dice la anciana&lt;br /&gt;-¿Thómas eres tú?&lt;br /&gt;Thómas corre a abrazar a su tía, dejo de verla cuando era niño. La anciana le cuenta, Albert Baurren tuvo una hija, aquí, ella se fue por sus estudios a otro estado de EEUU, pero vendrá en el verano que viene. Su familia vivía en ese lugar tan remoto, Thómas no lo sabía pero por fin pudo encontrarse con parte de su historia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-6189176844922201519?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/6189176844922201519/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=6189176844922201519' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/6189176844922201519'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/6189176844922201519'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2008/01/cuento-autor-leonardo-segovia_07.html' title='Cuento - Autor: Leonardo Segovia'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-5749699323951518281</id><published>2008-01-07T11:40:00.000-08:00</published><updated>2008-01-07T11:45:27.212-08:00</updated><title type='text'>Cuento - Autor: Leonardo Segovia</title><content type='html'>La casa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las baldosas de mi casa estaban sueltas, tan sueltas que cada vez que las pisabas un delgado chorro pantanoso era disparado a la pierna del caballero o la dama, por eso repetidas veces llamamos con mi familia al gobierno de la ciudad para que venga repararlas pero no obtuvimos respuesta, eso no importa ahora. Un niño muy extraño sale de la casa de enfrente mira a los lados y se vuelve a meter rápidamente, algo raro no. Mi hogar esta ubicado en capital federal, barrio de caballito, en la calle Murcia, casi llegando a Luis Viale. Es una vivienda poco llamativa, con un frente de ladrillo bien rojo,  una terraza con vista a la calle, dos ventanas con rejas blancas en el frente, una al lado de la otra, y una puerta de madera barnizada con un picaporte de acero plateado. Siempre salgo a la calle el día domingo, que lo dedico exclusivamente a descansar, me siento en la vereda, el brillante sol pega sobre mi rostro, por un momento siento una paz, parece que no estuviese en plena capital, se escucha el susurro de los pájaros, el viento acaricia las hojas de los árboles, los autos estacionados, enmudecidos, de pronto se oyen los pasos de una persona, es mi primo Faustino, lo llama con un grito que interrumpe la quietud. Faustino se acerca.&lt;br /&gt;-¿Cómo va primo? Dice Faustino&lt;br /&gt;-Muy bien. ¿Tenes idea sobre las personas que se mudaron hace poco a la casa de enfrente? Le pregunto con mucha inquietud.&lt;br /&gt;-No sé, ese chico que sale todo el tiempo es muy misterioso, creo que tiene un problema, un problema grave. Pero no sé, para mi no tiene una buena relación con la familia. ¡¡¡Vamos a buscarlo!!! Responde Faustino&lt;br /&gt;-¡¡No, No!! Estas loco, como vas a hacer eso, cuando salga lo interceptamos y le preguntamos. ¡¡Esta bien!!!&lt;br /&gt;-Listo. Responde Faustino sin más remedio.&lt;br /&gt;El día esta soleado, cerca del mediodía. Faustino y yo nos volvimos a encontrar en la vereda de enfrente de la casa del niño con mirada fría y dispersa, la calle esta tranquila, pasan pocos autos, al lado de la casa del niño, se pueden ver viviendas remodeladas y otras antiguas con su aspecto original. Miro a los ojos a Faustino, ya es la hora, Faustino me guiña el ojo sano que tiene, ya que el otro se lo lastimo jugando al fútbol, yo le digo con señas con las manos que esperara allí. Levanto la vista, a lo lejos en la otra punta de la calle veo a alguien que se acerca, pasa por una serie de árboles separados a dos metros cada uno, este ser extraño pasa por una casa de varios departamentos, la fachada de la pared es blanca con grandes bloques en forma de rombo con líneas horizontales, en el medio, una puerta de madera, bastante lujosa, con picaporte dorado con mucho lustre, en el lateral de la pared esta el portero con tres botones A, B, C. El individuo con capucha negra, no alcanzo a ver el rostro, sigue caminando, por todas las ventanas que pasa, la gente baja sus persianas o corre sus cortinas, nos miramos con Faustino, y nos dijimos con nuestras caras, acá pasa algo y lo tenemos que averiguar. El hombre, cero que es un hombre, continua a paso firme, salvo por las baldosas rotas de algunas partes de la vereda. De pronto toca con sus manos la puerta del niño, le abren de adentro, gira su cabeza hacia atrás, nosotros corremos hacia un árbol, nos escondemos, estuvimos cerca de que nos viera y echara nuestro plan a perder, luego de mirar a todos lados entra en la puerta del niño. misterioso. Me vino a la mente, un  recuerdo de cuando era más chico, resulta que la casa donde este niño hoy estaba habitada por gente que también tenía conductas extrañas, fuera de lo común. La casa estaba caída a pedazos, me acuerdo bastante bien era muy antigua tipo estilo colonial, semi abandonada por su apariencia. Constaba de una puerta de chapa con vidrios rotos y ventanas en la parte superior tapiadas con ladrillos. La pared de ladrillos a la vista esta escrita con aerosol negro y verde fluorescente. La Terraza estaba llena de plantas carnívoras, cada vez que pasaba me daba mucho miedo. En su interior, se veía un pasillo abovedado, un garaje con un cartel de prohibido estacionar. Candado de hoja a hoja de la puerta. Parte de la misma, diviso otra puerta tapiada con un cartón blanco, sin número que identificara la propiedad. El techo es de madera, sale un olor de humedad casi imposible de respirar. En el fondo hay una montaña de escombros. La primer puerta tiene la cerradura rota y oxidada, más adentro hay grandes bloques de mármol que adornan las paredes laterales. Se ven dibujos en graffiti, bolsas de cemento tiradas, papeles de propagandas de helados. Hoy han reconstruido un poco la estructura, pero posiblemente esta casa allá estado embrujada con espíritus malignos, me gustaría preguntarle a ese niño si sabe algo de esto.&lt;br /&gt;Faustino luego de escuchar mi historia, ya no estaba más al lado mío, se fue corriendo a su casa. Yo me quede un rato más ahí, con lo terco que soy, decidí quedarme ahí hasta que saliera. Ya es casi de noche, no hay noticias de nadie, me estoy cansando, de pronto se escuchan ruidos dentro de la casa, ¿quién puede ser?, me fui acercando a la puerta, empiezo a escuchar susurros detrás de la puerta, me dice, ven acércate, ven acércate más, me espante y retrocedí hasta mi casa, tengo miedo y no sé a donde ir, me doy cuenta que no tengo las llaves de casa, mis padres todavía no volvieron, ¿qué voy hacer?, corro hasta la casa de Faustino, no atiende nadie la puerta, me empiezo a desesperar, no sé que hacer, vuelvo a mi casa, transpiro mucho, tengo taquicardia. Me siento en la vereda y trato de calmarme, en voz baja escucho una voz que nuevamente me pide que me acerque a la puerta, que no me hará daño. No sé porque, me acerco a la puerta sigilosamente, pongo las manos en mi bolsillo, no encuentro nada para defenderme, me tiemblan las manos, no pasa nadie por la calle. Escucho un ruido penetrante que me rompe los tímpanos, creo que viene de la casa, quedo aturdido, me desmayo. Trato de entrar en si pero no puedo. Cuándo reaccione, me encuentro debajo de la puerta del niño, trato de levantarme, no puedo, no siento las piernas, apoyo las manos en la vereda, trato de arrastrarme, estoy cansado no puedo más, grito con todas mis fuerzas, ¡¡¡auxilio!!!, ¡¡¡auxilio!!!, que alguien me ayude por favor, por favor ayúdenme, no puedo moverme, nadie me oye. Siento que algo muy frío recorre por todo mi cuerpo, no sé que es, estoy desesperado, no aguanto más. Pasan unos minutos, recobro las fuerzas en mis piernas, camino lentamente hasta mi casa, mis padres todavía no han vuelto, en la vereda de enfrente veo una persona que se acerca desde la esquina, le grito ayúdeme, me paso algo, ayúdeme. Cuando estoy a unos metros del individuo, me doy cuenta que es el hombre extraño de capucha que vi el otro día, siento el terror que me invade hasta la punta de mis pies, me doy vuelta para correr, en un segundo me agarro con sus manos, caminando con fuerza me lleva hacia la puerta, le digo que no quería molestarlo, que me dejara ir, no escuchaba lo que le decía, abrió la puerta de chapa negra, vi una luz blanca en el fondo del largo pasillo, note al niño que siempre salía a mirar con una sonrisa en su boca, fue lo ultimo que pude ver.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-5749699323951518281?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/5749699323951518281/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=5749699323951518281' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5749699323951518281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5749699323951518281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2008/01/cuento-autor-leonardo-segovia.html' title='Cuento - Autor: Leonardo Segovia'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-3237201040493932370</id><published>2008-01-07T11:38:00.000-08:00</published><updated>2008-01-07T11:40:17.076-08:00</updated><title type='text'>Cuento - Autor: Gabriel Macias</title><content type='html'>“El sueño de Jaromir”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajé de un colectivo, el sol ya se estaba poniendo, nacía un nuevo día en oriente y aquí morían mis posibilidades de vivir nuevamente el segundo pasado. Descendí a unos metros de la vereda, y en un largo salto entré en ella intentando no romperme la rodilla que tantos problemas me había traído.&lt;br /&gt;Volvía del centro, de algún lugar que no recuerdo, pero todavía siento aquellas gotas crispadas golpeando sobre el desgastado buzo que usaba todos los martes. Cada dos pasos agitados sacaba un pañuelo de algún bolsillo y secaba mis anteojos empañados por la humedad que brotaba de su interior aumentado. Todo estaba borroso pero el panorama no cambiaba cuando aquellos lentes volvían a ser mis ojos.&lt;br /&gt;Creo que había subido a la vereda entonces, porque con un escalón tropecé. Comencé a caminar aceleradamente hacia donde estaba la casa de un viejo y conocido escritor que dejó su nombre grabado en la calle y en las palabras de un cuento del que me sentía parte. Me encontraba como Jaromir en su sueño en el que corría por las arenas de un desierto lluvioso.&lt;br /&gt;Aquí hacía dos semanas que no llovía, los adoquines habían comenzado a transpirar y cambiar de color, y la temperatura tan elevada anulaba cualquier posibilidad de sentir otra cosa más que el calor. La lluvia se dignó a caer cuando el colectivo en el que viajaba atravesaba Tribunales. Recuerdo que las nubes anunciaban la magnitud del chaparrón que estaba por lanzarse al vacío, a la ciudad, que no estaba tan vacía.&lt;br /&gt;Ahora llovía, y mientras corría pensé en Jaromir y su sueño, sólo imaginaba lo fantasioso de creer que no estaba viviendo la realidad y que realmente estaba viviendo un sueño, el de Jaromir. Sólo esperaba que un tanque de la Segunda Guerra Mundial cruzase Thames y Velazco para comprender lo real de mi sueño.&lt;br /&gt;De pronto me encontré ahí, en la vereda, bajo el arrinconante aguacero – desaparecido hace tantos días por ser Buenos Aires – esperando la marcha de un tanque frente a mis ojos. Quizás estaba soñando con el sueño de Jaromir, o tal vez, la imposibilidad de mis ojos de no ver sin anteojos hizo que mi mente lo haga con el recuerdo, el más cercano a lo que estaba viviendo, sintiendo o soñando.&lt;br /&gt;Me puse los anteojos luego de intentar secarlos con aquel pañuelo mojado de lluvia y transpiración. Las gotas caían como flechas disparadas desde el cielo que atravesaban el tiempo y golpeaban violentamente sobre la vereda que mis pies trataban de caminar. Se oía un tren viejo a lo lejos, tal vez estaba más cerca de lo escuchado, seguramente cargado de pasajeros amontonados e imaginé los gritos de aquellos pasajeros cuando se enteraban de que no iban a destino. La lluvia olía a humedad, a tierra mojada, a transpiración arrastrada por el agua que ensuciaba la dignidad de los caminantes extrañados.&lt;br /&gt;Caminé hacia donde el instante pasado temió la aparición de un tanque bélico. Me dirigí hasta la esquina mientras mi piel se erizaba terroríficamente como nunca antes. La confusión de mis ojos veía borroso a todas las imágenes que se seguían y entonces me concentré en mis otros sentidos como un murciélago con las alas arrancadas y que tropezaba con sus propias botas, tan parecidas a las de los soldados como el casco que llevaba en mi cabeza.&lt;br /&gt;Trataba de no atropellar a nadie en mi aturdido paso, conocía de memoria aquel camino, pero ella estaba ocupada en un recuerdo del que no podía volver y sólo un impulso me ayudaba a estar más cerca de mi destino, o más lejos.&lt;br /&gt;Escuché a los árboles quejarse y resquebrajarse de dolor. Lloraban y sus lágrimas goteaban de las hojas, se mezclaban con las del cielo y con mi transpiración, y formaban un charco que quedó enterrado debajo del plátano de aquella vereda hasta la salida del sol.&lt;br /&gt;Transcurrieron diez pasos y llegué a la esquina, se escuchaba la corriente bajar por la orilla de la calle, como escapando de alguien. Un perro corría en la misma dirección esquivando el granizo pero su trote tan inquietante parecía el galope de un caballo, tal vez el de varios.&lt;br /&gt;En el interludio de un segundo la ciudad silenció sus sonidos, el cielo censuró la lluvia y se oscureció sin luna. Mis anteojos se aclaraban, a la vez que el calor se transformaba en un frío crujiente, crepitante, doloroso, que aumentaba en cada latido. De mi casco se abatían las últimas gotas, y quizás, ése fue el instante en que comencé a ver.&lt;br /&gt;Se escuchó un silbido, como una interferencia o un código transmitido en una clave incomprensible. Un silbido que aturdía, y en ese momento vi. Una multitud de caballos atropellaban al viento y descendían como la corriente, un perro asustado se escapaba de la invasión, y un grito perturbador de un hombre uniformado detuvo todo el movimiento. Y aquél silbido se convirtió en silencio mientras bajaba del colectivo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-3237201040493932370?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/3237201040493932370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=3237201040493932370' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/3237201040493932370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/3237201040493932370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2008/01/cuento-autor-gabriel-macias_07.html' title='Cuento - Autor: Gabriel Macias'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-1902149064159651756</id><published>2008-01-07T11:34:00.000-08:00</published><updated>2008-01-07T11:38:39.093-08:00</updated><title type='text'>Cuento - Autor: Gabriel Macias</title><content type='html'>EL AGUIJÓN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habías vuelto de un viaje. El sol te había tostado la piel, me debías una respuesta. Las vacaciones de aquel año fueron las más vacías de mi vida, pero en ese vacío la esperanza estaba llena de expectativas. Volviste, recuerdo, era una noche calurosa del primer o segundo mes, llovía como si el mundo fuera a acabar en la misma oscuridad.&lt;br /&gt;Nos habíamos despedido unos meses antes entre una multitud, ocultándonos de las luces y escapándonos de la mano corriendo entre la avalancha de autos que salía del estacionamiento de la ciudad. Lamenté no haberte besado en la despedida durante todo el  tiempo que permaneciste fuera.&lt;br /&gt;Yo estaba ahí, esperándote bajo la lluvia. Mojarme no era un problema, sólo quería verte. El tiempo pasaba y ningún vehículo te devolvía a esta tierra, sólo te traía yo en mi memoria. La fiesta comenzó, faltaban varias personas todavía, y vos. No se por qué tu regreso era el día de festejo de no recuerdo quien.&lt;br /&gt;Subí a un balcón que me permitía la vista a la calle, podía ver a cada auto que llegaba y a cada invitado que descendía de él. Esa noche los insectos habían salido e irrumpieron en la fiesta sin invitación y obligaban a la contertulia a exiliarse hacia lugares cubiertos en las afueras del salón con las marcas de los colmillos en sus brazos y piernas.&lt;br /&gt;Se escurría el tiempo y pude robar una botella de una bebida con alcohol, volví al balcón pero ya se había atiborrado de gente. La sensación de estar frente al enemigo entorpeció mi pensamiento cuando observé que te esperaban pero sin la exaltación que yo sentía. Pero te esperaban. Alguien también te esperaba.&lt;br /&gt;Entre unas cabezas que me habían despojado de mi otrora privilegiada vista divisé un vehículo que se acercaba desde la oscuridad y mi corazón comenzó a latir intensamente como sólo lo hacía cuando me mirabas fijamente. Lentamente debido a la cortina de lluvia se acercó  hasta la acera y estacionó delicadamente. La puerta se abrió despacio y te vi, sí te vi, eras vos. Mi corazón estaba por explotar.&lt;br /&gt;Si no hubiera sido por la lluvia y por el lodo habría robado esa alfombra roja que descendía por la escalera para desplegarla y que camines sobre ella, o tal vez no lo hice porque no me correspondía ese día.&lt;br /&gt;Mi expresión había cambiado totalmente, sin notarlo no podía desdibujar la sonrisa que se había apoderado de mi rostro. Sólo atiné a no seguir mirando por ese balcón y a esperar que subieses al primer piso donde todos esperaban al anfitrión y yo te esperaba a vos.&lt;br /&gt;Han transcurrido algunos años y no pocos. Algún sueño me devolverá la escena en que yo te saludaba después de tantos días sin verte, aún hoy sigo sin recordarla, ni tampoco lo que te dije, pero estoy seguro de que no te habrá impresionado.&lt;br /&gt;Tuve que ser cauteloso, sabía que tendrías que estar con quien correspondía, yo estaba detrás, ansiaba el momento esperado para poder hablar con vos pero no quería incomodarte. La fiesta, con el piso mojado por la gente que entraba y salía parecía una pista de patinaje sobre barro, el ambiente sofocaba a la multitud y la humedad de los cuerpos se empezaba a sentir. Los hombres escurrían sus remeras en el baño, mezcla del calor agobiante figurado en transpiración y de la lluvia, y salían acartonados nuevamente para seguir su camino.&lt;br /&gt;En un momento caí en la cuenta de que no podía estar pendiente toda la noche de tus pasos. Entonces aproveché la distracción de todo el público y volví al ahora solitario balcón. La lluvia había comenzado una vez más, la tormenta  se había electrificado, y desde ese primer piso yo era el único testigo visual de los rayos que a lo lejos parecían encender el cielo dejando a las nubes en perfecta desnudez hasta que la luz se apagaba y entonces un fuerte grito se escuchaba desde el fondo del universo como si en las tinieblas estas nubes hubiesen sido vulneradas.&lt;br /&gt;Tenía una copa en la mano, estaba muy ocupado mirando el cielo y me lamentaba a la vez por no haber traído algún espanta bichos. Veía como los insectos hacían de un ataque una batalla personal. Hasta el momento ninguno había logrado clavarme las garras en la piel. Quizás el alcohol ya me había hecho algo de efecto porque recuerdo que a uno de ellos le puse un nombre: lo bauticé Ramón. El insecto estaba gordo, lleno de sangre humana y eso lo hacía más animal o menos humano, o tal vez más humano. En realidad me hacía acordar a un tío lejano del campo que era tan chupa sangre como este pequeño mal viviente volador. Lo aplasté contra el barandal del balcón mientras descuidé la copa que tenía en mi otra mano.&lt;br /&gt;Cayó como si fuese parte de la tormenta, parte de un granizo de vidrios. Golpeó contra el parabrisas de un auto que estaba estacionado justo debajo del palco que daba a la calle. Por suerte, la tormenta y el ruido del interior evitaron que el sonido del estallido se llegue a escuchar desde adentro, y testigos afuera no había, nadie caminaba aquella madrugada por la vereda donde sucedió aquel impertinente acto de descuido.&lt;br /&gt;Apenas tomé conciencia de mi negligencia, y después de haber asesinado a Ramón, huí hacia el otro lado de la fiesta tratando de no dejar rastros de los delitos que acababa de cometer. Mientras caminaba disimuladamente con una mano en el bolsillo, la gente bailaba, las luces hacían sus efectos pero poco a poco la oscuridad se adueñaba del salón.&lt;br /&gt;Casualmente me crucé con una amiga tuya que me dijo que no vendrías a mi, si yo quería hablarte tendría que buscar el momento adecuado para secuestrarte y su consejo era que fuese hacia vos ahora. Jamás entendí esa altanería femenina que no sabe de tiempos, ni lugares apropiados o quizás jamás entendí a tu amiga por qué estaba tan acelerada. Pero ella me motivó a que fuese a buscarte y así lo hice.&lt;br /&gt;Era difícil buscarte pero más lo sería encontrarte y que estés sola. La nebulosidad del ambiente no me dejaba visualizarte aunque sería mi aliada para que escapásemos juntos sin nadie que nos descubra.&lt;br /&gt;Entre un conjunto de personas que no me posibilitaban ver lo que no se veía, te vi nuevamente, y tan original como siempre. Llevabas una camisa a cuadros, un jean que cubría tus piernas pintadas seguramente color sol y que luego cambiarías por una pollera. Tenías la piel coloreada y eso traslucía la expresión de tu cara. Parecías relajada, parecías decidida, parecías que sabía lo que querías.&lt;br /&gt;Vos y tu nuevo corte de pelo me habían saludado muy bien, por segunda vez, porque la primera no la recuerdo. Te dije cuánto te había extrañado pero sin querer presionarte lo hice. Te pregunté si podríamos hablar más tranquilos mientras los invitados pasaban a nuestro alrededor y nos miraban asombrados. Cómo no hacerlo, éramos los únicos que no estábamos en movimiento. Dijiste que no era el instante adecuado, que había mucha gente y que luego me buscarías para hablar bien claro.&lt;br /&gt;Yo no podía pensar, estaba rendido a tus pies. Me hablabas y pensaba en el momento en que mi sentimiento decidió focalizarse en una sola persona. Pensaba en el viaje que habíamos hecho meses antes de que te vuelvas a ir, en cuando te acariciaba por la ruta y más se acercaban nuestras jóvenes e inexpertas almas, más se acercaban nuestros cuerpos, y todo el alrededor perdía importancia incluso lo que habíamos dejado. Nunca sentí un temblor en el piso cuando alguien me miraba, eran movimientos de la tierra muy tenues que sólo yo sentía cuando tu mirada se clavaba en mis ojos.&lt;br /&gt;Robé una cerveza y escapé a la terraza del salón. Había parado de llover. Trepé unas escaleras y tropecé con un gato negro. Sinceramente al gato no lo vi, sólo a sus ojos que daban la impresión de que me estaban hechizando.&lt;br /&gt;Sentí resignación, pensé que no me buscarías, que era sólo una excusa para posponer alguna decisión que jamás llegaría. Desde esa terraza, casi un tercer piso, veía el centro de la ciudad. Un apagón general había dejado sin luz a quienes vivían ahí, pero de este lado la fiesta imagino que continuaba porque el sonido no había disminuido.&lt;br /&gt;Terminé mi cerveza y bajé. El gato ya no estaba. Pisé un charco de agua que me salpicó hasta la rodilla. La incomodidad que producía la humedad era tensionante, ponía nerviosa a toda la gente. El alcohol agravaba la situación y todos se empezaron a pelear, o era yo que discutía conmigo.&lt;br /&gt;Todavía podía conjugar algunos verbos cuando viniste a buscarme. Pasamos por el medio de la fiesta y bajamos por la escalera hasta llegar a un descanso. No dejé que hablaras y continué con la presión. Te pregunté qué era lo que harías, si habías tomado una decisión. Tu respuesta fue la desesperación de mis venas y la incapacidad de poder aplacarme. Me dijiste que todavía no estabas segura, que me querías pero no podías decidir. El cristal se estaba rompiendo y mis ojos se inundaron, por adentro el vacío de esas vacaciones aparentaba  que se quedaría. Me temblaban las manos por el deseo de abrazarte y de que la noche concluya. Dejé de escucharte, no quise oírte más, sólo te miré y entendí lo que querías. Te dije que te esperaría hasta que estuvieras segura. Te esperaría, no buscaría a nadie más sólo por vos, todo por vos. Quizás tu personalidad no esté preparada para tanto peso, o la culpa te remordió. Contestaste que no sería justo para mí, que yo podría estar con quien quisiera y que tendrías que soportarlo. Pero eso no es más peso me pregunto. Tal vez asegurarte mi incondicionalidad fue mi error, mientras discutíamos alguien bajó de la escalera hasta el descanso donde estábamos nosotros.&lt;br /&gt;En ese momento la luz me dio de frente en la cara y no pude ver quién era. Un silencio ruidoso predominó en la situación. El aire se respiraba tenso y sin poder ver  advertí que te tomó de la mano y te llevó nuevamente hacia arriba. No podía entender por qué no había visto quién era pero sí había entendido quién era. Maldije la luz de la escalera y me quedé sentado en un escalón. Te esperé, quizás volvieses. Saqué un cigarrillo del bolsillo que estaba un poco húmedo, lo encendí y lo fumé pitada a pitada. Guardé el encendedor en donde lo encontré y me di cuenta que ya no había más palabras para intercambiar entre vos y yo, todo estaba dicho.&lt;br /&gt;Después de unos minutos, que no distinguí si fueron muchos o pocos, me decidí a subir las escaleras y volver al salvajismo de la diversión humana. Mientras cada escalón descendía para que yo pudiese subir un pensamiento fugaz atravesó mi consciencia: yo no fumaba. Hacía un año había dejado de fumar por lo que no tenía cigarrillos encima y menos un encendedor. Metí la mano en el bolsillo para buscar el encendedor y no lo encontré. Estaba viviendo la realidad o sólo era un mal sueño.&lt;br /&gt;Crucé el salón otra vez esquivando botellas y personas. Logré salir del extenso pasillo y entré en otro que me dirigió a un galponcito que estaba detrás de la fiesta. La puerta estaba entreabierta, no había luz pero tenía techo. En ese momento no recuerdo si llovía o no. Adentré tan despacio como mis reflejos me permitían, golpeando pude abrirla un poco más y un poco más. Los primeros pasos eran acompañados de un hola tenebroso que nadie respondía. En la negrura del lugar distinguí un sillón viejo que estaba en el medio de aquel misterioso cobijo. Era lo único visible y tan tentador para recostarme como si hubiera tenido otra botella al alcance.&lt;br /&gt;Dejé caer mi cuerpo, dejé que la gravedad ejerza su fuerza sobre mí, y me desvanecí en aquel sillón. Con los ojos como inconscientes veía una luz que llegaba desde algún lugar, ingresaba por la puerta que seguía a medio abrir y moría en mis ojos. No podía ver bien de dónde provenía pero no le di mucha importancia.&lt;br /&gt;Sentí que todo a mí alrededor se estaba tornando transparente como si hubiesen encendido la luz. Vi como los objetos se empezaron a mover por sí solos. Me asusté y me levanté del sillón. Por un momento quedé sentado con la cabeza girándome sin fuerzas, pero sabía que no era una secuela del alcohol, por lo menos no hasta ahora. Los objetos se estaban moviendo. Un viejo armario se deslizaba hasta hacer tope con la pared y volvía al mismo lugar. Parecía que el viento se había intensificado, se escuchaba su voz. El agua comenzó a caer nuevamente y el sonido del choque de las nubes era más proceloso.&lt;br /&gt;Traté de levantarme pero trompiqué con mis piernas. El movimiento del suelo aumentaba  y ya no podía sostenerme. Tuve que arrastrarme hasta la puerta que se cerró de un rotundo golpe. Cuando tomé el picaporte ya no pude abrirla, se había trabado como si tuviera un pestillo. Corrí hacia una ventana que avisté en la desesperación, caí en el aluvión de objetos que se desplomaron encima de mí, logré quitármelos. Por el vidrio de la ventana no podía ver nada, afuera estaba todo oscuro. Forzando un poco pude abrirla y me encontré en el medio de la nada. Mis ojos miraban pero no veían, no transmitían al cerebro lo que ocurría fuera de ese cuarto.  Sentí que estaba en un barco, y el mar enfurecido atacaba mi embarcación, cuando me di cuenta que estaba en medio del océano rodeado de olas y de la oscuridad del cielo me dije estoy perdido.&lt;br /&gt;Desperté, miré a mí alrededor, los objetos estaban quietos, inmóviles. Giré mi cabeza y vi al gato negro, ése que me había cruzado la misma noche. Me miraba fijamente a los ojos como si fuera a atacarme o como si me comprendiera. Maulló como insultándome o dándome un consejo, dio un salto y desapareció a través de la ventana.&lt;br /&gt;Había empezado a amanecer, mi cabeza era un mundo de sonidos, caminé hacia la puerta ahora cerrada. La abrí sin ningún problema. Salí, sólo lloviznaba, estaba sin una brújula que me indique dónde ir. En el piso los charcos traían los recuerdos de la gran tormenta nocturna. Yo no recordaba muchas cosas.&lt;br /&gt;Atravesé el pasillo y volví al salón. Al parecer la fiesta había disminuido su intensidad. Una mujer con cara de que recién se había levantado invitaba con café a las personas para alejar los corolarios de la madrugada. Aparentemente estaban buscando a una persona que había tirado algo del balcón y había destruido el vidrio de un auto de alguna persona importante. Me pregunté quién habría sido el inconsciente que arrojó un objeto hacia la calle, algo me decía que tenía algo que ver pero no lo recordaba.&lt;br /&gt;Tomé un café y me escabullí nuevamente, necesitaba dormir un rato más, no estaba en condiciones de volver todavía. Nuevamente caminé por el corredor hasta llegar al escondido galpón del fondo. Por el pasillo iba sosteniendo las paredes que parecían arqueadas y deformes. Llegué hasta la puerta con el café en la mano. Esta vez la puerta estaba cerrada. Me sentía el dueño de aquel lugar que yo había descubierto aunque no era más que un usurpador.&lt;br /&gt;Abrí la puerta, la luz te dio en la cara. Mi sillón estaba ocupado por vos y por quien trepaba tus piernas. Sólo quería que sea otro sueño y que los objetos comiencen a moverse otra vez, pero esta vez no era más que la realidad.&lt;br /&gt;Me miraste y no sabías qué hacer, yo tampoco. Él no entendía por qué me mirabas tanto y yo no entendía por qué no podía dejar de mirar algo que me quebraba desde la superficie hasta el fondo. Un camperón grande los cubría, no creo que estén desnudos pensaba solamente para consolarme. Me había quedado estático, mis pies no reaccionaban, sólo la negación de lo que veía y mis ojos habían empezado a derramar su sangre.&lt;br /&gt;Sentí un rasguño en la pierna y un maullido. Aquél pequeño animal vino a rescatarme de ese océano en el que estaba por ahogarme, a salvarme del río que el llanto estaba formando y de la asfixia que me provocaba verte ahí. Se me cayó el café, agarré al gato en un impulso inconsciente y me largué del lugar. Atravesé todo el salón rápidamente, más que en toda la noche, pero algo me hizo detener. Estaba transpirado, corría sudor por mi frente. Me detuve a mojarme. Mientras derrochaba el agua en mi cabeza sentí el aguijón de un enorme insecto clavarse en el medio de mi espalda. Me di vuelta y por el espejo vi una bola negra y peluda con alas que estaba prendida de la remera que llevaba puesta. Parece que el color le había llamado su atención. Jamás había sufrido un ataque de atrás.&lt;br /&gt;Traté de espantarlo y salió volando. Me quité la remera y en la espalda tenía una mancha de sangre y un círculo que se estaba tornando morado. De pronto sentí que el calor me subía en forma de mil picaduras por todo el cuerpo y me desvanecí en el medio del baño.&lt;br /&gt;Abrí los ojos, los rayos del sol entraban por la ventana y traspasaban la cortina. No entendía nada. Me contaron que vos me encontraste tirado, imagino que me habrías seguido cuando salí corriendo desde el galpón. Ya estaba en mi casa después de haber visitado un hospital. No recordaba qué había ocurrido hasta que vi el souvenir de la fiesta arriba de la mesa. Era negro y sus ojos miraban tan fijos como los tuyos. El gato me había acompañado hasta aquí y no pensaba en abandonar este lugar, yo tampoco deseaba que lo haga. Vino a espantar a la soledad pero le arrancó sólo un pedazo, tu vacío sigue adentro mío esperando que lo llenes.&lt;br /&gt;Hoy nuestra distancia se extendió unos kilómetros, y cada vez se amplía más. Pero todavía veo esa puerta entreabierta que me invita a hacer un esfuerzo para abrirla o cerrarla, pero a través del tiempo no pude aprender que solamente es una trampa y que estoy atascado sin poder pasar hacia el otro lado y sin poder volver a mi lugar. Y moriré sin abrir puertas nuevas por no cerrar la más pesada de todas, la más grande, la más importante.&lt;br /&gt;Todavía te espero sentado en aquél descanso de la escalera. Espero que bajes, que quien te llevó te devuelva, que te puedas escapar y que corras hacia mi. Mientras tanto la gente pasa a mí alrededor, los insectos dejan marcas en mi piel, todavía los sueños me devuelven imágenes, todavía los rayos tocan el suelo y la lluvia humedece la tierra, todavía te espero sentado en aquél descanso de la escalera, porque quizás algún día regreses.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-1902149064159651756?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/1902149064159651756/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=1902149064159651756' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/1902149064159651756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/1902149064159651756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2008/01/cuento-autor-gabriel-macias.html' title='Cuento - Autor: Gabriel Macias'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-7401239261973667386</id><published>2008-01-07T11:32:00.000-08:00</published><updated>2008-01-07T11:34:43.165-08:00</updated><title type='text'>Cuento - Autora: Melina Castellano</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;                                              OBSESIÓN DORADA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ideas se confundían y reconoció el impulso de su mente y gritó – ¡Juana!- Así se llamaba aquel objeto material tan cargado de vida para Peter. Su figura regalaba sensaciones inauditas deseosas por expandirse. Sus pasos aumentaban con ansia y esperanza, las veredas parecían ofrecerle mas distancia, cada vez sentía que faltaba aún, para el encuentro. De repente le vino a la mente lo que había sucedido hacía unas horas atrás: mientras desayunaba, leía el diario aunque, en realidad, las palabras iban sueltas en su cabeza sin conexión alguna, no prestaba atención a lo que su vista se dirigía, si bien se hallaba atormentado por aquel sentimiento…aquel amor descubierto y todo lo de más carecía de importancia. Peter siendo víctima de su vejez, iba a paso lento en dirección al sitio donde, tal vez, afortunadamente para el anciano, se encontraría la gata de plástico dorado a la cual le debía el suspiro enamorado de esas últimas mañanas.&lt;br /&gt;Vacilaba a cada instante con el movimiento del brazo de su correspondida, porque ella le pertenecía, se correspondían mutuamente, él lo comprendía de esa manera.&lt;br /&gt;Pasó una tienda de ropa, una perfumería, un banco en el cual nacía de él una fila, interminable, de personas y al fin pudo divisar un cartel, aproximadamente a unos ocho metros, que a causa de sus colores flúor provocó un corto mareo de Peter pero sí lo decía, pronunciaba lo que él anhelaba hasta ese momento, el cartel era del Todo por dos pesos y su cuerpo avejentado enloqueció.&lt;br /&gt;Su nube de ilusiones y deseos fue interrumpida por una gota de lluvia, aquella que anunciaría, no sólo la tormenta, sino la llegada a la casa de “todo por dos pesos”. A Peter no le importó mojarse y ni se preocupó en abrir el paraguas.&lt;br /&gt;-Yo soy sano, no pasará nada…-&lt;br /&gt;-Abuelo, abríguese que levantó mucho viento y se está mojando-&lt;br /&gt;Mientras el encargado del “todo por dos pesos” terminaba en su amable pedido u ofrecimiento, como se lo quiera decir, Peter se detuvo en la puerta para contemplar cada uno de los objetos a la venta, muchos de ellos antiguos, y tantos otros de carácter infantil, muñecas, payasos, adornos, utensillos, relojes, en fin, objetos tanto de plástico, como de cerámica y yeso. Era increíble saber que muchos de ellos valían tan solo dos pesos aunque la gata no valía dos pesos, para Peter valía su vida, sus años y más. Recordó, en un instante que su mujer, la cual hacía unos años había fallecido, adoraba de manera exagerada un portarretrato de plástico dorado en el que siempre cambiaban la foto que contenía a modo de renovarse su imagen. Peter pensó y repensó acerca de ello y decidió que iría a fotografiar aquel objeto del cual estaba en búsqueda desesperada para colocar su imagen única en aquel portarretrato. &lt;br /&gt;-Entre, abuelo, no tome frío, hágame caso. ¡Le gané la apuesta a mi compañera! le advertí que hoy se venía la tormenta…-&lt;br /&gt;-¡Que bárbaro! Tendría que jugarle algún numerito un día de estos-&lt;br /&gt;-La verdad que sí, siempre que aposté por algo, gané…Aunque con la plata…-&lt;br /&gt;-¿Por qué no arriesgarse?-&lt;br /&gt;-Puede ser…un día de estos le juego… ¿Qué anda buscando abuelo?-&lt;br /&gt;-Sólo paseo…y me sentí atraído por los colores…voy a entrar…-&lt;br /&gt;-Vaya nomás…-&lt;br /&gt;Mientras la atención de Peter era atrapada por aquellos objetos que parecían tener vida, se aseguraba haberla visto alguna otra vez, como también supo que era ahí donde lo esperaba ella, con las mismas ansias. Aquella vez había sido distinta, el encuentro había sido inesperado. En aquel consultorio médico el aroma era detestable y traumante y el encuentro había durado a penas unos segundos. El se encontraba parado en un pasillo, largo y tristemente decorado, es más: le faltaba varias manos de pintura. Peter esperaba los resultados de sus análisis cuando vio a la gata de plástico dorado que saludaba al hombre tras su movimiento de brazo, acompañando el recorrido veloz de cada segundo…cada segundo cómplice de la mirada de Peter dirigida, incondicionalmente, a los “ojos saltones del objeto gatubelesco”  -aquella frase escrita por el hombre cada tarde en la que añoraba su brillo opaco y aunque, esto fuese paradójico, así era para él, un brillo aún opaco-. A su vez, al reconocer tal existencia ideal, tal milagro apagado pero real, sin vida pero lleno de energía, Peter apostó lo que quedaba de su existencia a las fichas correspondientes a aquella gata, la cual a partir de ese día, en ese consultorio –no fuera de lo común- dibujaría con sus garras artificiales y transparentes los ensueños de aquel anciano. Desde aquel instante Peter no era el mismo. No rondaba más por las calles esperando resignado el día de su muerte debido a que su rutina la calificaba de inútil y de escasa alegría. Peter, antes de conocerla, sentía que su vida estaba consensuada, que ya había hecho todo…y no lo habría hecho tan mal…Peter ya no se acostaba sin cenar. Ya no cenaba con platos de cerámica, lo hacía con plato y vaso de plástico y lo que le costó conseguir de color dorado…aquel dorado sin brillo, pues se trataría de plástico, sí que le costó.&lt;br /&gt;-No, señor discúlpeme, de ese color no tengo…-&lt;br /&gt;Como otros también respondían:&lt;br /&gt;-Le puedo ofrecer un juego completo pero de un plateado amarillento… ¿qué le parece?-&lt;br /&gt;Pero nada lo conformaba si no era lo que él pedía, después de dos horas de paseo por todos los sitios donde venden ese tipo de utensilios Peter consiguió aquellos platos y vasos de plástico dorado…Sí que le había costado.&lt;br /&gt;El amor que sentía por aquel plástico dorado en forma de gata superaba toda idolatría, obsesión, cariño, deseo… Entre tantos objetos y entre sus pasos cortos y cansados, solo oía el latido de su corazón al compás del sonido que suspendía el movimiento del brazo de su enamorada. Así es, la había vuelto a ver, se ubicaba entre otros objetos de plástico de varios colores, azul, rojo, plateado y también dorado, se podría decir que más de la mitad del local aspiraba a ese tono, el dorado. Contempló su rostro de nuevo al fin, la miraba sin creer que fuera verdad que se encontraban ambos en el mismo sitio, en el mismo mundo, gobernados por un mismo tiempo hasta que fueron interrumpidos por las cortinas de la tienda, lo que anunciaría que estaban por cerrar, esto significaba la despedida y desesperación del anciano. Peter debía tomar una decisión, aunque él sabía muy bien que aquella gata le pertenecía. Sin embargo el contemplarse el uno al otro se limitaría al hecho de rozar su figura, sentía que el compás del latido de su corazón no solo iba a la par del movimiento de brazos de la gata sino que se hacía cada vez más rígido y veloz. Esta vez, que se habían reencontrado, su propio cuerpo no lo permitiría. Esta vez Peter sería el culpable de la separación final.&lt;br /&gt;Los encargados guardaban los carteles dentro del local, la lluvia cesaba y Peter comenzaba a angustiarse y caer en una incertidumbre sin salida. Una mujer, que también se encontraba hace varios minutos recorriendo el local, dijo:&lt;br /&gt;-Vengo a buscar el regalo que señé hoy por la mañana-&lt;br /&gt;-Sí señora, ya se lo envuelvo. La de plástico color dorado ¿no?-&lt;br /&gt;-Exactamente-&lt;br /&gt;El mundo parecía consumirse dentro de Peter y sintió temblar su cuerpo. Los empleados del local llamaron a una ambulancia. Desgraciadamente, era una realidad utópica y efectivamente sí que le había costado…&lt;br /&gt;                                                                                              &lt;br /&gt;                                                                                                                      Melina Castellano&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-7401239261973667386?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/7401239261973667386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=7401239261973667386' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7401239261973667386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7401239261973667386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2008/01/cuento-autora-melina-castellano_07.html' title='Cuento - Autora: Melina Castellano'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-2460746665101831670</id><published>2008-01-07T11:29:00.000-08:00</published><updated>2008-01-07T11:31:38.393-08:00</updated><title type='text'>Cuento - Autora: Melina Castellano</title><content type='html'>Ya había pasado lo peor, solo quedaba atravesar los inocentes obstáculos del barrio. Frente al internado, en la esquina, había una farmacia, esas típicas de barrio de las que no hay demasiada variedad de jabones, desodorantes o cremas. Da la impresión que todas las mujeres de ese barrio usaran el mismo producto para lavarse el cabello. Sin embargo unas tres –humildes-casas más adelante, casi llegando a la calle San Pedro, entraban y salían personas con bolsas del supermercado Los Gemelos y aquel sí que apreciaba diversidad de marcas y calidad. En un momento me inundó la idea de que alguna persona que saldría de allí fuera parte de mi entorno familiar. Aumenté la velocidad de mi paso. En frente, estacionaban unos tres o cuatro autos, era la remisería El Ángel la que se ubicaba al lado del negocio de productos, sueltos, de limpieza. Las veredas se encontraban mediadas por la calle Garibaldi, víctima del pasaje diario y pesado de las líneas de colectivos 561, 549 y 165. Esos vehículos tan significativos del barrio de Temperley, parecieran ser un prototipo de la ciudad y aseguraría que sin ellos no sería ese sitio, como tal. Deseaba subir a uno de ellos sólo para recobrar el aroma fastidioso que suele apreciarse a cierta hora del día, aunque cada uno de esos tipos de pasajes se tornen realmente desagradables, resultan rutinarios y entrañables en cierto momento de la vida, como es éste para mí. &lt;br /&gt;Me sentía orgullosa de encontrarme del otro lado del mundo, del otro lado de mi cotidiana tapia, (Frágil Tapia, le puse nombre y me escucha a diario, cuando lo necesito) pero decidí olvidar, y disfrutar del momento. De todos modos había sido decisión mía.  Al distraerme casi choco con el hombre que repartía las frutas y verduras por todo el barrio. Su bicicleta se hallaba repleta de alimentos, bajé mi rostro, a modo de disculpas dado que casi provoco su caída, pero todo estaba bajo control, a pesar de aquel imprevisto y a costa, también, del anormal recorrido que estaba viviendo, el cual se encontraba alimentado por el perfume de la confitería De Ana, instalada en la esquina de Garibaldi y Saavedra; y valorada por la complicidad de sus años de despacho de pan. En la puerta de esta última, instalado un puesto de diarios, que nunca había visto alguna vez, sería nuevo talvez. Esa duda me inundó de confusión y paranoia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observé que desde la librería Apolo, enfrente, me saludaban con la mano y pronunció con tono fuerte, desde allí:&lt;br /&gt;-Me da gusto verte bien. Cuidate eh…-&lt;br /&gt;No reconocía la persona, igualmente saludé. Pero el simple hecho de que me salude alguien desconocido me provocó aun mas desasosiego y mi paso se torno más ligero.&lt;br /&gt;De repente sentí su presencia y me comenzó a seguir en mi recorrido, mejor dicho, no a seguir sino guiar, fue una salvación porque ya me sentía medio perdida. Él, que me guiaba en mi fantasía incomprendida pero finalmente consensuada. Consensuada como la parrillada que compartían los obreros de a mitad de cuadra, casi llegando a Sarmiento, probablemente estarían por levantar alguna nueva construcción para continuar y sumarle vida al barrio, asi como también lo hace El vivero de Hugo ubicado justo al lado de la casa de dos pisos que siempre me gustó, es antigua pero esta muy bien mantenida, me llama la atención los detalles arquitectónicos de ese tipo de edificaciones viejas.&lt;br /&gt;Un hecho me provoca intranquilidad, siento que esa persona me toma de la mano y aseguré que conocía esas manos, esa manera de entrecruzar los dedos y fundir las palmas una contra la otra. Sí, era él a quién no veía hace años y que considero el único hombre en esta tierra. Igualmente no comprendía que haría allí, junto a mí, tal vez, simplemente, acompañándome en mi paseo. Seguramente él me hablaría primero pues yo estaba tan sorprendida que sólo el verlo me conformaba y no estaba aún decidida en preguntarle acerca de se vida, no me importaba en ese momento. Su rostro permanecía intacto y su mirada parecía haber sufrido un proceso de condensación el día que lo vi por última vez. Solo sentía como mi adrenalina jugueteaba en todo mi cuerpo y mis nervios vibraban al compás de ese juego.&lt;br /&gt;En la puerta de la casa de pastas Joaquín –la única que se encontraba en la calle Garibaldi en diez o doce cuadras- un individuo cargando una mochila se detuvo al verme. Sentía que todo lo que había vivido unos instantes atrás revertía su sentido y se cargaba de oscuridad. No querría volver a contemplar ni la panadería, ni el supermercado, ni tampoco la farmacia de la esquina. Comprendía algo más…Asumía que aquella persona era cómplice de mi pasado y partícipe de mi verdadera vida y no la que hoy llevo a cabo.&lt;br /&gt;Mi lugar es otro, frente a esa persona que acababa de pasar cerca de mí, frente a él y muchos más, ejerciendo mi vocación tan amada.&lt;br /&gt;Me detuve con la excusa de atarme los cordones de los zapatos y seguí al individuo con la mirada, iba en dirección opuesta a nuestro recorrido, a paso tranquilo y con las manos en los bolsillos. Recordé las mañanas en la que llegaba a la escuela y me tomaba el capuchino diario, antes de dar clase y una vez que terminaba entraba a mi sitio laboral cargado de aire joven y adolescente y  el primero en saldarme era él, siempre me ganaba de mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Buen día Liliana-&lt;br /&gt; Me até el cabello, suspiré y su paso aumentó velocidad y, como si me hubiera perdido un fragmento del minuto, ya lo había perdido de vista. Maldije –dentro de mí- el recuerdo, me levanté y volví a ceder en mi camino a modo de sometimiento pues ya no transitaba con mi consentimiento.&lt;br /&gt;Mi mente se hallaba perdida entre la sorpresa de tal especial compañía, aunque  todavía incomprendida y el reencuentro recién surgido, hizo que mis ideas se perturben y decidí dejarme llevar por su amor, como siempre lo he hecho.&lt;br /&gt;Seguramente mi acompañante se habría fastidiado por mi tardanza, lo noté más distante y apresurado. Igualmente, su hermosa sonrisa permanecía y al fin escuché su dulce voz:&lt;br /&gt;-Tranquila Lili, ya llegamos. Me alegra haberte encontrado, nunca vas a dejar de ser parte de mi vida aunque los peores obstáculos se nos presenten-&lt;br /&gt;Al escuchar con real atención sus palabras me sentí aliviada, supe que nunca habría dejado de amarme como yo tampoco lo hice, pues el recuerdo me lo impidió y las circunstancias me lo reforzaron a aquel pensamiento tan vivo. Es más parecería que lo que estaba viviendo era simplemente un pensamiento pues yo me encontraba paseando, libre, gracias a mi valentía y coraje y ¿Por qué no soñar, en ese momento de felicidad, con su compañía, única y adorada? Pero no. No era un sueño, se encontraba junto a mí y me guiaba, no importa donde, pero íbamos juntos, como siempre yo anhelaba. Ir juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deseaba en ese momento cruzar la avenida y alejarnos de uno de los barrios más deleitosos de El sur de la ciudad (mi canción favorita, compuesta por el Dios del rock, a mi parecer). Quien sabe donde, pero ir juntos, mi simple objetivo.&lt;br /&gt;La casa de repuestos Ford me avisaba el final o, el posible escape. Ya llegando a la petrobras, ubicada en la Avenida Pavón, anunciaba el final. Doblamos en la esquina, ahora no transitaríamos por las veredas comerciales, sino por la cuadra paralela, en la que solo en esas tres cuadras había, tan solo, un almacén y la panadería Reconquista entre casas divergentes en tamaño y diseño.&lt;br /&gt;Pasamos la primera cuadra en un tirón. En la segunda sentí que mi mente se encontraba a la deriva, y mi conciencia y movimientos subyugados a su caminar.&lt;br /&gt;Mis decisiones y juicios se encontraban subordinados a aquella realidad, aún desconocida por mi alma, esa realidad callejera, confusa para mí dado por el tiempo en el que me encontré alejada de todo eso, de mi pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Inglaterra doblé y me encontré con mi Tapia, comprendía todo. Ya no volvería a vivir -en carne propia- la imagen diaria que recobró en mí, al verlo; y ya sentía que no todo sería igual que unos minutos antes. Todo se transformaba delante de mí, tanto como mi camino como mi conciencia, aquella que ya la consideraba realmente realizada pues ya habría recordado lo que necesitaba recordar.&lt;br /&gt;Él me habría tendido una trampa, como en toda mi vida lo hizo, así como mi corazón se encontraba en una red atrapada ahora mi espíritu también. Mis últimas ilusiones se esfumaron como su cuerpo, entre las calles de Temperley, sin mirar hacia atrás. Yo sería forzada a regresar, débil en todo sentido de existencia.&lt;br /&gt;Ahora ya todo volvería a su lugar, mi ser y la posible supervivencia de mi alma dependiente de mi locura. Mi entorno sería ahora, nuevamente, el inmedible muro, con alguna que otra planta. Mi estado de ser, abstraído de las cosas externas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-2460746665101831670?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/2460746665101831670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=2460746665101831670' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/2460746665101831670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/2460746665101831670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2008/01/cuento-autora-melina-castellano.html' title='Cuento - Autora: Melina Castellano'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-557339248082878133</id><published>2007-12-16T17:12:00.000-08:00</published><updated>2007-12-16T17:14:40.377-08:00</updated><title type='text'>Cuento- Autrora: Barbara Belén Bonfili</title><content type='html'>Llegaron a la playa a las tres de la tarde. Él había regresado el día anterior. Ella parecía inquieta, aunque su rostro se veía tranquilo. Estacionaron frente a la heladería y caminaron hasta el mostrador. Claudio se sintió raro volviendo a ese lugar tan familiar que ahora le resultaba extraño. Miró a su alrededor. Reconoció las sillas de caño con los almohadones descoloridos por los años de uso, las mesas cuadradas siempre salpicadas de helado a pesar de que la empleada pasaba el trapo frecuentemente. Observó las paredes, prolijamente pintadas. Un cuadro extraño que no estaba antes, en el que una silueta femenina y una masculina se acercan hasta convertirse en uno. Las heladeras, repletas de llamativos postres y tortas; sus vidrios, recién limpiados, y alguna que otra huella infantil marcada. Miró a los niños, siempre los mismos, con distintos rostros, sonrientes con las caritas manchadas. Los padres,  algunos que miraban a sus hijos con ojos desbordantes de ternura, otros demasiado ocupados con sus propios pensamientos. Recordó a su padre y volvió a la realidad. Violeta lo estaba mirando con signos de interrogación en los ojos. Cuando su mirada encontró la suya ella sonrió y su sonrisa fue la más tierna caricia que recordaba haber sentido. Claudio sonrió a su vez y pidieron un licuado y una copa helada. Se sentaron en las sillas dispuestas bajo la media sombra y el silencio comenzó a pedir palabras.&lt;br /&gt;– ¿Te gustó París?- preguntó Violeta. -París… fue una experiencia interesante- contestó Claudio, y recordó cómo se había sentido dos semanas atrás, parado frente a la torre Eiffel. En aquel momento su mirada se cruzaba con el monumento pero su mente había estado ocupada con otro tema, ese que ocupaba sus pensamientos muy a menudo desde que era muy pequeño, y casi constantemente desde hacía un tiempo: su padre. Aquel francés un tanto distante que había sido alejado de su tierra natal de niño cuando sus padres decidieron emigrar al otro lado del charco, como le decía su hermana Andrea en las ocasiones en que le contaba la historia de la llegada del padre a Argentina muchos años atrás. Cómo había terminado en el sur del país, en aquella ciudad que él llamaba casa, no le había quedado claro.&lt;br /&gt;   Un cosquilleo en su pantorrilla interrumpió su recuerdo. Bajó la mirada y mató a una gran hormiga negra que caminaba por su pierna. Miró más allá de la pata de la mesa y vio una línea oscura con manchitas verdes; se trataba de una procesión de hormigas que llevaban hojitas y ramitas hacia algún lugar. Violeta lo miró. En sus ojos se reflejaba que conocía a Claudio. Él le había contado cómo su padre se había ido de la casa cuando él era todavía un niño, a luchar por un país que había obligado a sus padres a buscar un destino mejor en otro lugar. También le había contado cómo su abuelo se hizo cargo de él y sus dos hermanas y los cuidó hasta su fallecimiento. Recordaba con dolorosa precisión el momento, ocho años atrás, en que él y sus hermanas habían debido aprender a organizar el hogar familiar por su cuenta. Todas las mañanas salía de aquella casa en la calle Urquiza, en el barrio que una vez había alojado a los primeros colonos galeses que se instalaron en Chubut. Solía arrancar muy temprano, cuando en invierno todavía estaba oscuro, y dirigirse al centro de Trelew a realizar los trámites que sus hermanas le habían encargado. Siempre demoraba más de lo planeado; siempre llegaba tarde al colegio. Había estado a punto de perder el último año por medias faltas acumuladas, pero se salvó porque las autoridades de la escuela lo conocían lo suficiente como para facilitarle el camino al título. Cada media falta acrecentaba su deseo de saber qué había sucedido con el responsable de que tanta responsabilidad recayera sobre él. Violeta sabía el gran esfuerzo que él había realizado para poder ahorrar la plata necesaria para viajar a París, cómo había trabajado tiempo completo desde su egreso de la secundaria: lo sabía porque había estado a su lado todo ese tiempo. Claudio recordaba con infinita gratitud todas las noches que ella lo había ido a buscar a la tienda de ropa ubicada en el centro de la ciudad. Muchas veces iban a la plaza y se sentaban en algún banco que estuviera frente a la glorieta. Claudio sabía que Violeta amaba a esa pintoresca estructura de madera y a todos los árboles que la rodeaban. En ocasiones iban a la plaza Centenario a mirar los monumentos instalados en ella pero la favorita seguía siendo la glorieta.&lt;br /&gt;     -¿Hablaste con Sofía?- preguntó Violeta.&lt;br /&gt;-Anoche cenamos en su casa con Andrea pero no me dejó hablar de nada importante. Me preguntó por los parisinos, por la torre Eiffel, el viaje, pero nada más. Sigue herida…&lt;br /&gt;- ¿Y Andrea qué dijo?&lt;br /&gt;- Me preguntó todo, me hizo repetir cada detalle aunque ya le había dicho lo principal por teléfono.&lt;br /&gt;     Bajó la mirada al suelo. La procesión continuaba. Una hormiga subió a su dedo gordo, caminó hasta el talón y continuó. Claudio la siguió con la mirada, absorto. Se preguntó hacia dónde irían. Recordó el primer dato concreto que descubrió de su padre en Francia. Se encontraba parado frente a la torre Eiffel, aún sin ninguna pista sobre lo sucedido a su padre. Había llegado dos días antes a la ciudad, tiempo durante el cual había recorrido una gran cantidad de hospitales, comisarías y oficinas militares sin obtener información útil a su búsqueda. Apesadumbrado, había entrado  en un café a almorzar, más para protegerse de la lluvia y el frío que para saciar su apetito, y mientras esperaba que lo atendieran se distrajo con la lectura – la que era capaz de realizar con sus escasos conocimientos del idioma nativo- de los recortes de diarios que adornaban gran parte de las paredes cuando un artículo que hablaba al parecer de una batalla librada tiempo atrás llamó su atención: la batalla llevaba un nombre conocido; el suyo, en otro idioma. El que llevaba su padre: Claude Del Claux. Ya olvidado el almuerzo, Claudio había consultado al camarero por la biblioteca más cercana y corrido allí a buscar más datos.&lt;br /&gt;     - ¡Buenas! ¿Andan tomando un poco de aire?- preguntó un muchacho que pasaba.&lt;br /&gt;- Hola Julián, ¿cómo estás? Contestó Violeta.&lt;br /&gt;- ¡Tanto tiempo sin vernos! ¡Desde la reunión de ex alumnos del colegio!     &lt;br /&gt;- Sí, es cierto. ¿Cómo andan tus cosas?&lt;br /&gt;     Claudio se concentró en una pareja de ancianos que caminaba por la vereda de enfrente. Se movían despacio, con los brazos entrelazados, ayudándose mutuamente. El hombre se adelantó, a pesar de que le resultaba dificultoso avanzar rápido, y abrió la puerta de la panadería para que su mujer entrara. Cuando Claudio miró a Violeta Julián ya se había ido. Tal vez el mismo hubiera murmurado un saludo de cortesía.&lt;br /&gt;     - Bajemos a la costa- pidió Violeta. Caminaron por el pasaje hacia la playa. “Pizzería” decía el cartel en el local de la esquina, a pesar de que hacía años que el lugar estaba cerrado. En el pasaje, las declaraciones de los jóvenes de turno escritas con graffiti. Claudio deslizó la mano que no se enroscaba con los dedos de Violeta a lo largo de la pared. Rugosa, verde la parte de abajo, blanca la de arriba.&lt;br /&gt;     Aquel día en París había corrido a la biblioteca más cercana y pedido ayuda al encargado. Hablaba inglés, para alegría de Claudio, y había entendido rápidamente de quién se trataba la búsqueda. Gracias a los archivos de la hemeroteca, libros y artículos sobre la guerra y algunos recuerdos del bibliotecario, se enteró de que su padre había luchado valientemente en la guerra durante tres años y había sido herido en el enfrentamiento que ahora era recordado con su nombre. En los archivos encontró la dirección del hospital en el que su padre había fallecido y se dirigió hacia el lugar ese mismo día. Una vez allí se contactó con los administrativos y les planteó su situación. Se había sentido muy extraño al tomar conciencia, repentinamente, mientras esperaba la respuesta de los empleados, de que era ese el último lugar en el que su padre había estado. Sintió un estremecimiento al recordarlo. A pesar de lo dificultoso de la tarea por haber sido época de guerra los administrativos se habían mostrado sorprendentemente amables y comprensivos. Revisaron los archivos y entregaron a Claudio un papel en el que estaban escritos los nombres de algunos de los médicos y enfermeros que habían estado trabajando en la época en que su padre había estado internado.&lt;br /&gt;     Cruzaron la calle. Algunos autos se acercaban lentamente. El paredón de la rambla solía ser blanco con propaganda política como adorno. Ahora que el gobierno cambió, turquesa. Los ojos de Claudio se toparon con los árboles, cuyas hojas eran mecidas por el viento; siguieron por la arena gris hasta el mar, de un celeste verdoso cerca de la costa, azul profundo hacia el fondo del cuadro. Más allá, el horizonte.&lt;br /&gt;     Luego de que una enfermera se negara a hablar con él – o con cualquiera sobre esa época, había dicho- había llamado a uno de los médicos, quien accedió a recibirlo en su casa al día siguiente. Claudio acudió sintiéndose nervioso. La casa del doctor era blanca y se veía que había sido majestuosa alguna vez. Ahora las paredes estaban desgastadas y manchadas, pero el edificio seguía siendo acogedor. El doctor Ferdinand, un anciano alto pero encorvado de cabello plateado, vestido pulcramente, lo había invitado a pasar. Le contó que recordaba vagamente a su padre pero le dio el nombre de una persona que, creía, podría decirle más sobre su estadía en el hospital: una voluntaria que había trabado amistad con Claude. Después de terminar el café que le había servido, Claudio le había dado las gracias profusamente al señor Ferdinand y se había dirigido a la cabina telefónica más cercana. Al entrar notó que no sabía si Camille, la mujer en cuestión, sabría su idioma, o el inglés. Había pensado en pedir ayuda a algún empleado del hotel, pero decidió en cambio conseguir la dirección e ir allí directamente. De seguro ella comprendería el atrevimiento. Eran las dos de la tarde en París. Llovía. Se había parado frente al edificio que le había indicado la operadora y había rogado que la mujer no se hubiera mudado. El edificio se veía nuevo, aunque sencillo. Le recordó al que estaba en el centro de Trelew, frente a la plaza, aunque este era sin duda más alto. De golpe se había sentido extrañamente calmado. Tocó el timbre y esperó. Pocos segundos después una voz femenina había contestado en francés. En un inglés pausado él había pedido hablar con ella acerca de Claude del Claux. Había escuchado el ruido monótono del intercomunicador y segundos –muchos segundos- después la mujer le había dicho, en inglés, que bajaría a abrir. Repentinamente había sentido calor a pesar del frío de la ciudad y había metido sus manos en los bolsillos para ocultar el temblor. Minutos más tarde una mujer atractiva devenida en anciana agradable había abierto la puerta. Se rostro expresaba asombro. Lo invitó a pasar.&lt;br /&gt;     Sentada en la arena Violeta lo miraba comprensivamente. El mar estaba calmo. De fondo se escuchaba el ruido suave de las olas y el murmullo de los visitantes. Las sombrillas vistas a lo lejos creaban un llamativo cuadro multicolor. Frente a ellos, dos chicos jugaban a la pelota, mientras una nena se desparramaba en la arena bajo la mirada protectora de su madre.&lt;br /&gt;     -¿Y qué dijo Camille?- preguntó Violeta con una casi imperceptible nota de impaciencia en su tono. Claudio volvió a aquel momento. Camille lo había saludado dubitativamente con un apretón de manos. Había preparado café y luego se había sentado en la mesa e invitado a él a hacer lo mismo. Era un ambiente chico pero agradable y ella parecía sentirse cómoda allí. Por un momento se miraron tentativamente, hasta que de repente Claudio soltó su lengua y comenzó a hablar profusamente de un hombre que había abandonado a su familia para luchar por una patria que no lo había acogido bien en su momento. Cuando terminó de escupir resentimientos guardados, lloraba como un niño. Camille lo había mirado con ojos brillantes de comprensión. Se había acercado y en silencio lo había abrazado tiernamente, como su padre tendría que haberlo hecho. Poco a poco había vuelto a la calma. Cuando al fin se serenó, Camille le contó su historia: su marido había fallecido, poco tiempo después de haberse casado, en la guerra. Ella se había sentido desolada en un primer momento, pero cuando dejó de sentir lástima por sí misma se ofreció como voluntaria. Así había conocido a su padre. Claude se encontraba en ese momento muy grave, y lo sabía. La conciencia de la proximidad de la partida había bajado sus barreras emocionales, y por eso ella llegó a enterarse de algunos sucesos de su vida. Sabía que había quedado viudo en el momento del nacimiento de su tercer hijo –doloroso detalle que Claudio intentaba olvidar- y sabía que eso lo había afectado profundamente. -Quedó emocionalmente desvalido- había dicho Camille. -Sentía que su capacidad de demostrar cariño era casi nula y como creía que esto afectaba a sus hijos, cuando se enteró que su patria natal lo necesitaba, nada lo retuvo. Aún en su lecho de muerte, Claude afirmaba que sus hijos eran lo más importante de su vida y que los amaba profundamente, pero no se arrepentía de su decisión de haberse alistado. Creía que era su obligación ética y no podría haber sido una buena compañía en ningún sentido si se hubiera quedado.-&lt;br /&gt;     La mano de Violeta acariciaba dulcemente el brazo de Claudio el mar seguía calmo, el sol empezaba a bajar. Los chicos de la pelota se habían metido al agua y la nena seguía en la arena.              &lt;br /&gt;     -Mi padre hizo de su vida lo que quiso. Me duele pero lo respeto. Tomó sus decisiones y no se arrepintió.- miró profundamente a Violeta. – Y yo pienso hacer lo mismo.- Se inclinó y la besó amorosamente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-557339248082878133?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/557339248082878133/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=557339248082878133' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/557339248082878133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/557339248082878133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/12/cuento-autrora-barbara-beln-bonfili.html' title='Cuento- Autrora: Barbara Belén Bonfili'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-49172948262896741</id><published>2007-10-29T20:45:00.000-07:00</published><updated>2007-10-29T20:47:30.530-07:00</updated><title type='text'>CONSIGNA LUNES 5</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Escriban un protocolo , un relato pormenorizado de cómo produjeron  el (o los) cuento/s. Estas preguntas pueden ayudarles a escribirlo:&lt;/div&gt;* Cómo surgió la idea? La modificaron? En qué momento, por qué?&lt;br /&gt;* Cómo  influyó la lectura (  de las fichas, de los cuentos de autores, de los cuentos de los compañeros) y los trabajos previos?&lt;br /&gt;* Cómo intervino el recuerdo y la memoria  ( anécdotas vividas o que les fueron narradas, escenas de otros cuentos, de películas)?¨&lt;br /&gt;* Cuáles fueron los objetivos que se fueron trazando en la producción del cuento? Consideran que los han cumplido?&lt;br /&gt;* Cuáles fueron los obstáculos? Pudieron resolverlos?&lt;br /&gt;* Qué modificaciones realizaron ? Cómo funcionaron los comentarios de sus compañeros y la guía para ello?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-49172948262896741?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/49172948262896741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=49172948262896741' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/49172948262896741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/49172948262896741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/10/consigna-lunes-5.html' title='CONSIGNA LUNES 5'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-7521104647410049467</id><published>2007-10-29T04:44:00.000-07:00</published><updated>2007-10-29T04:47:34.027-07:00</updated><title type='text'>"Desarma y sangra" - cuento- por Antonella Orlando</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Mi mamá la noche anterior me había dicho que lo tenía que ir a buscar a la casa de mi abuela, sí o sí. Supuestamente (nunca se sabe con mi abuela) le molestaba para hacer sus tareas diarias y movilizarse por el diminuto departamento y constantemente sentía que la estaba observando. Ya me había puesto fastidiosa antes de irme a dormir, porque hacía calor y antes de pasar por la portería de Marcelo T. Alvear (hogar de mis abuelos) tendría que pasar cuatro horas dentro de la facultad y los ovarios que me dolían hacía tres días, no abdicaban en su empecinamiento por hacerme poner en posición fetal y no tener ganas de hacer nada. Para colmo y casi seguramente, además de irlo a buscar y soportar su peso durante todo el viaje, debería acarrear algún bolso con ropa que mi tía había dejado ahí. Al fin y al cabo, mi mamá siempre esperaba a que las cosas las solucionara yo. Mi hermana para resolver asuntos y aparecer en escena, jamás estaba. Y seguramente, antes de partir hacia Plaza San Martín y tomarme el subte hasta Constitución, debería escuchar los discursos de mi cansada abuela que se quejaba de que hacía treinta años que estaba en el mismo cajón y nunca podía ver el sol.Ya en el viaje en tren me tuve que apostar en una de las puertas contrarias a la de salida porque era demasiado grande para tenerlo en el pasillo conmigo y con todas las cosas que tenía encima, no podía agarrarme de ningún lado para mantener el equilibrio. Además, tenía miedo de tener el pantalón manchado con sangre. Así que para evitar presiones psicológicas e imaginarme miradas furtivas y risas por lo bajo, me apoyé contra el vidrio endeble de la puerta y esperé hasta llegar a la estación. Recordé que antes de partir, mi abuela me había dicho que la gente de la mudanza del 5 B se lo había olvidado. No obstante, ella creía que lo habían dejado apropósito porque era sumamente desagradable. ¿Entonces por qué razón lo había recogido ella del piso abandonado? Me respondió que no quería que los nuevos vecinos vieran cosa semejante al llegar y pensaran mal de mi abuelo.Me fastidiaba viajar con eso al lado mío. La gente (aquella que no estaba profundamente dormida sobre los asientos sucios y pegajosos del tren) lo miraba, me miraba a mí, y lo volvía a mirar a él. El señor que marca los boletos (que jamás pasa por un vagón a esas horas del mediodía) decidió molestarme con su presencia. No podía buscar el boleto que tenía en el bolsillo de atrás del pantalón, porque no podía soltarlo. Las idas y venidas entre las vías, podían hacerlo tambalearse y romperse contra el piso. Como habrá sido mi cara de fastidio que el señor me miró, lo miró a él, abrió los ojos de manera extrañada y luego de titubear por algunos segundos, siguió de largo.Llegué a mi estación. La estación de Lomas de Zamora. Antes de que se abrieran las puertas, me aposté detrás de la larga cola que esperaba para bajar. Cuando éstas se abrieron, se libró la batalla campal de siempre entre la gente que quería salir y la gente impaciente que quería (que siempre quiere) entrar. Personas atiborradas con bolsos, mochilas y bebés durmiendo en brazos. Rostros curtidos que no miraban (jamás miran), cabelleras negras indistintas y una especie de olor a grasa y aceite quemadas, que impregnaba (que siempre impregna) el ambiente. Cada vez me empujaban más al interior del vagón y tenía miedo de quedar rezagada, que se cerraran las puertas y aparecer en la estación de Temperley. Empecé a empujar desesperadamente para que me dejaran pasar. Él y yo ocupábamos unos dos tercios de la puerta y la gente de afuera se quejaba porque no me apuraba. Tenía que caminar despacio, porque el bolso con ropa de mi tía se me estaba deslizando por el hombro y pronto caería al piso o me doblaría un codo. Un extremo de él, chocó contra la cara de una niña, que estaba siendo empujada hacia adentro por su gorda y sudada madre. La pequeña empezó a chillar y la madre me dijo algunas indecencias.Traspasé la puerta y me encontré con el mismo andén sucio de siempre, repleto de boletos de colectivos viejos, nuevos, pisados, servilletas de papel sucias, restos de comida (panes, papas fritas, trozos de empanadas y tartas) y colillas de cigarrillo. El primer paso sobre el cemento toscamente pulido, me hizo sentir como si estuviera pisando miles de limas de uña. Bajé con cuidado la escalera de escalones cortos y abruptos. La bajé tan lentamente que hasta yo protestaba contra mí misma. Él me tapaba toda la visión y por más que apoyara trabajosamente el mentón para ver el metro que estaba delante de mí, no lograba ver los escalones. Caminé por el pasillo donde hay un puesto de comidas rápidas (sándwichs de milanesa, de jamón y queso, huevos fritos hechos a la plancha, pebetes rellenos, empanadas sospechosas; todos ellos bajo una vitrina de vidrio, iluminada y caliente al tacto), vendedores de paraguas, medias y fundas de celulares. Un vendedor me preguntó gritando (y morbosamente) si necesitaba ayuda. Apresuré el paso porque me sentía sucia, mojada y pensaba que en cualquier momento me iba a manchar el pantalón (de vuelta o por primera vez).Cuando llegué a las cercanías de la escalera que sube al túnel, me percaté que no podría pasar entre los molinetes (que no son molinetes, sino pequeños caños de metal incrustados en el piso) teniéndolo de la manera que lo hacía. Tuve que subir los brazos hasta la altura de mis orejas y pasar cuidadosamente, sin golpear ninguna cabeza. Una señora que bajaba la escalera me miró asombrada. Seguramente no podía creer que una chica estuviera llevando semejante cosa a la vista del público. Se detuvo en su marcha, y esperó a verme pasar y subir los primeros escalones. Le dediqué una mirada de furia y continué mi marcha. Escalones de otra escalera sucia, mucho más extensa y abrupta que la del andén. Al menos ésta iba en ascenso y podía mirar en dónde debían pisar mis pies. Cada cuatro escalones sentía que me iba a ir de espaldas y cuesta abajo. En mi afán por llegar arriba choqué varias personas que iban delante de mí, y otras detrás me empujaban. No quería que me miraran subir la escalera. Ver a alguien con sangre en el pantalón y cargando eso, sería muy nefasto o muy gracioso. No sabía.Una vez arriba, me topé con las dos bifurcaciones de siempre: la de la derecha va para el lado de Alsina, y la de la izquierda para el centro de Lomas. Tomé la segunda como todos los días y me encontré en el pasillo de unos doce, trece metros donde siempre están los vendedores de relojes baratos, películas truchas, utensilios de cocina, cuadernos, gorros. Cada uno de ellos me miraba curiosamente y no prestaban atención a la gente que le pregunta “¿qué precio tiene esto?”. Yo miraba hacia la izquierda, hacia el enrejado a través del cuál se podían ver los vagones allá abajo, tratando de no pensar en nada, ni siquiera en mi pantalón. Doblé a la izquierda y bajé por otra escalera. Me enfrenté otra vez con los escalones cuesta abajo y con varias personas que me miraban asombradas, algunas hasta con expresión de repugnancia. Doblé a la derecha, traspasé un angosto y diminuto pasillo donde había vendedores verduras, golosinas y una pequeña agencia de Lotería Nacional. Cuando por fin salí a la calle República de Siria, el olor a hollín y caño de escape de colectivos penetró forzosamente en mis fosas nasales.Me quedé en el cordón aguardando a que el semáforo se pusiera en rojo. Miré hacia abajo. Antes mis pies se extendían las baldosas de la entrada de la estación que en algún momento habían sido rojas y que ahora, ostentaban un marrón rojizo con manchas negras y difusas. En los recovecos de las entradas la suciedad acumulada de años y orina seca, producía un hedor particular. Crucé la calle y en mi afán por cuidar de él, no me percaté de que un colectivo venía hacia mi (el semáforo de la estación jamás lo respeta nadie), totalmente decidido. Me tocó bocina sin consideración y me sentí más observada todavía. El colectivero me miró y largó una fuerte risotada. Crucé apresuradamente la calle, como en puntitas de pie sobre algodón.Me sentí un poco aliviada al cruzar. Las personas estaban tan obsesionadas por llegar a la estación que no se miraban entre sí, no distinguían sonidos, ni roces, ni formas. Sólo podían ver una abertura al otro lado de calle. Y él y yo, pasábamos desapercibidos. Sin embargo, cuando la peatonal de Lomas se extendió ante mis ojos, volví a sentir que todas las miradas reposaban en lo que llevaba en mis brazos. ¿La gente de detrás de mí, vería mi pantalón manchado con sangre? ¿Qué sabía ese señor mayor que me miraba sin parpadear, acerca de este tipo de cosas?Para evitar el enfrentamiento y juicio de la gran aglomeración de personas, decidí doblar a la izquierda justo donde había una pizzería donde siempre el plato del día es algún pescado con guarnición. En la parada de los colectivos 318 y 165, antes de cruzar la calle lo sentí entre mis dedos y un remordimiento me asaltó. Había comprendido que solamente me molestaba el hecho de tener que llevarlo, porque si hubiera visto a alguien en la calle con eso entre sus brazos lo hubiera mirado apaciblemente, con una limpia y sana curiosidad. No hubiera existido en mi mirada ni aversión, repugnancia o repudio. Comprendí que para mí era tan bonito como enfermizamente molesto.Llegué a la casa de mascotas. Una pareja (distinta, pero al fin y al cabo siempre la misma), una madre con su hijo, una abuela con un nieto gritando, estaban apostados contra el vidrio tratando de tocar algo (¿o alguien?) que jamás se puede tocar. Me alegró ver a todas esas personas de espaldas a mí, ignorando mi presencia. Y la gente tamborileaba sobre el vidrio, lo rozaba con la yema de los dedos, mientras decía palabras dulces.Pasé por el banco con su frente tosco y de granito oscuro. Recordé (como siempre recuerdo cada vez que paso por allí) que antes en la puerta había una anciana con una pierna amputada, que vestía un saco gris (otras veces negro) y una pollera escocesa con medias gruesas. Sentada como podía en el piso, pedía monedas estirando una mano. La misma gente que pasaba por la casa de mascotas y contemplaba cariñosamente los cachorros, la ignoraban cuando pasaban al lado de ella. Gracias a su muerte la gente no debía pasar más por ese angustioso transe de verla. En su lugar, había quedado un círculo sucio y abandonado que ningún mendigo había vuelto a ocupar. Mientras una anciana que hacía la cola me miraba indignada, pensé que si hubiera estado la mendiga no le hubiera importado ni mi sangre ni lo que llevaba entre mis brazos. Si le hubiera arrojado unas monedas, me hubiera perdonado.Llegué al local de cosméticos y artículos para el hogar, blanco y luminoso, llamado “Pigmento”. Apostada en la puerta había una chica muy bien vestida, con una traje negro y tacones altos, entregando muestras de perfumes. Me vio venir, extendió su mano para entregarme una muestra, lo miró a él y rápidamente volvió a bajar la mano con esa típica sonrisa de cordialidad maquillada.Finalmente entré a la Galería Oliver, con su piso reluciente, brilloso, frío y su nombre escrito en letras doradas cursivas. Sentí el característico olor a cuero, ese olor dulce mientras la brisa del aire acondicionado intentaba despeinarme. Vidrieras y más vidrieras, refugios de la frivolidad, traiciones, amores escondidos y silencios. El chico bien vestido y extremadamente tostado que estaba parado en la puerta del local de Ona Sáez, me vio venir y vi transformar su rostro mientras mis pies avanzaban hacia él: primero curiosidad, después despecho. Me miraba y parecía que le había causado una injuria terrible. Pero finalmente cuando pasé junto él, sus ojos querían tocar, sus ojos querían ver, pero no se atrevían. Parecía un chico entusiasmado, mirando algo que no tendría que estar mirando. ¿Dónde estaba su madre para regañarlo?En la puerta de la casa de vestidos de gala, probablemente en una misión de enaguas, seda y corsés, había una madre con una hija adolescente. La primera abrió la boca sin emitir sonido y acto seguido, le tapó los ojos a su hija. Como si él fuera más doloroso y morboso a la vista, que ver los pequeños pechos de su hija pidiendo oxígeno dentro de un vestido blanco o marfil. Mientras tanto el policía encargado de la vigilancia, me seguía con la mirada como si fuera una sospechosa.Se me antojó pensar que había perdido mi anonimato de todos los días. Probablemente la chica de la perfumería o el policía de la galería, me veían pasar mecánicamente todos los mediodías y jamás me habían advertido. Posiblemente, al chico del local de Ona Saéz le había dado la oportunidad de anhelar nuevas cosas. Lo que llevaba en los brazos, me estaba dando una identidad especial y lo sentía como un poder pesado en las manos. Ya ni estar manchada con sangre importaba.Seguí por un pasillo prácticamente igual al anterior, pero más angosto. Más y más rostros mirándome. Todos eran iguales. La única diferente era yo. Llegué al final de la línea recta y la misma brisa, me saludó y salí a la calle España. Doblé a la izquierda, caminé unos metros y arribé a la esquina de Gorriti y España, al café París con sus decoraciones de madera y ribetes azules, atendido por mozos vestidos con el típico chaleco, corbata roja, zapatos y pantalones de vestir negros y camisa blanca.La calle Gorriti es algo especial. Representa la zona fronteriza entre “lo marginal” y “lo actual, lo nuevo, lo bonito”. Está llena de pozos, producidos por los colectivos que vienen de las zonas más carenciadas del partido y se dirigen hacia la estación. Llegué a la esquina de Gorriti e Italia. Un peluquero que estaba dentro de su local de mosaicos blancos y sillones negros de la esquina, me miró a través del espejo y detuvo su movimiento de tijeras sobre la cabellera de una señora de edad dudosa, para reírse por un momento.Doblé a la izquierda y con mirar, era suficiente (siempre lo es). En ambas veredas de la misma calle (ahora Italia) se extendió la sucesión de pequeños árboles que dan la bienvenida al barrio. Por más que escudriñara el suelo en busca de boletos de tren, ya no los encontraba…como si la calle no supiera de su existencia. Hacia arriba: edificios nuevos con balcones amplios y porteros relucientes. Por la calle: señoras que no parecían señoras, vestidas con botas que se asemejaban a zancos, pantalones extremadamente ajustados, carteras de cuero enormes, con su pelo exageradamente arreglado y su piel tostada. Llevaban cuidadosamente varias bolsas con ropa recién comprada y detrás de ellas, volando (ni siquiera corriendo) iban sus hijos, vestidos con sus uniformes de colegio privado, de varios colores (algunos blancos y azules, otros rojos, verdes y blancos, otros marrones y blancos). Algunas de esas madres jugaban con las llaves de un auto (alguno de los tantos estacionados), mientras hablaban apresuradamente y con tono chillón, a través del celular. Caminaban sin perder la postura y dejaban a su paso un olor alcanforado y dulce, que parecía dolorosamente costoso. Y todos, tanto madres como hijos, levantaban la mirada por encima de su nariz. Probablemente jamás habían pisado la estación de trenes. ¿Pero qué importaba? Absolutamente nada.Algunas de esas mujeres me devolvieron una mirada asquerosa de dádiva. Sus hijos ni siquiera me advertían. Sólo sentían la mano de su madre que los tomaba por el uniforme del colegio, y los alejaba unos centímetros de mí.Y a medida que avancé por Italia y sus veredas repletas de gente tomando sol, apostadas en las mesas de los bares costosos, sentí que todos los ojos habían decidido jugar a la ruleta rusa con mi figura. Tenía miedo de llegar a casa y verme agujerada por todos lados. Por un momento me volví a preocupar por mi sangre y mi pantalón. Pero después sentí que la vereda era un camino de ladrillos amarillos y me alegraba sentirlo entre mis brazos, porque gracias a él por un momento toda esa gente había abandonado sus superfluos pensamientos y nebulosas alcanforadas, para arrojarme una mirada. Cuando llegué a mi casa, tuve que tocar el timbre con la boca. No tenía ni manos, ni brazos que me alcanzaran para sostener todo y a la vez sacar la llave. Me abrió mi mamá y recuerdo que me dijo que no sabía que era tan grande, que no me hubiera pedido que lo fuera a buscar y que era extremadamente extraño.Tuve que entrar de costado por la puerta de la reja y la de entrada, porque no cabíamos los dos juntos. Mi hermana que estaba sentada viendo la televisión, en ningún momento se ofreció a ayudarme, ni siquiera se inmutó. De repente, me sentí mareada y todo el cansancio me subió al cuerpo al sentir el fresco del piso de mármol de mi casa. Lo dejé en la puerta de la cocina y tuve que ir corriendo al baño. Un coágulo enorme de sangre, cayó en el inodoro, lo miré asqueada de mi propia humanidad y sentí un dolor punzante terrible. Me limpié, me lavé las manos con desesperación y me até el pelo que lo tenía hecho una maraña.-Bueno, ahora ayudame que lo llevamos al altillo y ahí se queda.- me dijo mi madre una vez que salí del baño, mirándolo con expresión repugnante.Un sentimiento de ira me invadió el cuerpo cansando, la miré a ella, lo miré a él y finalmente comprendí. Y entonces le dije: - No, no. Esto, se viene a la pieza conmigo. – acto seguido, lo tomé cuidadosamente entre mis manos, caminé de costado por el angosto pasillo de mi casa, llegué a mi habitación y empujando con un pie, cerré la puerta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-7521104647410049467?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/7521104647410049467/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=7521104647410049467' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7521104647410049467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7521104647410049467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/10/desarma-y-sangra-cuento-por-antonella.html' title='&quot;Desarma y sangra&quot; - cuento- por Antonella Orlando'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-442468180036487042</id><published>2007-10-24T17:42:00.000-07:00</published><updated>2007-10-24T18:01:12.459-07:00</updated><title type='text'>Fotografía de Kertecz  fundamentada por Melina Castellano</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_aLa9r2yfqWU/Rx_qkDoK6VI/AAAAAAAAAAc/GepaDZcGvfw/s1600-h/Dibujo.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5125072806140897618" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_aLa9r2yfqWU/Rx_qkDoK6VI/AAAAAAAAAAc/GepaDZcGvfw/s320/Dibujo.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es importante detenerse en la foto y plantearse una cuestión: ¿Por qué Kertecz eligió fotografiar esa imagen? ¿Qué es realmente lo que quiere exponer de ella? ¿Qué significa? ¿Qué lo impulsó a seleccionar tal recorte?...El recorte refiere a dos cosas. Por un lado, la imagen de una ciudad interrumpida por un agujero abstracto. Y por otro, un supuesto golpe a un cuadro que produjo la fractura de la imagen. Ahora bien, ¿Kertecz, a qué atiende? ¿A cual de los dos campos evoca para fotografiar? Me resulta confuso comprender dicha elección del autor, será eso que me impulso a elegir determinada fotografía pues me despierta curiosidad el motivo de su voluntad. Tal vez, simplemente –como afirmaría O’connor-, muestra lo concreto, y el detalle mismo, que conlleva a la exasperación, logra volver simbólica la foto. Este autor habla de la ficción, pero tranquilamente y acertadamente se puede establecer una analogía entre ésta y el hecho de fotografiar.&lt;br /&gt;Valla a saber que se le paso por la cabeza a Kertecz cuando advirtió su desafío de revelar -en el receptor de su imagen- tanto como sea posible del misterio de su acción. Aquel desafío va de la mano del misterio que pueda ocasionar, y eso refiere a la posibilidad de irradiar algo más allá de esa “simple” foto.&lt;br /&gt;En relación a la ficción, puedo afirmar que, al igual que ésta, la foto genera tensión dado que, el simple hecho de seleccionar determinada imagen y relacionarla con otra cuestión, o “enfrentarla” –en este caso- con el golpe, la fractura y el hueco, vuelve así dinámica la foto, conduciéndola a determinado fin, aquel que solo conoce Kertecz y que es libre de ser descubierto. Es más, corregiría la palabra libre y diría que esta totalmente destinado a ser reconocido, destapado, pues es el objetivo del fotógrafo lograr que se logre encontrar un fin en la imagen y tal como explica Pampillo, “la selección de imágenes crea acciones incompletas de justificación pero repletas de sentido”.&lt;br /&gt;Es evidente que Kertecz sabe mirar, sabe detenerse en un episodio, y atender a determinado detalle. Luego, comprender tal significado que el arte obliga a realizar y estudiar el sentido que evoca el fruto de su misma decisión a enfocarse en esa imagen. Ahora bien, Kertecz, ¿conocía el sentido que despertaba la futura fotografía? ¿ O la descubrió contemplando tal imagen condensada? Y finalmente, al igual que la ficción, ésta fotografía, al fotografiarla ¿Presenta un mundo que se construye? ¿O ya esta construido por Kertecz sin posibilidad de modificar su destino?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-442468180036487042?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/442468180036487042/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=442468180036487042' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/442468180036487042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/442468180036487042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/10/fotografa-de-kertecz-fundamentada-por.html' title='Fotografía de Kertecz  fundamentada por Melina Castellano'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_aLa9r2yfqWU/Rx_qkDoK6VI/AAAAAAAAAAc/GepaDZcGvfw/s72-c/Dibujo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-3257643430447105392</id><published>2007-10-21T13:00:00.000-07:00</published><updated>2007-10-21T13:03:34.364-07:00</updated><title type='text'>GRILLA</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I La historia&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;·         contar hechos simples, no abarcar un tema muy grande&lt;br /&gt;·          que los hechos tengan correlación /un correlato posterior.&lt;br /&gt;·         que sean imprevisibles o impredecibles: que despisten al lector y lo sorprendan.&lt;br /&gt;·          ubicarlos en un tiempo y espacio determinados.&lt;br /&gt;·         que haya un conflicto latente y se lleve el sentido hacia el final, que todos los hechos lleven naturalmente al final, pero que dicho final sea impredecible.&lt;br /&gt;·         que el cuento posea algún sentido&lt;br /&gt;·         Cortázar: que el cuento funcione como “apertura”, gracias al sentido que posea.&lt;br /&gt;·         Cortázar: al igual que el fotógrafo el cuentista debe escoger y limitar acaecimientos/hechos que sean significativos.&lt;br /&gt;·         Hemingway: como bien postula la “teoría del iceberg”, el cuentista debe tener en cuenta todo el iceberg (los hechos que contará, los que esconderá, los que dirá “sin decir”), conocer hasta los detalles más mínimos, a pesar de que al lector sólo le mostrará la punta.&lt;br /&gt;·         Cohen: a la hora de la selección del tema (a pesar de que este no debe abarcar demasiado) el escritor debe estar consciente de que es un impostor, alguien que asume una máscara (su propia escritura) y que ello no le impide, al contrario le favorece, la chance de hablar de cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;II El relato&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;·         Flanery O´Connor: que convenza al lector por medio de los sentidos. Representar no decir.&lt;br /&gt;·         Que se armen analogías que relacionen personas, objetos.&lt;br /&gt;·         Que despliegue acciones en el mínimo detalle, y comprometa emocionalmente al lector.&lt;br /&gt;·         Que se trabajen distintos recursos narrativos, como por ejemplo, la temporalidad y la focalización; sobre todo:una focalización interna que implique una visión restringida / se ofrezcan pocos datos&lt;br /&gt;·         Que se narre de modo tal que el lector deba descubrir elementos; que haya elementos significativos que hagan referencia a la historia no contada. Insinuaciones para que el lector descubra lo no dicho&lt;br /&gt;·         Que la tensión sea trabajada desde la narración. Que se incluyan obstáculos, impedimentos, la imposibilidad de lograr un objetivo. Cortázar: que la tensión expuesta en la narración de un relato incisivo, mordiente, un “temblor de agua dentro de un cristal” que encierre, trate de capturar la fugacidad del momento.&lt;br /&gt;·         Que se reproduzca la acción de manera dramática.&lt;br /&gt;·         Que los hechos se vuelvan verosímiles ( se ancle en detalles)&lt;br /&gt;·         Que la historia además de estar bien contada o de ser atractiva y atrapante, deje al lector pensando y tenga cosas que analizar como el porqué de la temporalidad, de las analepsis, la focalización, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;III Los personajes&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;·        Que el personaje realice una acción diferente a lo  que piensa el lector, que se vuelva verosímil y que cambie la visión del lector.&lt;br /&gt;·        Que los nombres de los personajes se amolden al espacio geográfico donde se ubica la historia, o que tengan una relación con la historia del personaje ( x ejemplo si es un inmigrante y tiene un nombre extranjero en otro país).&lt;br /&gt;·        Que haya una construcción de personaje (que sean descriptos detalladamente).&lt;br /&gt;·        Que se ofrezcan Indicios de los personajes a través de las acciones.&lt;br /&gt;·        Cortázar: que estos indicios que se dan acerca del personaje, sean funcionales a la construcción de este sistema que aglutina distintos significados.&lt;br /&gt;·        Hemingway: se inventan los personajes a partir del conocimiento, la comprensión y la experiencia que ha tenido la gente. Describir a un personaje como una fotografía, es considerado un fracaso. Si el autor del cuento, construye los personajes a partir de lo que conoce, deben estar en ellos todas las dimensiones.Que se produzca una interacción entre personajes, lugares, objetos, etc.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-3257643430447105392?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/3257643430447105392/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=3257643430447105392' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/3257643430447105392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/3257643430447105392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/10/grilla.html' title='GRILLA'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-4110281168787887930</id><published>2007-10-09T20:02:00.000-07:00</published><updated>2007-10-09T20:09:17.924-07:00</updated><title type='text'>CONSIGNAS PARA EL  LUNES 22</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Elegir una foto de Kertecz y fundamentar&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt; por qué se la elige, qué suscita, evoca, sugiere. escribir o iniciar el cuento final:&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Un sujeto reconoce o cree reconocer a alguien que hace mucho no ha visto.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;La sigue en algun lugar de Buenos Aires ( el que ustedes han registrado en el recorrido o en el registro "quieto").&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Leer para ello previamente los cuentos de Cozarinsky y Muslip y el texto de Stahl que dejé en la fotocopiadora frente a los baños!! &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Pensar, construir los personajes. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Dar algunos indicios de la historia que los unió.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Incluir un diálogo breve y sugestivo y un comentario del narrador. &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-4110281168787887930?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/4110281168787887930/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=4110281168787887930' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/4110281168787887930'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/4110281168787887930'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/10/consignas-para-el-lunes-22.html' title='CONSIGNAS PARA EL  LUNES 22'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-4052646773129338735</id><published>2007-09-10T17:38:00.001-07:00</published><updated>2007-09-10T17:42:02.020-07:00</updated><title type='text'>CONSIGNA PARA EL 17</title><content type='html'>Continuar la descripción de alguna de las dos ciudades que siguen:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. En Maurilia se invita al viajero a visitar la ciudad y al mismo tiempo observar viejas tarjetas postales que la representan como era: la misma plaza idéntica con una gallina en el lugar de la estación de ómnibus, el quiosco de música en el lugar del puente, dos señoritas con sombrilla blanca en el lugar de la fábrica de explosivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. En Cloe, gran ciudad, las personas que pasan por las calles no se conocen. Al verse imaginan mil cosas una de la otra, los encuentros que podrían ocurrir entre ellas, las conversaciones, las sorpresas, las caricias, los mordiscos. Pero nadie salud a nadie, las miradas se cruzan un segundo y después huyen, buscan oras miradas, no se detienen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-4052646773129338735?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/4052646773129338735/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=4052646773129338735' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/4052646773129338735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/4052646773129338735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/09/consigna-para-el-17.html' title='CONSIGNA PARA EL 17'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-7369103658756869980</id><published>2007-08-19T15:49:00.000-07:00</published><updated>2007-08-19T15:56:38.977-07:00</updated><title type='text'>PARA SEGUIR TRABAJANDO...(CONSIGNA)</title><content type='html'>Elijan una de  estas tres story line:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. Un gentleman inglés bien vestido con bastón dentro de una cada de todo por dos pesos, eligiendo un objeto. Peter es un anciano que llegó a la Argentina de niño en la década del treinta. En el 2007, con 93 años, pese a que su aspecto es de hombre sano, su mente empieza a fallar y confunde la realidad. En un consultorio médico conoce a Juana, la gata de plástico dorado que mueve el brazo izquierdo. A partir del flechazo, Peter se enamora y no descansa hasta volverla a ver. Empieza su búsqueda por todos los bazares y tiendas de todo por dos pesos del país.&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;JULIA GOLDBERG&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;2. El jefe de una familia es reclutado para ir a la guerra. Deja en casa a sus dos hijas y a un hijo menor quien ya en su adultez logra descubrir la historia de su padre en esa tierra lejana donde la batalla más importante se recuerda con su nombre, el mismo de su padre, pero en otra lengua.&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;GABRIEL MACIAS&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;4. Sus caras no indican duelo ni mucho menos, el funeral de donde vienen es la peor enemiga de la madre por un romance anterior con su actual esposo. La señora mayor se hizo intima amiga de la ex pareja de su esposo para poder recuperar el amor que ya se había perdido con el padre de sus hijas, culpa de la vuelta de esta persona al pueblo. En cuanto pudo y junto a la complicidad de su hija la enveneno con anestesia para caballos que le extrajo de la veterinaria donde trabaja Carlos su esposo. Dejando una carta sobre la mesa de la supuesta victima contando que por problemas emocionales no merecía seguir viviendo. Esa alegría interior que tenían madre e hija se revertirá muy pronto cuando el caso tome estado publico, ningún crimen es perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;ESTEBAN OVEJERO&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;b. narren, a partir de un narrador en tercera, y de una focalización interna (10: desde Peter; 2: desde el hijo menor;  4: desde la madre o la hija) el inicio del cuento ( ver paso c); &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c. inicien el cuento  ( a fin de trabajar la rutpura temporal), en cada caso, a partir  de la escena siguiente:    &lt;br /&gt;10:  Peter recorre  el bazar de dos pesos y descubre entre los objetos una gata de plástico   &lt;br /&gt;2. el hijo,que  está en el pueblo hace dos días,  descubre ( en un museo, por una charla en el bar, etc) que la batalla lleva el nombre de su padre.   &lt;br /&gt;4. madre e hija caminan desde el funeral hacia su casaSugerencias para cada caso:10. Vayan a una casa de dos pesos, miren con atención, hagan un inventario de las cosas que ven y representen la acción de modo tal que el lector pueda recorrer el lugar junto al personaje ( releer Flannery O´ Connor!), el objeto en cuestión va a ejercer un poder especial sobre el personaje 2 , ubiquen la acción en un pueblo que conozcan o que reconstruyan a través de una búsqueda de información ( internet, mapas)&lt;br /&gt;4. ubiquen el recorrido de ambas mujeres en un lugar que conocen, representen la escena con tensión ( hace calor, están sofocadas pero avanzan con euforia casi infantil - al tipo de Cuando la escuadra llegó a Mobile )  En cada caso, ese será el tiempo base del relato: el resto de la historia que brinda la story line será narrada en forma de varias analepsis ( el narrador cuenta los hechos anteriores, o el personaje los recuerda), tal como aparecen en los cuentos que leyeron para el parcial . La idea es que escriban solo la escena inicial: pero el que lo desee puede seguir el relato hasta dónde quiera.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos,ik&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-7369103658756869980?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/7369103658756869980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=7369103658756869980' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7369103658756869980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7369103658756869980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/08/para-seguir-trabajandoconsigna.html' title='PARA SEGUIR TRABAJANDO...(CONSIGNA)'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-3699389161587939636</id><published>2007-08-14T20:17:00.000-07:00</published><updated>2007-08-22T15:18:25.275-07:00</updated><title type='text'>STORY LINE</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Padre. Dos hijas. Un hijo sobre un triciclo nuevo. El niño recorre el trayecto desde el padre hacia el abuelo. El padre se despide de las hijas y se va antes de que el chico vuelva. Los hijas lloran.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;1.&lt;/strong&gt; Micaela y Ana, son las hijas de un matrimonio joven conformado por Mariano y Cintia. Tiene siete y cinco años, respectivamente. Su abuelo, a cargo del cuidado diario de ellas mientras sus padres trabajan, empieza a notar conductas extrañas en las niñas: hablan solas, se despiertan de la siesta en medio de llantos, acumulan juguetes en un rincón del comedor y, le piden a la hora del almuerzo que él ponga un cuarto plato en la mesa. Este tipo de conductas se agravan y empeoran con el paso de los días. Las niñas dejan de comer y tiene pesadillas constantes. Sus padres preocupados, las llevan al médico. Lo que ellos no saben es que sus hijas, ven, juegan, hablan con su hijo de un año y dos meses, Ignacio, que ha fallecido hace tres meses en un accidente automovilístico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ANTONELLA ORLANDO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2.&lt;/strong&gt; El jefe de una familia es reclutado para ir a la guerra. Deja en casa a sus dos hijas y a un hijo menor quien ya en su adultez logra descubrir la historia de su padre en esa tierra lejana donde la batalla más importante se recuerda con su nombre, el mismo de su padre, pero en otra lengua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GABRIEL MACIAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3.&lt;/strong&gt; La madre de los 3 niños hace 9 meses que se encontraba internada en el hospital Italiano de Capital Federal, con una enfermedad terminal que le impedía regresar a Peguajo un pueblo de la provincia de Buenos Aires, donde vivieron toda la vida. La chicas no tan chicas estaban al tanto de toda la información que el padre les contaba del estado de su madre, la imposibilidad no solo de tiempo si no económica impedía que pudieran ir a visitar a su madre, solo llamadas por teléfono unían el lazo de dicha familia. Esta huida, esta ves inesperada del padre se dio por un llamado telefonico, esa misma mañana de las autoridades del hospital, que Marisa, la madre de los pequeños había entrado en convulsión y que no estimaban que pasara la noche. Marisa muere antes que su esposo llegara a verla. Juan Achabal, el padre nunca mas volvió Peguajo, abandono a su familia sin ni siquiera darles un contacto, ni noticias de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESTEBAN OVEJERO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dos mujeres, madre e hija vestidas de negro caminan con un paraguas negro bajo un sol que raja la tierra.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4.&lt;/strong&gt; Sus caras no indican duelo ni mucho menos, el funeral de donde vienen es la peor enemiga de la madre por un romance anterior con su actual esposo. La señora mayor se hizo intima amiga de la ex pareja de su esposo para poder recuperar el amor que ya se había perdido con el padre de sus hijas, culpa de la vuelta de esta persona al pueblo. En cuanto pudo y junto a la complicidad de su hija la enveneno con anestesia para caballos que le extrajo de la veterinaria donde trabaja Carlos su esposo. Dejando una carta sobre la mesa de la supuesta victima contando que por problemas emocionales no merecía seguir viviendo. Esa alegría interior que tenían madre e hija se revertirá muy pronto cuando el caso tome estado publico, ningún crimen es perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESTEBAN OVEJERO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.&lt;/strong&gt; En una provincia muy lejana de la ciudad dos hermanastras acaban de enterrar a su padre asesinado. Se encuentran envueltas en el misterio de un crimen por ajuste de cuentas, por interés por la herencia o un crimen pasional. Empiezan a desconfiar entre ellas hasta que descubren que su padre no está muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GABRIEL MACIAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. Caminaban bajo un paraguas negro, bajo un sol que rajaba la tierra, una señora bastante mayor con una pequeña, probablemente abuela y nieta. Luego de un rato de andar, llegan a una plaza y se sientan en un banco. En ese instante, la señora mira a la pequeña, una mirada sumamente piadosa y triste a la vez; y saca de uno de sus bolsillos una carta, con una foto y algo de dinero. Le entrega todo eso a la niña junto con el paraguas, se levanta del asiento y parte. La pequeña llora rotundamente.&lt;br /&gt;Momentos después, se oye a pocos metros, un estrepitoso ruido como de una explosión, la pequeña gira su vista, y ve a la señora que segundos antes estaba hablando con ella, desplomada en el suelo, y puede divisar a dos hombres; uno de ellos carga a la señora en una camioneta, el otro parece aproximarse lentamente hacia ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PABLO LAINES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hombre inglés bien vestido parado eligiendo un objeto en un “Todo por dos pesos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;7.&lt;/strong&gt; Un gentleman inglés se dirige a un cumpleaños. Compra un regalo del cual se enamora y decide quedárselo. Este objeto poseía un misterioso poder el cual lo lleva a la peor humillación hasta que descubre en sí mismo el problema del objeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GABRIEL MACIAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;8.&lt;/strong&gt; George decía llamarse. Se había roto su limusina y su chofer insistió que ingrese en la tienda mientras aquel arreglaba el automóvil. Miraba fijamente todos sus pasos y actitudes. Se decidió a entrar. Mostró mero entusiasmo por la calidad y precio de los objetos. A los veinte minutos el chofer ingresó y no logró sacar a George de la tienda. Un nuevo fanatismo había surgido, un fanatismo que desencajaba con la figura del señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TOMÁS FUNDUNKLIAN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;9.&lt;/strong&gt; Este señor que su presencia impone un clima de tensión no es una simple persona que esta de paso en el lugar, Alberto Porelo pertenece al Servicio de Inteligencia del Estado S.I.D.E., encargado del área de fraudes y corrupción de organismos que tercerizan al Estado. Este simple negocios que vende productos en su mayoría de importación y a un precio mínimo esta siendo investigado por realizar un lavado de dinero importante con bancos del exterior por el ingreso de estupefacientes al país. Dicho local con el nombre de fantasía “Mega Shop” esta a nombre de una tal Maria Eugenia Blanco, persona desconocida en el lugar ni si quiera es conocida por los empleados ni el encargado, que según el no los une ningún tipo de parentesco pero que las investigaciones dicen lo contrario, este señor presuntaria ser hermanastro de la señora Blanco, que actualmente esta casada casualmente con un juez muy importante de la Ciudad de Buenos Aires.&lt;br /&gt;Tal caso salió a la luz cuando en la aduana de la triple frontera quedo varado un conteiner cargado de juguetería proveniente de china, en la cual en el interior de estos juguetes se encontraría bolsas diminutas con cocaína.&lt;br /&gt;Luego de varias intervenciones la justicia pone tras las rejas a la señora Maria Eugenia Blanco, su hermanastro y el juez pelea por su desvinculación en el echo pero seria el autor intelectual de dicho trafico ilegal. Esta vez la justicia no le jugara a su favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OVEJERO ESTEBAN&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;10.&lt;/strong&gt; Un gentleman inglés bien vestido con bastón dentro de una cada de todo por dos pesos, eligiendo un objeto. Peter es un anciano que llegó a la Argentina de niño en la década del treinta. En el 2007, con 93 años, pese a que su aspecto es de hombre sano, su mente empieza a fallar y confunde la realidad. En un consultorio médico conoce a Juana, la gata de plástico dorado que mueve el brazo izquierdo. A partir del flechazo, Peter se enamora y no descansa hasta volverla a ver. Empieza su búsqueda por todos los bazares y tiendas de todo por dos pesos del país.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;JULIA GOLDBERG&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;11.&lt;/strong&gt; Un Gentleman inglés en un local de todo por 2 pesos. Lleva un amplio tapado negro y bufanda que le cubre el cuello. Camina con aire altanero como si todo lo que lo rodea fuese un asco para él. Sin embargo, una empleada nota que de un segundo para otro han desaparecido la totalidad de productos de dos grandes góndolas. El gentleman sale por la puerta y saluda al guardia que lo despide casi con una reverencia. El hombre se pierde en la calle y la mujer lo persigue desesperada. De repente un grupo de policías apresa a la mujer. Ella grita que alguien había robado el comercio donde trabajaba, pero la policía la lleva directamente a abrir el baúl de su auto. Allí aparece la mercadería robada. La mujer cae presa pero enloquece de rabia y el juez de la causa, asesorado un grupo de psicólogos, decide enviarla a un centro psiquiátrico por un tiempo, para intentar parar un brote psicótico. Allí encuentra a la ex mujer de su pareja. Esta le revela el plan que había tenido: contratar a un hombre entrenado para robar, depositar la mercadería en el baúl de su auto y denunciarla. La loca buscaba venganza ya que decía que la ex empleada del local de Todo por 2 pesos había robado a su hombre, arruinándole la vida y provocando su internación en aquel centro. El hombre en cuestión decide desaparecer de escena antes de saber del maléfico plan. Tenía un viaje planeado y decide abandonar a su demente pareja. Los médicos no creen la historia de la ex empleada y le avisan que se quedará internada por tiempo indeterminado. La mujer pierde totalmente la razón, presa de las torturas de su ahora compañera de internación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NICOLAS GUTHMANN &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;12.&lt;/strong&gt; Hombre inglés bien vestido parado eligiendo un objeto en un “Todo por dos pesos”.Un grupo de hombres se encuentra formando un circulo en una habitacion iluminada por velas, depositando sobres en una urna situada en el centro de la habitacion. La urna posee un escudo de armas en su frente.{Una semana antes}Un hombre joven llamado William McMahon se encuentra en su casa, leyendo una vieja edicion de 1984, escuchando sus discos, cuando su telefono suena una vez solamente, luego su timbre de calle. En la puerta de entrada encuentra un sobre con una direccion y un pedido, "Lleve un objeto de valor". William cierra la puerta y entra en la casa, con una expresion profunda en el rostro.Unos dias mas tarde se encuentra dirigiendose hacia la direccion indicada en la carta en un taxi, lleva su mejor traje puesto. Durante la conversacion con el taxista pasan por un local de todo por $2, y decide detenerse para comprar un objeto cualquiera. Se decide por un "magiclick", y siguen viaje. El destino es una gran casa antigua, donde es recibido por un grupo de unos diez hombres enigmaticos, quienes toman su abrigo de englishman, lo invitan a entrar y toman el objeto. William se somete a un interrogatorio breve de preguntas sin mucho que ver entre si, por lo menos para el. Lo invitan con brandy, y luego se retira. Mientras se aleja caminando se cruza con un hombre de traje y sombrero. Cree reconocer en el la misma expresion profunda que el portaba unos dias antes, y lleva bajo el brazo un paquete. La semana siguiente recibe otra carta, esta vez incluye una nota comunicando "misma hora, misma casa. Bienvenido", y una foto de un hombre de sombrero con el cuello cortado. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;BRUNO JARA&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;13.&lt;/strong&gt; Un padre con sus dos hijas pone a su hijo más pequeño en un triciclo. El niño se dirige hacia el abuelo y regresa, nuevamente, hacia el padre y sus hermanas. En una vuelta el niño regresa y nota la ausencia de su padre. Las hijas lloran.&lt;br /&gt;El padre debe irse de la casa porque se separó de su mujer y quiere comenzar una nueva vida en otro país porque se enamoró de su cuñada. Por ese motivo, abandona a su familia y se va sin saludar. No puede mirar a sus hijos a los ojos, ni explicarle lo que siente. Sus hijas desconsoladas por el abandono de su padre no pueden dejar de llorar y no comprenden los motivos de la huida.&lt;br /&gt;MERSEDES LAROSA&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;14.&lt;/strong&gt; Dos mujeres vestidas de negro caminan bajo un paraguas negro bajo el sol.&lt;br /&gt;Ambas mujeres vienen de una fiesta de disfraces y en el camino les han robado. Por lo tanto, deben regresar a sus casas caminando. Su estado de ebriedad no les permite mantener un paso firme y una de ellas se cae al piso y se dobla la muñeca. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;MERCEDES LAROSA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;15.&lt;/strong&gt; Un inglés bien vestido va a comprar a un negocio de “todo por dos pesos”.&lt;br /&gt;Brian es un joven inglés miembro de una clase social elevada. Sus padres le han regalado un viaje por toda Latinoamérica y muchos euros para que disfrute de su estadía en los mejores hoteles de cada país. La irresponsabilidad de Brian hizo que pierda la mayor parte de su capital en el casino. Por lo tanto, el joven pretende comprar un regalo para sus padres en una casa de todo por pesos.&lt;br /&gt;MERCEDES LAROSA &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;16.&lt;/strong&gt; Dos mujeres, madre e hija vestidas de negro caminan con un paraguas negro bajo un sol que raja la tierra. Es el aniversario de la muerte de Julián, por la que madre se dirigen al lago en el cual el hombre se ahogo para conmemorarlo. En ese momento la hija saca un revolver y se suicida. La madre comprende que de nada sirvió envenenar por meses la comida de su marido.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;MANUELA SAIZ&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;17.&lt;/strong&gt; Padre. Dos hijas. Un hijo sobre un triciclo nuevo. El niño recorre el trayecto desde el padre hacia el abuelo. El padre se despide de las hijas y se va antes de que el chico vuelva. Los hijas lloran. Un hombre es piloto de las Fuerzas Armadas y debe ir a la guerra, se despide de sus hijos jugando con ellos. Muere en el campo de batalla pero nunca se encuentra su cuerpo.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;MANUELA SAIZ&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;18.&lt;/strong&gt; Dos mujeres caminan bajo un paraguas negro, vestidas del mismo color, bajo un sol que raja la tierra&lt;br /&gt;Margarita se casó muy joven con quien creyó que era el amor de su vida. Pero pagó caro el impulso de casarse a sólo cuatro meses de haber conocido al hombre en cuestión. Poco tiempo después de la unión ella se enteró de que estaba embarazada. Cuando, emocionada, le comunicó la noticia a su marido, él se mostró casi indiferente y se volvió aún más taciturno de lo acostumbrado. Esta situación se prolongó en el tiempo hasta que unas semanas después del nacimiento de la hija, un día el hombre se marchó a trabajar y nunca más regresó. Margarita no fue capaz de contarle la verdad a la niña, por lo que le dijo que su padre había fallecido en un accidente, y todos los aniversarios de la partida del hombre Margarita y su hija marchaban vestidas de negro en honor al hombre que las había abandonado. Si el día estaba soleado, se protegían del sol con un paraguas de hombre del mismo color de sus ropas, paraguas que el padre había utilizado “en vida”.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;BARBARA BONFILI&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;19.&lt;/strong&gt; Padre. Dos hijas. Un hijo sobre un triciclo nuevo. El niño recorre el trayecto desde el padre hacia el abuelo. El padre se despide de las hijas y se va antes de que el chico vuelva. Los hijas lloran.Un hombre sufre de sida y lleva ese secreto guardado toda su vida. Convive con sus tres hijos y sus padres. Las dos hijas mayores sospechan de su enfermedad y deciden investigarlo, proceso que llevó cuatro años, edad que tiene el niño menor. La búsqueda culmina con el descubrimiento de un asesinato en el que participa el hombre. Las mujeres callan y el hombre muere sin ser conciente de los conocimientos de sus hijas.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;MELINA CASTELLANO&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;20.&lt;/strong&gt; Padre. Dos hijas. Un hijo sobre un triciclo nuevo. El niño recorre el trayecto desde el padre hacia el abuelo. El padre se despide de las hijas y se va antes de que el chico vuelva. Las hijas lloran. Cristian fue sentenciado a 20 años de prisión luego que se declaro culpable por un delito, esta viejo y sabe que puede ser la ultima vez que ve a sus hijos, quiere despedirse, del más chico, francisco, Florencia y Camila, cuenta cada minuto de libertad, observa el sol, los pájaros, mientras alienta a su chiquito a que pedalee más rápido, le da un beso a cada una de sus hijas, estalla en llanto, no soporta más, y corre. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;LEONARDO SANTORO &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;21.&lt;/strong&gt; Dos mujeres, madre e hija vestidas de negro caminan con un paraguas negro bajo un sol que raja la tierra. Se acaba de morir la abuela Sonia, muy querida por la familia, en especial por su nieta Victoria, la abuela le dijo que cuando ella se fuera al cielo ella le daría una señal para hacerle saber que esta feliz, Victoria espero y espero  días enteros, pero no hubo ninguna respuesta, su mama Gloria no quería romper el sueño de su hija, el día que sepultan a la abuela Victoria con un gesto adusto mira al cielo con lagrimas en los ojos y de pronto ve volar una paloma que deja caer una hoja de color rojo, se sabe que en esa zona no crecen los árboles que tienen esas hojas, solo se encuentran donde la abuela nació, Victoria sonrió. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;LEONARDO SANTORO&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;22.&lt;/strong&gt; Hombre inglés bien vestido parado eligiendo un objeto en un “Todo por dos pesos”.  Su nombre es Veny, mejor conocido como cara cortada, todos le temen en el barrio, nadie se le acerca, trabaja para el mafioso más grande de la ciudad, esta vez no fue enviado para matar a un tonto, si no para comprar un articulo para su cocina, se dirige a pagar, el dueño no le quiere cobrar, dice que se lo regala, Veny insiste, lo cansa, el dueño saca una escopeta, antes de levantar la vista, Veny le tira un cuchillo en el medio de la frente, así es como funciona en este barrio.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;LEONARDO SANTORO&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-3699389161587939636?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/3699389161587939636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=3699389161587939636' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/3699389161587939636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/3699389161587939636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/08/story-line.html' title='STORY LINE'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-7400780046238547699</id><published>2007-06-27T20:12:00.000-07:00</published><updated>2007-06-27T20:17:02.789-07:00</updated><title type='text'>ESPECIES</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span &gt;Las especies son agrupamientos de individuos que se sienten diferenciados por el solo echo de serlo, cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia. Si te sentís identificado Peligro!!!! &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span &gt;Ante la duda consulte a su manada de confianza&lt;/span&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Pablo Laines&lt;br /&gt;El argentino fanfa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El argentino fanfa, es una especie de vertebrados, mamiferos, que se asemejan al mono, pero a la vez tambien presenta algunos rasgos humanos.&lt;br /&gt;El cuerpo presenta grandes dimensiones, a su vez posee extremidades muy desarrolladas para manejarse con facilidad en distintos ambientes.&lt;br /&gt;Tambien, posee una gran musculatura que parece agrandarse con los años, y presentan un cràneo muy grande, pero su cerebro es algo pequeño.&lt;br /&gt;Generalmente habitan el medio terrestre, donde los podemos encontrar en bares, callejones o simplemente algún puesto de diarios de la esquina.&lt;br /&gt;En general suelen alimentarse de pequeños trozos del fruto de la inseguridad o de la o inocencia ajena, pero a su vez, son carnivoros depredadores que capturan a sus presas haciendo uso de su peculiar destreza y velocidad para saltar obstáculos; porque ellos "todo lo pueden". Son animales mas bien nocturnos y es por la noche donde salen en busca de su alimento, en este sentido se asemejan a los zorros o a las hienas.&lt;br /&gt;Suelen salir en grupos reducidos, y se comunican con todo tipo de muecas que son muy complejas, pero que ellos interpretan fácilmente.&lt;br /&gt;En el apareamiento, seducen a las hembras de una manera extremadamente sencilla, basta una simple pose y una mirada, para que la hembra acuda en busca del macho instantaneamente. En ocaciones, los machos se disputan a la hembra en ciertas riñas que suelen ser despiadadas ya que hay veces en que son varios machos los que gesticulan para atraer a la hembra, la cual, siempre se hace desear hasta que el duelo entre los machos registre un vencedor.&lt;br /&gt;En cuanto a su reproducción, la misma es sexual, y la gestación de la hembra se produce  en periodos invernales, y suelen tener una gran cantidad de crías.&lt;br /&gt;Cada argentino fanfa, llega a tener aproximadamente entre seis y ocho argentinitos fanfas que ya al nacer se ven completamente agrandados.&lt;br /&gt;Al movilizarse presentan una serie de pasos que por su lentitud se presentan algo despectivos, sin embargo avanzan largos metros, como si se llevaran al mundo por delante.&lt;br /&gt;Finalmente, respecto a su sistema excretor, secretan en el curso de sus reacciones metabólicas, sustancias que pueden ser toxicas dependiendo del grado de prepotencia o de violencia afectiva en la expulción de las mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Melina Castellano&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Según nuestros análisis y estudios, la necesidad conlleva a actitudes de violencia al colmarse la paciencia de los mendigos que invaden todo sitio público con el objeto de conseguir unas monedas o un simple gesto de comprensión. Estos necesitados deambulan, acompañados de la señora incertidumbre, iluminando la ciudad con el brillo de sus ojos rogando ayuda a merced de su rostro triste, dependiendo del valor de las palabras vacías que su fina voz expande. La gran mayoría de los individuos ignoran su honestidad, inclusive pareciera que le escapan por temor a ser atacados imaginando que son caninos. No saben que la necesidad no muerde aunque a modo de defensa tienden a desempañarse al igual que un perro, tornándose agresivos. Sin embargo conservan su inocencia y pobreza, como también sus extraños hábitos de estudiar detenidamente cada gesto regalado por personas con características contrarias a las de ellos. Manifiestan actividades no muy variadas, escasos juegos y  en muchas oportunidades provocan líos de los cuales más tarde lamentan. En efecto, como los perros, las víctimas de la miseria adoptan como hogar, la propia calle y advierten su presencia con su grasienta piel. Estos seres tienen como hábito conformar un grupo en el que incluye un jefe que manda sobre los demás, al igual que los perros los cuales se asocian en una manada a la orden de un guía reconocido por el resto. Tanto en la manada como en el grupo de mendigos, los líderes gobiernan defendiendo y respetando un único objetivo: La libertad y Felicidad, tendiendo a caminar por un sendero que los aleje del hambre y el dolor y de esta manera lograr que sus ilusiones quemadas recobren vida y luz, como sus miradas que día a día les falta sustento, que día a día pierden fuerza, que día a día les roban su nobleza. Así, injustamente, fallece su esperanza y seguridad causando el quiebre de sus almas secas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Antonela Orlando&lt;br /&gt;Los cartoneros&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Tras exhaustivos estudios, hemos arribado a la conclusión de que estamos ante el nacimiento de una nueva especie. Su descubrimiento data aproximadamente del año 2001 y a partir de esa fecha se han estado realizando arduas investigaciones para saber más acerca de estos recicladores de inmundicia. Según los datos recogidos durante seis años de sondeos, podemos dar cuenta del primer dato de relevancia: el cartonero no es un capricho de la naturaleza humana o mutación. El cartonero es el producto de años de evolución hacia el desastre, de involución de la raza humana. Estamos en condiciones de decir que actualmente existen unos 120.000 cartoneros (de los cuáles aproximadamente el 70% reside en el Conurbano Bonaerense) en el área metropolitana. Aún no contamos con las cifras estimativas de otros lugares del país. Posee características muy similares con la rata gris, también llamada parda o de cloaca. Al igual que éstas, el cartonero generalmente realiza sus actividades de noche, en la oscuridad y sigilosamente. Sin embargo, se ha visto varios ejemplares a la luz del día, provocando el rechazo en la población dado que al igual que las ratas grises, el cartonero presenta un aspecto sucio y repulsivo. Agrupado en considerables conjuntos, habita en zonas pobres, cercanas a basurales, carentes de servicios sanitarios y cloacas, localizadas generalmente en las grandes urbes como Capital Federal, el Conurbano Bonaerense y en menor medida, Córdoba y Rosario. Algunos ejemplares anidan en plazas, estaciones de subte y trenes (abandonadas o no) o debajo de puentes. A diferencia de las ratas, que utilizan sus poderosos dientes para roer y destruir todo a su paso, el cartonero utiliza sus manos para seleccionar lo que le servirá para sobrevivir y efectúa un verdadero servicio de limpieza a la comunidad. Además, el cartonero cuenta con delgadas, pero fuertes extremidades que utiliza para arrastrar el carrito donde lleva lo recolectado que después se venderá en galpones del conurbano, a cambio de unos pocos billetes que servirán para comprar escasa comida. Después de cinco horas detrás del carrito, un cartonero puede sacar entre $10 y $15. Todo depende de lo que encuentre. Hoy, lo más valioso para la venta es el plástico. Ingieren algunos alimentos que también consumen otros seres humanos. Sin embargo, no tiene una dieta tan amplia y variada. Ésta se reduce solo a: harina, azúcar, yerba mate, fideos, polenta, pan. La percepción de alimento por parte del cartonero, está regida por un sistema en donde las ganancias se miden por kilo y tener menos fuerza para empujar el carrito, marca la diferencia entre comer o no. Por esta razón, algunas veces cuando acucia el hambre el cartonero reproduce el comportamiento de la rata gris: escudriña, busca, revuelve la basura en busca de algo para comer. En determinadas ocasiones, esta actividad ha sido mortal. Hemos estudiado el caso de un chico que murió porque sufrió un corte al revisar bolsas y, para aplicarle la antitetánica en un hospital público le pidieron que comprara el suero en la farmacia. Cabe destacar que el increíble desarrollo de esta nueva especie ha generado diversas subespecies, como los "quemeros" que no recorren las calles del conurbano, sino alguna de sus más de doscientas quemas de basura clandestina, donde los riesgos sanitarios que corren allí son exponencialmente más altos. Al igual que la rata gris, la capacidad de adaptación del cartonero a nuevos medios es extraordinaria. También es prolifero y transmite numerosas enfermedades. A causa del éxito reproductor , el control de sus poblaciones se ha convertido en un problema importante y muchas personas han apelado a un proceso de “descartonización”. Se suelen utilizar venenos para controlar las plagas que llegan a constituir. Estos venenos son muy peligrosos y sólo deben ser manipulados por profesionales especializados. Asimismo, al igual que la rata albina (de la familia de la rata gris) el cartonero es utilizado para estudios de laboratorio. Sin embargo, en estos últimos años el cartonero se diferencia de la rata en un aspecto: es usado para campañas y propagandas políticas, donde a otros seres humanos no les da repugnancia el contacto con él. O no les produce repugnancia o lo disimulan muy bien.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Bárbara Bonfili&lt;br /&gt;El homo trinidarius&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;      El homo trinidarius, también conocido como trinidario, es un mamífero perteneciente a la familia hominidae del orden de los primates, asignado a la clase mamalia dentro del reino animal.&lt;br /&gt;     El trinidario medio se caracteriza por residir fuera de su lugar de origen a partir de las dos décadas de vida (cifra promedio), momento en el que emprende un viaje migratorio hacia la ciudad cosmopolita, y constituye su nueva guarida en una gran cueva, que llamaremos “Residencia”, a la cual describiremos luego; cuenta con un certificado en el que consta su calidad de estudiante&lt;a title="" href="http://by127fd.bay127.hotmail.msn.com/cgi-bin/HoTMaiL?curmbox=00000000-0000-0000-0000-000000000001&amp;a=41207b5c263da686b0c49e557b8f96d6bf8f0d44fa72f0f052f120995cfdae01"&gt;[1]&lt;/a&gt;, aunque sus acciones no siempre la confirman; está necesitado de constante contacto físico y emocional con otros ejemplares -característica que lo asemeja al ser humano-; tiene hábitos nocturnos –particularidad que comparte con los lémures pigmeos, de la familia cheirogaleidae de los primates-; una vez constituida su nueva guarida, el trinidario lleva una vida de  casi completa reclusión y sus relaciones se ven limitadas a las endotrinidarias.&lt;br /&gt;     El trinidario habita en la ciudad de Buenos Aires, en Argentina, en una gran cueva que posee compartimentos en los que moran de uno a cinco trinidarios; hemos detectado una relación inversa entre la cantidad de ejemplares en cada sector y la capacidad de satisfacción de las necesidades de alimenticias, de abrigo, etc., tanto cuantitativa como cualitativamente. Existen tres ámbitos exteriores que pueden ser considerados como extensiones de la morada: el primero, conocido como “el quiosco”, ubicado a unos cincuenta metros de la residencia, es un espacio relativamente reducido, que suele ser concurrido por seres humanos, al que los trinidarios se dirigen a ingerir alcohol y, en ciertas ocasiones, alimentos de tipo chatarra&lt;a title="" href="http://by127fd.bay127.hotmail.msn.com/cgi-bin/HoTMaiL?curmbox=00000000-0000-0000-0000-000000000001&amp;a=41207b5c263da686b0c49e557b8f96d6bf8f0d44fa72f0f052f120995cfdae01"&gt;[2]&lt;/a&gt;. El segundo recinto se encuentra a unos doscientos metros de la cueva y los trinidarios se refieren a este como “el bar”, al que concurren frecuentemente. Allí se dedican a ingerir grandes cantidades de alcohol y a realizar juegos colectivos de naturaleza extraña. El tercer ambiente es una construcción similar a un gran galpón, ubicado a casi seiscientos metros de distancia, al que la mayor parte de los especímenes concurren los días jueves, en el cual escuchan melodías de dudosa calidad, y en la oscuridad mueven sus cuerpos al ritmo de los sonidos, mientras llevan a cabo marginales actos de socialización con sujetos exotrinidarios. En este ámbito, conocido como “Goa”, también se produce la ingesta de alcohol en grandes cantidades.&lt;br /&gt;      Como ya hemos mencionado, la vida del trinidario es esencialmente recluida; podemos encontrar a estas peculiares criaturas transitando los pasillos de la cueva, realizando actos de socialización endotrinidarios en los compartimentos, o bien en alguno de los tres espacios mencionados previamente. Sin embargo, cabe mencionar la existencia de otro ámbito en el que el trinidario se desenvuelve eventualmente: el establecimiento estudiantil. La frecuencia de visitas a este lugar varía de un espécimen a otro (pueden ser visitas diarias, semanales o incluso mensuales, en los casos en que el trinidario sólo busca seguir siendo acreedor de su certificado de estudiante).&lt;br /&gt;      Dentro de la comunidad trinidaria existen algunos ejemplares que, además de concurrir frecuentemente al establecimiento estudiantil, se dedican a una marginal actividad conocida como lectura, mediante la cual introducen información en su memoria. Estos extraños individuos suelen concurrir con menor frecuencia a los ámbitos-extensión.&lt;br /&gt;      La estructura social de los trinidarios está marcada por la agrupación de los ejemplares en pequeños grupos con variados niveles de interrelación. Las causas de las agrupaciones, que llamaremos amistades, pueden ser enumeradas como:&lt;br /&gt;Temporales: hemos observado que los individuos que llegan a la cueva en temporada baja (febrero y principios de marzo) tienden a acercarse rápidamente, constituyendo relaciones intensas pero predominantemente superficiales, mediante las cuales sacian sus necesidades de contacto físico y emocional.&lt;br /&gt;Sectoriales: otro de los factores que incide en el contacto predominantemente emocional es el hecho de morar en un mismo compartimento; al verse obligados a encontrarse constantemente, los trinidarios constituyen una amistad.&lt;br /&gt;Por afinidad: hemos notado que en algunos de los grupos trinidarios sus miembros gustan de las mismas cosas, realizan las mismas actividades, por lo que se reúnen a hacerlas juntos.&lt;br /&gt;Por procedencia: al haber trinidarios llegados de países extranjeros, en ocasiones la sensación de lejanía los lleva a relacionarse con ejemplares de su mismo origen, aunque esta dependencia se extiende durante la primera temporada, luego de la cual el trinidario extranjero se siente preparado para acercarse a individuos de otras nacionalidades.&lt;br /&gt;Por antigüedad: los trinidarios mayores, que ya han vivido numerosas temporadas en la cueva, tienden a relacionarse entre ellos dejando de lado a los recién llegados. Creemos que esto se debe a la disparidad de situaciones emocionales que están viviendo unos y otros. Este caso es similar al de los trinidarios extranjeros, ya que el aislamiento sólo se prolonga durante la primera temporada.&lt;br /&gt;      Estos grupos no son cerrados, sino que un mismo trinidario puede ser parte constitutiva de más de uno de ellos. También existen los casos de trinidarios a los que no es posible encasillar en un grupo, sin que esto implique una actitud de hostilidad hacia sus congéneres.&lt;br /&gt;       Las relaciones físicas o afectivas de carácter amatorio suelen ser efímeras, dándose un fenómeno de circulación de numerosos especímenes femeninos por un mismo macho, e inversamente, circulación de numerosos especímenes masculinos por una misma hembra. Esto se inscribe en un régimen de monogamia aparente y poligamia práctica, en el que las relaciones pueden ser secretas o públicas&lt;a title="" href="http://by127fd.bay127.hotmail.msn.com/cgi-bin/HoTMaiL?curmbox=00000000-0000-0000-0000-000000000001&amp;a=41207b5c263da686b0c49e557b8f96d6bf8f0d44fa72f0f052f120995cfdae01"&gt;[3]&lt;/a&gt;. Existen algunos casos de monogamia real constituidos en  las relaciones cuasiconyugales,  que constituyen casos excepcionales. &lt;br /&gt;      Los trinidarios son esencialmente herbívoros, aunque la mayor parte de la comunidad basa su alimentación en dos elementos principales: el arroz y los fideos, acompañados por la sal y el aceite, y en ocasiones especiales alguna variedad de embutidos. La minoría restante, predominantemente extranjera, se alimenta en base a una dieta ostentosa que incluye comestibles de lujo, tales como la carne animal y las pastas elaboradas, que frecuentemente acompañan con postres, como el helado. &lt;br /&gt;      La vida en la comunidad discurre entre los meses de febrero-marzo y noviembre-diciembre. Después de este período los trinidarios evolucionan a otras formas de convivencia o independencia, o bien reinciden, transformándose en trinidarios mayores para el ciclo próximo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Gabriel Alejandro Macias &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Nueva especie mutante&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Sufren la calvicie, tienen bigotes, y viven en la aceleración de la ciudad. Es una nueva especie que acecha en las aglomeraciones urbanas. Se puede describir sólo del torso hacia arriba ya que no se los conoce fuera de su caparazón de chapa. El aumento del tránsito en la ciudad produjo la mutación de este ser que se caracteriza por tocar la bocina ante el primer obstáculo que se atraviesa. Un gesto particular realizan cuando detienen su movimiento; a la vez golpean el volante y emiten un sonido desesperado. Éste es un indicio que están por atacar. Esta especie vive camuflada entre autos, camionetas y camiones motivo principal por el que no se los distingue fácilmente a simple vista. Estudios de observación han dado cuenta que tienen la incapacidad de mirar hacia los costados, así sólo pueden atacar a sus presas de frente, y exclusivamente cuando éstas se atraviesan de forma involuntaria delante de ellos. Esta nueva mutación se alimenta de lo que su propio cuerpo produce cuando sorprenden a estos indefensos seres. Las hormonas que producen son suficientes para su satisfacción, y cuanto más hormonas producen aumentan en proporción su satisfacción. Su enemigo más peligroso se esconde en las esquinas de la ciudad. Su piel es azul y algunos usan gorra. Cuando los reconoce los persigue hasta alcanzarlos y, a veces, los ataca quitándoles el caparazón y, de esta manera, matándolos. Pero aquí hay que decir que éstos mutantes alcanzan velocidades superiores a las permitidas en la ciudad lo que hace que su captura se dificulte. Se cree que esta mutación está aumentando por la cantidad de tráfico que existe en la ciudad acompañada de otros factores que todavía están en estudio pero se puede confirmar que se encontró una relación entre el estrés y la mutación de estos seres de la nueva especie. Oficialmente todavía no existe una política ni un proyecto para erradicar esta especie pero informando de su aparición y de la causa de su aparición se intenta frenar la invasión de estos salvajes al volante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Manuela Iaciofani Saiz&lt;br /&gt;Los paracaidistas&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Los paracaidistas son animales  con forma de globo aerostático que vuelan libremente. A diferencia del resto de las aves, no poseen alas ni plumas y son muy pesados. Cuentan con una tela grande de colores variados, cuando la abren embolsa el aire y les permite descender al tierra de manera lenta desde las alturas.&lt;br /&gt; Se alimentan de roedores y animales pequeños que pueblan el suelo pastoso. Capturan a sus presas del mismo modo en que lo hacen las águilas, observan desde las alturas y cuando detectan una presa, se lanzan en picada sobre la misma. Necesitan aproximadamente treinta kilos de carne por día, por lo que pasan la mayor parte del día remontándose a alturas muy elevadas y bajando en busca de comida. El resto del tiempo lo pasan descansando en tierra o jugando en el aire.&lt;br /&gt; Habitan en lugares cálidos donde las lluvias son escasas y el suelo es plano pero con denso pasto. Viven  en grupos reducidos y generalmente se mueven  de forma individual o en pareja, sólo se reúnen para aprender nuevos trucos aéreos y enseñarle a los jóvenes a usar los paracaídas.&lt;br /&gt; En épocas de apareamiento, durante todo el año salvo en invierno, el macho vuela realizando piruetas arriesgadas y produciendo fuertes sonidos desde su garganta, de esta manera atrae a las hembras del grupo .El  Para encontrar una compañera usa paracaídas con colores llamativos e invita al sexo puesto compartir esta tela brillante y distintiva. Luego de la elección la hembra se monta sobre el macho y de aquí en más vuelan juntos el resto de su vida usando el mismo paracaídas.&lt;br /&gt; Son primos hermanos de las águila y como estas aves, son atractivos y poseen una vista muy buena. Viven varios años y a pesar de su reducido número, no corren peligro de extinción.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;EstebanAgustín Ovejero&lt;br /&gt;Las tías solteras&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Su aspecto desfachatado no suele caer bien dentro de su cardumen, su risa fuerte y contagiosa provoca que los hombres no la miren como mujer sino como una show woman. Realiza comentarios subidos de tono y con alto contenido erótico no apto para menores de edad.  Su vida deportiva pasa por ir semanalmente dos veces al gym dos horas de las cuales una se la pasa habando con el personal trainner  y la otra con las compañeras de circuito aeróbico.&lt;br /&gt;Su generación ya esta con su vida en marcha hijos, esposo/a, casa, auto y ella es la solterona que toca invitarla los viernes a la noche a tomar un cafecito después de que se duermen los chicos para divertirse un poco.&lt;br /&gt;Los sobrino tiene mucha confianza con ella y viceversa, los invita a pasar fin de semanas de verano a la casa de la costa y toma de mas con los amigos de los pibes, no se prende a salir a bailar porque quedaría muy ridículo pero si la noche viene muy regadita por hay los acompaña.&lt;br /&gt;Las tías solteras están en peligro de extinción, siempre hay machos que intentan arrimar las pilchas y las termina convenciendo, dibujándole un jardín de rosas, que al cabo de dos años se dan cuenta que esto de estar casado “no es para mi”.&lt;br /&gt;Es la tía que tienen la mejor cámara digital y que va a todos lados con ella recorre el mundo sacando fotos a paisajes exóticos, viene cargada de recuerdos para toda la familia y anécdotas que solo a ella le podrían pasar.Siempre están en busca del macho perfecto o el príncipe azul pero nunca llega. Sus historias sexuales son ocultas siempre exterioriza en ámbitos sociales pero de su vida intima nadie habla y esto es motivo de charla en toda la familia, sus hermanos siempre terminan diciendo: “no se metan es su vida y ella hace lo que quiera”.&lt;br /&gt;Las tías solteras, son de la familia de las viudas jóvenes o separeti, eso si sin problemas de papeles ni tramites burocráticos de por medio, tías de semana agitada de trabajo y vacaciones en el exterior, fin de semana con amigos y feriados con familia. De ves en cuando se llevan a la abuela (su mama) a uno de sus viajes, error que después cuesta reparar ya que la vieja se le quiere prender en cuanto fin de semana largo haya. &lt;br /&gt;Cuidemos esta especie y no dejemos que se extingan forman parte de la vida, no aceptemos a sus amigovios, sigámosla considerando mas amigas que tías, pidámosle esos fines de semana con amigos y disfrutemos con ella cada oportunidad que nos proponga, démosle un beso y un abrazo luego de recibir ese regalito (por mas pedorro que sea) del exterior que no sabes para que sirve pero sabes que lo trajo la tía de su ultimo viaje a Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-7400780046238547699?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/7400780046238547699/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=7400780046238547699' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7400780046238547699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7400780046238547699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/06/especies.html' title='ESPECIES'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-5113789161976065487</id><published>2007-05-09T17:07:00.000-07:00</published><updated>2007-05-09T17:08:44.228-07:00</updated><title type='text'>LA NACION Jueves 26 de abril del 2007</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Propiedad intelectual vs. piratería&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se celebra hoy el Día Mundial de la Propiedad Intelectual, creado por la Organización de la Naciones Unidas (UN) con la finalidad de que se reconozca y recompense la creatividad de los autores, artistas e inventores, así como su contribución para mejorar la sociedad. La ocasión resulta propicia para reflexionar sobre la manera en que la propiedad intelectual influye en todos los aspectos de la vida: gracias al derecho de autor se pueden escuchar obras musicales y ver obras artísticas, cinematográficas y literarias. Por otra parte, los diseños industriales dan forma al entorno, las marcas constituyen signos fiables de la calidad de productos y servicios, y las patentes fomentan el desarrollo de invenciones ingeniosas, constituyéndose en un incentivo para las investigaciones científicas, tecnológicas y médicas que hacen que la vida sea más fácil, rápida, segura y saludable, modificándola a veces por completo. El derecho de autor es el reconocimiento que hace el Estado a favor de obras literarias y artísticas, en virtud del cual otorga su protección para que el autor goce de privilegios de carácter personal y patrimonial. El respeto por esas normas es fundamental para la convivencia y para el desarrollo económico de un país. Al respecto, desde la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) se señala que "los países sin infraestructura adecuada en materia de propiedad intelectual tienen poco éxito para atraer proyectos de investigación, nuevas industrias, fábricas e inversiones extranjeras". Ello ocurre debido a que las empresas no tienen confianza en invertir en países donde no está segura la propiedad intelectual. Debido a los avances en el campo de la informática, a la existencia de un ciberespacio sin normativa y a la reducción de costos en la tecnología de la información, la piratería de productos culturales, tales como la música, las películas y el software, se ha convertido en un problema creciente en los países industrializados y en los países en desarrollo, con graves repercusiones en escala local para las actividades culturales, la creatividad y el desarrollo económico. En efecto, en los países donde la piratería tiene una mayor incidencia se produce una disminución de la oferta de productos creativos, con el consiguiente empobrecimiento cultural. Ello sea dicho además del fraude que representa para el fisco, porque no tributan impuestos de ninguna clase. A partir de las nuevas tecnologías, nunca ha sido tan fácil el acceso a los productos pirateados, que son bastante más económicos. Y la misma tecnología que ha facilitado una distribución generalizada y legítima al consumidor ha hecho relativamente fácil y económica la venta de productos pirateados y falsificados en todo el mundo. Delincuentes ingeniosos que forman parte de grupos criminales organizados utilizan Internet para contravenir los derechos de autor y de marca registrada creando y vendiendo productos como programas de computación, que parecen legítimos pero no lo son. Estas organizaciones se esconden en las sombras de la economía clandestina y explotan cualquier debilidad de las acciones para el cumplimiento de la ley, empleando las ganancias generadas por sus apoderamientos ilegales para financiar otras actividades delictivas. Si bien delitos como la sustracción de propiedad intelectual pueden parecer inofensivos a algunos, la realidad puede ser terrible. Los delincuentes que fabrican y venden productos falsificados plantean un riesgo considerable a la salud y seguridad de nuestros ciudadanos. Al respecto, cabe recordar el caso de aquella joven rionegrina de 22 años que recibía un tratamiento contra la anemia en un hospital de Viedma y murió después de que se le suministrara una droga a base de hierro falsificada, según informaron en aquella ocasión el Ministerio de Salud de la Nación y la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). Las medidas para proteger la propiedad intelectual y, en consecuencia, para combatir la piratería deben estar dirigidas a la modernización y mejora de la legislación, de manera que resulten más efectivas en ese combate; al refuerzo en la aplicación de la legislación ya existente, y a la realización de campañas de información destinadas a promover la sensibilización de la opinión pública sobre las graves consecuencias culturales y económicas de la piratería y de la necesidad de salir a enfrentarla y combatirla.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt; Link permanente: http://www.lanacion.com.ar/903452&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-5113789161976065487?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/5113789161976065487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=5113789161976065487' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5113789161976065487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5113789161976065487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/05/la-nacion-jueves-26-de-abril-del-2007.html' title='LA NACION Jueves 26 de abril del 2007'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-7219191163185605737</id><published>2007-05-09T17:04:00.000-07:00</published><updated>2007-05-09T17:07:20.096-07:00</updated><title type='text'>REVISIÒN Y CORRECCIÒN  DE UN TEXTO</title><content type='html'>1. El escritor puede ubicarse ante la complejidad de la situación retórica? Esto es si: Tiene en cuenta la situación retórica (¿quién escribe?, ¿para quién?, ¿con qué propósito lo hace?, ¿qué efecto pretende lograr?) Atiende al propósito u objetivo del texto: construye un enunciatario: no delega la posesión del conocimiento en un alocutario privilegiado ( el docente) que puede construir, reponer lo que falta construye un enunciador legitimado que apele a un saber sustentado en conocimientos difundidos dentro de la comunidad académica, no un “ yo” que apela a un saber personalizado incluye información, hace uso de las estrategias de citación de fuentes Elige un registro lingüístico adecuado a la situación comunicativa. el texto no presenta de marcas de oralidad ( registro informal) Problemas: el enunciador fluctúa en la definición de sus objetivos respecto del texto y del efecto que quiere provocar en el lector el enunciador no sostiene el lugar de la enunciación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. El escritor organiza su información de modo que resulte comprensible para el lector y atiende a la progresión temática para producir un texto coherente? Esto es si: Planifica su texto Organiza la información ( la jeraquiza) Realiza las operaciones lógicas para conectar la información del texto y para hacerlo avanzar temáticamente de modo tal que el texto no presente saltos temáticos; No adiciona la información sino que la conecta ( las oraciones no se suceden sino que se interrelacionan entre sí). Problemas: acumula generalizaciones pero no las desarrolla: no explica, no especifica, no ejemplifica; incluye enunciados fácilmente refutables porque no son sostenidos por argumentos convincentes; incluye un solo ejemplo para fundamentar una afirmación pero no lo desarrolla y entonces el ejemplo pierde o directamente carece de fuerza argumentativa Enuncia ideas y las desarrolla: ejemplifica, explica, define, incluye datos que respaldan la aserción, establece relaciones para lograr el avance temático del texto. El texto presenta alto nivel de informatividad. El criterio de informatividad se refiere al grado de esperabilidad /inesperabilidad o conocimiento/desconocimiento que se manifiesta en el texto, siempre en referencia a la relación entre el enunciador y el enunciatario que todo texto supone. Dentro de este criterio se tendrá en cuenta si el texto producido: incluye información que al lector puede resultarle interesante por desconocida o no contiene ningún tipo de contenido relevante ya que se caracteriza por un bajo grado de informatividad; no explicita obviedades o cae en lugares comunes, ni presupone informaciones que el lector no puede inferir porque no hay pistas en el escrito que se lo permitan; incluye información que al lector le resulta confiable porque se mencionan fuentes, se citan autores, se apela a estadísticas, se historiza correctamente, se brindan ejemplos o casos que corroboren lo dicho (modos de progresión temática) Selecciona información en función de la finalidad del texto, la adapta a la situación retórica (no reproduce: transforma la información que posee). Elige comienzos( introducción ) y finales ( conclusión) con funciones claras: el texto desarrolla los planteos que el primer o los primeros párrafos anuncian de un modo claro; la conclusión deriva de la exposición de modo que no clausura, concluye el texto. posee un tema claro, con objetivos bien definidos donde se evidencia que el que escribe se pregunta qué sabe o desearía saber el lector sobre un tema que implica una problemática; desarrolla una hipótesis que mueve el interés del lector y que se sostiene por datos concretos; se plantea el propósito u objetivo del texto se fundamenta la opinión personal, se la sostiene en argumentos sólidos En el nivel de superficie, distribuye adecuadamente la información en partes o párrafos. El título anticipa el tema que se va a tratar de un modo claro ya sea de manera directa o metafóricamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. El escritor atiende a la cohesión textual, esto es, a las relaciones que establecen entre sí los diferentes elementos lingüísticos del texto y que aseguran su coherencia? Esto es si: - No repite innecesariamente palabras -Usa conectores lógicos y temporales que articulan las diversas proposiciones y ayudan a la comprensión. Usa correctamente los recursos cohesivos, tal como los conectores - (recordar que “ aunque”, “ mientras que “ no encabezan una oración sino ponen en relación dos acciones diferentes : eEj. “ Aunque él sugiera lo contrario, iremos. ”) - Cuando hace referencia a algún elemento semántico, lo explicita, de modo tal que el lector pueda reponer la información faltante - Usa el sujeto tácito con antecedente explícito . - Usa de modo correcto la cohesión referencial (pronombres demostrativos, personales, etc.) y, en consecuencia, la significación del texto no se vuelve ambigua (el lector no tiene dificultad para relacionar el referente y el elemento referido). - No produce textos con baja densidad léxica: no abusa de palabras “comodín” (“cosa”, “asunto”) de significado impreciso o de palabras vaciadas de significado (importante, interesante). - Elige palabras adecuadas al contexto oracional (evita la incompatibilidad semántica o la inadecuación léxica) - Atiende a la planificación oracional es decir, no resuelve la sintaxis sobre la marcha, como en el discurso oral, sino que construye oraciones sintácticamente aceptables, que reflejen las relaciones entre aquellas ideas que quiere comunicar (construcción sintáctica correcta):: - Delimita las oraciones con el punto final - No produce rupturas no justificadas en el orden sintáctico (formula oraciones, en las que la segunda parte no acompaña a la primera o no se corresponde con ella o, en expresiones de dos términos correlativos, omite uno de ellos); - No complejiza la construcción sintáctica oracional cuando podría resolverla de manera simple; - No construye oraciones ambiguas por el uso inadecuado de la puntuación o por el orden inadecuado de sus elementos; - No usa el relativo “donde” con antecedente temporal - Respeta las reglas de concordancia (género, número o persona); - Usa el gerundio correctamente sin abusar de él Atiende a la correlación temporal y a la continuidad en el uso del eje temporal elegido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Atiende a las normas ortográficas ( ortografía y tildación)? 5. A las de presentación y legibilidad? Esto es si respeta las pautas de presentación de trabajos El texto no expone problemas de comprensión lectora en relación a la consigna?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-7219191163185605737?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/7219191163185605737/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=7219191163185605737' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7219191163185605737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7219191163185605737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/05/revisin-y-correccin-de-un-texto.html' title='REVISIÒN Y CORRECCIÒN  DE UN TEXTO'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-7680700324038289040</id><published>2007-05-02T09:19:00.000-07:00</published><updated>2007-05-02T09:21:40.498-07:00</updated><title type='text'>TEXTOS ADJUNTOS</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="javascript:ol("&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;ANIMALES&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt; DE LOS ESPEJOS&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;En algún tomo de las Cartas edificantes y curiosas que aparecieron en París, durante la primera mitad del siglo XVIII, el P. Zallinger, de la Compañía de Jesús, proyectó un examen de las ilusiones y errores del vulgo de Cantón; en un censo preliminar anotó que el Pez era un ser fugitivo y resplandeciente que nadie había tocado, pero que muchos pretendían haber visto en el fondo de los espejos. El P. Zallinger murió en 1736 y el trabajo iniciado por su pluma quedó inconcluso; ciento cincuenta años después Herbert Allen Giles tomó la tarea interrumpida.&lt;br /&gt;Según Giles, la creencia del Pez es parte de un mito más amplio, que se refiere a la época legendaria del Emperador Amarillo.&lt;br /&gt;En aquel tiempo, el mundo de los espejos y el mundo de los hombres no estaban, como ahora, incomunicados. Eran, además, muy diversos; no coincidían ni los seres ni los colores ni las formas. Ambos reinos, el especular y el humano, vivían en paz; se entraba y salía por los espejos. Una noche, la gente del espejo invadió la tierra. Su fuerza era grande, pero al cabo de sangrientas batallas las artes mágicas del Emperador Amarillo prevalecieron. Éste rechazó a los invasores, los encarceló en los espejos y les impuso la tarea de repetir, como en una especie de sueño, todos los actos de los hombres. Los privó de su fuerza y de su figura y los redujo a meros reflejos serviles. Un día, sin embargo, sacudirán ese letargo mágico.&lt;br /&gt;El primero que despertarán será el Pez. En el fondo del espejo percibiremos una línea muy tenue y el color de esa línea será un color no parecido a ningún otro. Después, irán despertando las otras formas. Gradualmente diferirán de nosotros, gradualmente no nos imitarán. Romperán las barreras de vidrio o de metal y esta vez no serán vencidas. Junto a las criaturas de los espejos combatirán las criaturas del agua.&lt;br /&gt;En el Yunnan no se habla del Pez, sino del Tigre del Espejo. Otros entienden que antes de la invasión oiremos desde el fondo de los espejos el rumor de las armas&lt;br /&gt;Jorge Luis Borges en Manual de zoología fantástica, Brevarios, Fondo de Cultura Económica, Méjico, 1999.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Conducta de los espejos en la isla de Pascua&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se pone un espejo al oeste de la isla de Pascua, atrasa. Cuando se pone un espejo al este de la isla de Pascua, adelanta. Con delicadas mediciones puede encontrarse el punto en que ese espejo estará en hora, pero el punto que sirve para ese espejo no es garantía de que sirva para otro, pues los espejos adolecen de distintos materiales y reaccionan según les da la real gana. Así Salomón Lemos, el antropólogo becado por la Fundación Guggenheim, se vio a sí mismo muerto de tifus al mirar su espejo de afeitarse, todo ello al este de la isla. Y al mismo tiempo un espejito que había olvidado al oeste de la isla de Pascua, reflejaba para nadie (estaba tirado entre las piedras) a Salomón Lemos de pantalón corto yendo a la escuela, después a Salomón Lemos desnudo en una bañadera, jabonado entusiastamente por su papá y su mamá, después a Salomón Lemos diciendo ajó para emoción de su tía Remeditos en una estancia del partido de Trenque Lauquen.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-7680700324038289040?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/7680700324038289040/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=7680700324038289040' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7680700324038289040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7680700324038289040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/05/textos-adjuntos.html' title='TEXTOS ADJUNTOS'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-1452055521111048547</id><published>2007-05-02T09:15:00.000-07:00</published><updated>2007-05-02T09:19:23.326-07:00</updated><title type='text'>CONSIGNA LUNES 7</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Escribir las Instrucciones para usar la goma de borrar o las Instrucciones para mirarse &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;( o para que X se mire ) al espejo.&lt;br /&gt;VER TEXTOS ANEXOS&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-1452055521111048547?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/1452055521111048547/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=1452055521111048547' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/1452055521111048547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/1452055521111048547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/05/consigna-lunes-7.html' title='CONSIGNA LUNES 7'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-4233668354526299640</id><published>2007-05-02T09:10:00.000-07:00</published><updated>2007-05-02T09:15:23.707-07:00</updated><title type='text'>ESPEJISMOS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;"Espejismos" de Antonio Di Benedetto (en Cuentos del Exilio) &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_Sin boca_&lt;br /&gt;El loco se mira en el espejo y se saca la lengua. Piensa que el espejo se está burlando de él. Lo rompe.&lt;br /&gt;Se arrepiente, a la hora de peinarse.&lt;br /&gt;Sobre una mesa, fragmento a fragmento recompone el espejo, que queda casi completa.&lt;br /&gt;El loco prueba a mirarse de nuevo y ve su rostro, pero no la boca, (falta esa parte, que se pulverizó con el golpe).&lt;br /&gt; Desde entonces, nunca más habla.&lt;br /&gt;_Pesadilla_&lt;br /&gt;Es espejo es un ojo: no lo miramos, nos miramos y él nos ve, nos está mirando.&lt;br /&gt; _“Saloon”_&lt;br /&gt;El espejo del bar de cowboys, cuando empiezan los disparos de revólver: “¡Ay, me parece que no llegaré a la próxima película!”.&lt;br /&gt;_Denuncia_&lt;br /&gt;“Yo vi al que robó el espejo” Firmado: El espejo&lt;br /&gt;_El enamorado_&lt;br /&gt;Despechado, el espejo que se enamoró de la adolescente: “Ella sólo tenía ojos para sí misma”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-4233668354526299640?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/4233668354526299640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=4233668354526299640' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/4233668354526299640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/4233668354526299640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/05/espejismos.html' title='ESPEJISMOS'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-746432186712669402</id><published>2007-04-28T17:07:00.000-07:00</published><updated>2007-04-28T17:11:14.669-07:00</updated><title type='text'>CONSIGNA LUNES 30</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Escriban una nota periodística (no una carta de lector o género similar, rectifico lo que dije en clase, de este modo, trabajan todos una misma situación comunicativa) sobre el tema el plagio en el ámbito académico, como miembro del mismo.Pensar previamente para qué medio van a escribir , cuál es el lector al que se dirigen, cuál es el propósito, objetivo de la nota. Sugiero seguir los siguientes pasos:  &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;* anotar todas las ideas que se le ocurre sobre el tema, de manera desordenada;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;* leer los textos (del blog) que aportan  información  sobre el tema, subrayar, transcribir  de ellos las ideas que consideren pertinentes;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;* seleccionar, organizar y jerarquizar la información, las ideas que han  registrado sobre el tema; * armar un plan, esquema  de texto.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;* escribir la nota (modificando el plan cuando lo consideren necesario, a medida que van escribiendo)&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;* revisen el texto y reescriban  lo que les parezca necesario en función  del o de los objetivos que se trazaron al inicio del proceso.El objetivo de este texto es observar cuáles son las representaciones que ustedes tienen del género ( nota periodística), es decir, lo que saben del género sin que se lo haya trabajado previamente en clase;     cuál es el proceso de escritura ( decisiones, elecciones, operaciones ) que realizan cuando escriben;      cuáles son las dificultades o problemas que aparecen en los textos.P.s Dado que es una prueba diagnóstica, solo responderé las dudas que pueden surgirles pero no corregiré el texto si me lo mandan por mail antes del lunes. La nota no ingresará  al promedio de la cursada.   &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Saludos, ik.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-746432186712669402?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/746432186712669402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=746432186712669402' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/746432186712669402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/746432186712669402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/04/consigna-lunes-30.html' title='CONSIGNA LUNES 30'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-7477097271909088408</id><published>2007-04-20T12:34:00.000-07:00</published><updated>2007-04-20T12:46:51.094-07:00</updated><title type='text'>CONSIGNA PARA EL LUNES</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Sergio Di Nucci, quien en 2006 resultó ganador del Premio Sudamericana - La Nación de novela, fue protagonista de un escándalo por plagio con su obra premiada: "Bolivia Construcciones". Fue, además, alumno del Taller de Expresión I en la Carrera de Comunicación.&lt;br /&gt;Durante febrero de 2007 se escucharon tantas voces a favor como en contra de tratar este caso como plagio. Estas aparecieron en el blog Nación Apache&lt;br /&gt;ttp://www.nacionapache.com.ar/archives). Lean los textos que siguen. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;__________________________________________________________&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;1. La literatura considerada como suspensión de la moral&lt;br /&gt;Por Jorge Panesi&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La novela está planteada como un juego. Y Di Nucci no es el primero en utilizar este procedimiento. Basta citar al Adán Buenosayres de Leopoldo Marechal, en el que en algunos momentos hay pasajes calcados del Ulises de James Joyce. La acusación de plagio implica cuestionar toda la literatura moderna. Además, la literatura es el territorio del robo, todos roban, todo aquel que escribe roba, la literatura implica la suspensión de la moral. Esto cambia cuando está la ley de por medio. Y un jurado, un premio y el dinero son las representaciones de la ley en la institución literaria. En un certamen de esa naturaleza entran en consideración cuestiones económicas, éticas e institucionales. Creo que el jurado está compuesto por lectores de primera línea. De cualquier modo, cuando leyeron y premiaron Bolivia Construcciones por primera vez, leyeron la novela como literatura. Cuando la leyeron por segunda vez, la leyeron desde el punto institucional, desde el punto de vista económico, del qué dirán. Hay dos lecturas, ¿con cuál se queda el público? ¿Con la primera o con la segunda?La decisión sobre la cuestión de la copia se realiza en el acto de lectura: cualquiera que lea un mismo escrito en contextos diferentes, lo lee de distinta manera. El plagio en la literatura no existe, en cambio, existe el robo. Así, hay quienes adoran a los ladrones y consideran al robo como una de las bellas artes. Por eso, hay robos mal hechos y robos bien hechos. En este sentido, considero que Bolivia Construcciones es un robo bien realizado.&lt;br /&gt;Este artículo apareció en la revista Veintitrés el 15 de febrero de 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2. Qué supone defender un plagio&lt;br /&gt;Por Elsa Drucaroff&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Hace varias semanas ya que el jurado del concurso Sudamericana–La Nación revocó el premio a Sergio Di Nucci por su novela Bolivia construcciones. Mientras los jurados y casi todos los escritores consultados sostuvieron que un plagio no podía ser avalado, una parte importante del mundo crítico académico justificó a Di Nucci, apelando a la intertextualidad y a la falta de propiedad privada en la literatura.&lt;br /&gt;El debate debe seguirse, aunque los medios, por motivos que ignoro, parecen no percibir su importancia. Se dieron argumentos que me alarman mucho, y creo que es importante discutirlos. Antes de seguir, digo que varios firmantes de lo que se llamó (tristemente para mi, que también trabajo en Puán), “la carta de Puán”, merecen gran respeto como críticos, y que algunos cuentan además con mi aprecio personal. Si me ocupo de escribir estas líneas no es para realizar ataques personales, tan caros a las pseudos polémicas “de conventillo” que abundan en nuestro ambiente, sino porque confío en que seré escuchada y que, aunque lo que tengo para decir es grave, los implicados sabrán discutirme o cambiar su posición, o conseguir que yo cambie la mía poniendo de buena fe argumento contra argumento.&lt;br /&gt;Por eso quiero invitarlos a una discusión pública sobre esto, reinaugurando de una vez lo que hace años no se practica en la sociedad argentina: el debate de ideas y de políticas. No estoy sola en mi desazón: muchos leemos en los defensores de Di Nucci presupuestos éticos, políticos, éticos, ideológicos, que nos parecen muy graves. Hacia afuera, los lectores que no pertenecen a la academia, gente simplemente interesada en la cultura, mira con estupor y decepción a los defensores del plagio. Algunos me han dicho, comentándome la nota que publicó Veintitrés,(1) que les duele ver en los intelectuales de la Universidad Pública posiciones que se confunden penosamente, por ejemplo, con las que abogados exitosos del menemismo pronunciaban en los noventa. Ni los que defienden a Di Nucci ni yo queremos que se nos puedan achacar cosas tan graves. Más allá del premio en sí y sobre todo más allá de la persona acusada, es preciso discutir esto.&lt;br /&gt;No conocía a Sergio Di Nucci. Me alegré mucho, y lo dije públicamente en las dos columnas sobre libros que tenía entonces, en dos radios, cuando supe que había ganado. Me alegré porque era otro escritor joven que venía a integrar la valiosa generación literaria sobre la cual en este momento estoy escribiendo. Me alegré porque me gustaron sus declaraciones periodísticas. Lo que siguió me llevó a releer Nada de inmediato (la había leído a los 16 años). El resultado fue muy decepcionante.Mi posición apareció en la revista Veintitrés, demasiado abreviada. Figuraba lo esencial: conociendo las dos novelas y habiendo pensado y escrito la obra del grupo Bajtín, que introduce el concepto de intertextualidad, habiendo escrito yo misma novelas, considero evidente que Bolivia construcciones no utiliza el procedimiento de la intertextualidad en relación a Nada, de Carmen Laforet, sino que la plagia. En el mismo artículo se publicó la posición de quien es, a mi juicio, uno de los grandes críticos de hoy: Jorge Panesi. Firmante de una carta de apoyo al autor de Bolivia…, Panesi afirmaba no solamente que se trataba de intertextualidad, sino que la literatura es toda, necesariamente, robo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Licencia para robar?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“&lt;/strong&gt;Todo aquel que escribe, roba, la literatura implica la suspensión de la moral. Esto cambia cuando está la ley de por medio. Y un jurado, un premio y el dinero son las representaciones de la ley en la institución literaria. (…) Creo que el jurado está compuesto por lectores de primera línea. De cualquier modo, cuando leyeron y premiaron Bolivia construcciones por primera vez, leyeron la novela como literatura. Cuando la leyeron por segunda vez, la leyeron desde el punto de vista institucional, desde el punto de vista económico, del qué dirán.”&lt;br /&gt;Para Panesi no es preciso leer a Di Nucci y a Laforet y determinar si hay procedimiento de intertextualidad. Parte del hecho cierto de que el lenguaje no tiene propiedad privada y de que su condición dialógica le es inherente, para llevar esto a una posición extrema (“la literatura es el territorio del robo”), y usa su legitimidad de especialista para dar a los trabajadores de la literatura licencia para robar. Si para el Servicio de Inteligencia Inglés preservar el orden del mundo capitalista justifica dar licencia para matar a los agentes doble 0, para Panesi, preservar el Espacio Santo de la Literatura, justifica dar licencia para el delito.&lt;br /&gt;¿Por qué entonces existen los derechos de autor? ¿Por qué los escritores participan de concursos donde es su figura y su autoría lo que está en juego? ¿Por qué la persona que gana acepta ser única protagonista y responsable de una creatividad propia, específica, incluso si agradece a quienes la ayudaron, y sube sola a un escenario, posa sola para fotógrafos, responde entrevistas donde el yo y la figuración del yo son el centro? ¿Por qué al ganador se le da dinero y él acepta recibirlo, y lo dona, si quiere, asumiendo que le pertenece?&lt;br /&gt;El profesor Panesi responde: todas estas preguntas aluden a la vida cotidiana, esa vulgaridad. Pero una cosa es la conducta de los escritores, otra, la de todos los demás trabajadores de la tierra. En nombre de la Sagrada Literatura, los escritores se burlan de la ley, las burdas reglas de la vida son para los giles. O, dicho de otro modo: la vida ignora la refinada y sutil Condición de los especialistas en Literatura. Incluso “lectores de primera línea” se exilian del Reino, obligados a razonar según la propiedad privada y las instituciones sociales y económicas, presos de sus trabajos pagos, preocupados por “qué dirán” todos los demás seres de la tierra. Las leyes humanas no tocan el Reino. ¿Robo? ¡Claro que sí! No me vengan con razonamientos mundanos. Panesi comprende que el jurado haya tenido que actuar como actuó: él está sentado en la Academia, gana su dinero por estar imbuido en la verdad impoluta de la literatura, pero esos pobres señores ganan su dinero por publicar libros o hacer periodismo cultural, por ser jurados de concurso, de modo que están condenados a actuar en la vida, a donde importan las nimiedades. ¿En el jurado que otorgó y revocó el premio participan algunos de los más grandes escritores latinoamericanos vivos del siglo XX? ¿Y con eso, qué? Es Panesi quien comprende la Verdad de la Literatura. Los que, en lugar de participar en el mundo mediocre, vivimos en el arcano y complejísimo universo de la Academia Literaria sabemos que la propiedad privada es una estupidez y aún una canallada, la noción de autor murió con Foucault y desde Bajtín y Derrida todo es intertextual, todo remite a otro signo, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Quiero dejar sentados los presupuestos a mi juicio gravísimos de la argumentación de Jorge Panesi.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El primero: que la superioridad y el aislamiento social es privilegio de los que hacen literatura. Privilegio no sólo legitimado, ¡sino festejado!, como se escucha en el tono condescendiente con que se compadece a los “lectores de primera línea”, obligados a conductas de gente gris.&lt;br /&gt;El segundo es la impunidad. Si cometer el delito de robo es punible en la vida, algo que seguramente Panesi comparte (a menos que no cierre su casa con llave, ni su auto, y se deje robar dinero por cualquiera), en la literatura, no. Panesi usa el concepto teórico de la autonomía de la literatura, que entre otras consecuencias otorga impunidad a lo que el texto ficcional imagina, para trasladarlo a la autonomía de los que escriben literatura. Es cierto que nadie podría acusar a Dostoievski de asesinato, o de apología del delito, por imaginar Crimen y Castigo, pero es obvio que eso no le da derecho a Dostoievski a ser un asesino, ni a instar a algunos humanos, en un texto no ficcional, a liquidar viejas usureras. A la hora de actuar en el mundo, la verdad es dolorosa: los escritores no tenemos coronita.&lt;br /&gt;Si se demuestra que un científico se apropió de un descubrimiento ajeno, la ley lo castiga. Si se demuestra que un arquitecto robó un proyecto, también. Los que ejercen el oficio de la literatura también están sometidos a la ley, no sólo esos pobres jurados que deben codearse con el mundanal ruido. Y tengo una pésima noticia: los académicos también están sometidos a la ley. Tal vez, como estudian lo que otros, no ellos, producen, crean que están a salvo de ensuciarse sus manos en cosas tan vulgares como la vida y el mercado, pero luego de estudiar dos años el tema, les aseguro que se trata de una ilusión, puro producto de la alienación capitalista.(2)Aunque confío en que el profesor Panesi no se ha dado cuenta, la ideología que subyace en su intervención no es sólo aristocrática, peligrosamente antidemocrática y sobre todo injustificable en quien, como me consta, defiende a rajatabla la Universidad Pública (¿deberíamos ser subvencionados con el dinero de los ciudadanos, si sostenemos un Reino Privilegiado a dónde para nosotros se suspende la ley que a ellos afecta?). La ideología que subyace aquí es la de la impunidad, una palabra demasiado amarga en la Argentina.&lt;br /&gt;El tercero es la inconsecuencia. El menemismo vació las palabras, se podía decir una cosa, la otra, todo lo contrario: nada servía, lo único real era que los que robaban, robaban, y los robados eran cada vez más miserables. Hay quienes señalaron en sus blogs que la defensa de Di Nucci es menemista. Me duele tener que coincidir. Lamento de veras que desde las mejores inteligencias del mundo académico se hable con una liviandad tan parecida, sin necesidad de que “exista una cosa para cada palabra”, como pedía el genial Osvaldo Lamborghini.&lt;br /&gt;A lo mejor estoy equivocada y el profesor Panesi sí se hace cargo. y lleva su posición hasta las últimas consecuencias. Le ruego que me lo haga saber, pero hasta ahora no me he enterado: leí maravillosos análisis suyos sobre Felisberto Hernández, tienen su marca personal, su estilo, su búsqueda particular (como ocurre siempre en la crítica que vale), pero además están firmados sin ninguna duda con su nombre y apellido al pie del trabajo, o en la portada del libro. Ignoro que haya instado a sus colegas a que usemos libremente su trabajo, sus ideas, sin admitir que son suyas. Es más: como en los currícula de todos nosotros, en su currículum deben figurar las repercusiones y citas que produce su obra. ¿Tal vez el profesor Panesi acepte estas reglas de la propiedad privada simplemente porque sus trabajos no son ficcionales, sino ensayos críticos? Vimos que para la ficción (que él no publica) reivindica el robo. Sin embargo, recuerdo interesantísimas clases donde el profesor Panesi instaba a borrar todo límite entre la crítica literaria y la literatura, planteando que estamos ante ficciones en ambos casos. No comulgo con esa posición, pero se la escuché a menudo.&lt;br /&gt;Personalmente, nunca me atreví a tomar varias páginas de sus trabajos e integrarlas como mías a un ensayo, cambiando alguna palabrita para garantizar la continuidad y coherencia de toda la lectura. Y aunque el profesor Panesi ahora me haya habilitado a hacerlo, prefiero pensar yo mis lecturas y usar las de él para profundizar y mejorar mi reflexión, en un diálogo en el que siempre quedará claro qué argumentos le uso y cuáles aporto.&lt;br /&gt;Lo mismo podría decir acerca de los escritos de Daniel Link, críticos o ficcionales, o los trabajos notables de Josefina Ludmer, también firmante de la defensa a Di Nucci.&lt;br /&gt;Hablaremos después de la inconsecuencia respecto del dinero. Ahora veamos otra: cuando en 1997 La Nación revocó un premio de cuentos porque se demostró que el ganador del concurso, Daniel Azetti, había plagiado al escritor Giaccomo Papini, no hubo reacción pública en la Academia. Más bien hubo festejo privado: algunos de los que hoy defienden a Di Nucci comentaron en pasillos, con maligna alegría, cómo “el diario de derecha” premiaba con tan poco tino. El profesor Panesi no defendió el derecho al robo de Azetti. ¿Tal vez porque el privilegio de la impunidad no rige para cualquier trabajador de la literatura, sino para los bendecidos por las filas académicas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo tuyo es mío y lo mío… es míoDaniel Link se refiere al caso en la revista Veintitrés y en su blog y extiende los argumentos de Panesi. Le responden profusamente, a favor y en contra. Con audacia subversiva, revolucionarios sin vacilaciones pequebú, los que lo apoyan desprecian posiciones como la mía, en el mejor de los casos por ingenua, en el peor, por defender el capitalismo. Los presupuestos de mi breve intervención en Veintitrés serían “obvios”, tan adaptaditos al sistema social, al mundo burgués, que ni merecen discutirse. “Soldados de la propiedad privada”, “esbirros del copyright”, injuria con efectiva retórica Daniel Link. Alguien que le escribe llega a esgrimir en mí contra la frase de Brecht en la que dice que el verdadero delito es fundar un banco, no robarlo.&lt;br /&gt;Link dice “asombrarse” y “asustarse” por la postura ignorante y reaccionaria de quienes condenamos el plagio. Ignoramos, explica, que literatura es un concepto histórico y la valoración de originalidad, en definitiva, un invento de la burguesía que se consolidó definitivamente en el capitalismo.&lt;br /&gt;Respondo brevemente: en efecto, la valoración del individuo creador es un muy feliz invento de la burguesía y de la autonomía de la literatura. Tal vez Link extrañe esa dorada época en que indios esclavos tallaban exquisitos santos en las Iglesias, sin derecho a firmar, o a cobrar, o a recibir apenas reconocimiento de la comunidad, memoria póstuma y valoración alguna; tal vez Link extrañe los maravillosos tiempos en que en las Letras regía el principio de autoridad y la falta de autonomía hacía de todo creador el sirviente del noble, el rey o el Papa. Adorno, Habermas y Marx se han extendido, cada uno a su modo, sobre el tema, no lo haré yo acá.(3) Sólo quiero admitir que no, yo no extraño esos tiempos, más bien junto con Marx y Engels en su Manifiesto Comunista, rindo homenaje a esa notable revolución que supuso la irrupción de la igualdad jurídica del mercado y la burguesía, respecto del Orden Feudal, reservándome por supuesto el derecho a combatir las desigualdades que esa igualdad oculta, a espaldas del mercado.&lt;br /&gt;“Soldados de la propiedad privada”, nos acusa Link. Eso sí me asusta, desde luego no por mí sino por la ignorancia que demuestra esa acusación. Estoy acostumbrada a que abunde esa ignorancia en nuestro mundo académico y en sus orillas, donde algunos jóvenes se la pasan comentando o escribiendo blogs, a la espera de su oportunidad de entrar legítimamente al Reino de los Privilegios Imaginarios, pero aunque sé que ellos no hacen más que repetir lo que algunos de sus profesores les enseñaron, no deja de asombrarme que un crítico y docente con inteligencia y trayectoria, como Link, suela dejar caer cualquier cosa rápido, sin estudiar o sin detenerse a releer, si ya leyó, apoyándose en la utilización de jergas y prestidigitaciones retóricas e irónicas, para las que tiene talento. Pero en realidad no es asombroso que Daniel Link desconozca o haya olvidado completamente a Marx, si vemos cómo desecha de un plumazo en su blog a la intertextualidad bajtiniana, afirma, “por ochentosa”: Link defiende a Di Nucci, pero no vestido con la ropa de moda en los 80, él usa pilcha último modelo. Un intelectual que desecha una teoría no porque la refuta, sino porque estuvo de moda hace veinte años, no sólo admite que desechará la actual dentro de un tiempo, sino que cree que su función social, más que ayudar a pensar y mejorar el mundo, es estar a la moda. Si la intertextualidad bajtiniana es “ochentosa”, Marx es todavía peor: “sesentoso, setentoso”. ¿Cómo le va a interesar leerlo? Sin embargo, para cierto tipo de académicos, no conocer a Marx nunca es obstáculo para usarlo en una discusión.&lt;br /&gt;“Soldados de la propiedad privada, defensores del capitalismo”. Es una vieja táctica de ciertos integrantes de esta academia corrernos por izquierda (nuestra ideología oficial), para volver todo tan infinitamente subversivo, tan transgresor, que ninguna transgresión cotidiana, modesta, sirve ya para algo, comparada con aquélla teórica que se repite de las fotocopias que se leyó preparando una clase o un parcial, y con las que nadie pretende realmente ser consecuente.&lt;br /&gt;La puesta en jaque total de la propiedad privada poco tiene que ver con los planteos de Marx, que son los que originaron en la humanidad tanto revolucionarismo. Solamente desde el desconocimiento profundo o desde la mala fe se puede escribir eso. Marx no ataca cualquier propiedad privada, ataca una muy concreta: la propiedad privada de los medios de producción. Postula la necesidad de terminar con ella. ¿Y para qué? Simplísimo: para que nadie pueda apropiarse de trabajo ajeno. Repito, subrayo: para que nadie pueda apropiarse (como hace quien plagia) de trabajo ajeno.&lt;br /&gt;Lamento dar explicaciones escolares a tan subversivos y audaces polemistas: si yo poseo máquinas de coser, puedo usar mi derecho sobre ellas para contratar trabajo asalariado. Es decir: poner gente a coser en mis máquinas, con mis telas e hilos, y apropiarme de una parte del valor que esa gente produce en cada jornada, aunque yo no trabajé. Es decir: apropiarme del trabajo ajeno.(4)&lt;br /&gt;¿Necesito decir que usar el adjetivo “ajeno” implica que sí hay trabajo propio, trabajo original de la gente, y que esa izquierda a la que apelamos, la que Brecht defendía, reivindica la propiedad del trabajo, para quien trabaja? Condenamos al capitalista que por medio de un subterfugio que ocurre a espaldas del mercado se apropia de una labor que no realizó, y los marxistas proponemos, para impedir la explotación del trabajador, una sociedad donde no exista propiedad privada de los medios de producción, no donde cualquiera pueda apropiarse del trabajo de otro, muchísimo menos no donde no importe quién hizo el trabajo. Como marxista, no defiendo ni soy cómplice de que se robe trabajo ajeno. Tengo poco éxito, porque la sociedad en la que vivo legitima la apropiación de éste por parte de los dueños del capital, no puedo evitar que se explote mi trabajo asalariado como escritora, ni que exploten a los demás, incluyendo a Sergio Di Nucci y a Carmen Laforet. Sabía que contra el sistema, sola, iba a fracasar, no que también debía defender a los dueños de su trabajo del embate de mis colegas.&lt;br /&gt;Para el comunista Bertolt Brecht fundar un banco es un delito peor que robarlo, sí, pero no porque robar está siempre bien, sino por el tipo particular de capital que implica un banco (el capital financiero), que Marx describe detalladamente.Como se ve, la situación en la que Bolivia… copia casi textualmente páginas enteras de otra novela y se ahorra el trabajo de escribirlas no es robar a un parásito de guante blanco (un banquero) sino a una trabajadora que imaginó, construyó, escribió. Los privilegios, la impunidad y el poder de los banqueros siempre fueron claros; después de diciembre de 2001 y a la luz de los fallos finales de la Corte Suprema, son más horriblemente claros. Ahora bien: ¿a quién le roba un escritor que plagia? A otro trabajador. En este caso a Carmen Laforet, la muchacha veinteañera que escribió en la oscuridad del franquismo y hoy está muerta y bastante olvidada, la que creó palabra por palabra su novela Nada (desde luego no rompió el silencio universal, escribió atravesada por discursos ajenos, pero puedo demostrar que no robó a otro escritor). El escritor que plagia roba a una mujer que pese a haber ganado un premio importantísimo local y a haber tenido repercusión en su momento, y a la potencia literaria de su novela, puede ser calificada impunemente por un periodista cool que le escribe a Link al blog (y aprendió esa costumbre de hablar de lo que no lee) como “poco significativa”, sólo porque (como señala alguien allí) Nada no se menciona en las cátedras prestigiosas de la Facultad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Nos obliga a algo lo que decimos los intelectuales?Con respeto y sin ironía, pregunto a Daniel Link, a Jorge Panesi, a mis colegas firmantes de la carta, si creen que así como tenemos “licencia para robar”, tenemos licencia para opinar cualquier cosa, sin hacernos cargo. ¿Renunciamos ustedes o yo a cobrar dinero por lo que escribimos? Tal vez no sean muy significativos los derechos de autor devengados de nuestros trabajos impresos, pero si ustedes piensan realmente lo que defienden: ¿qué razonamiento los autoriza internamente a considerar suyo el dinero que ganan? Si representa un trabajo necesariamente robado, robado a todos, a un abstracto devenir discursivo sin principio ni fin, significancia, anillo discursivo dialógico, anónimo, ¿por qué no repartimos esa plata que no es nuestra entre tantos hablantes cuyo decir posibilita nuestras escrituras y que en este momento están hambrientos, desnutridos?&lt;br /&gt;Yo no puedo hacerlo: no vivo de rentas ni me dedico al robo, negocio lo mejor que puedo mis anticipos en las editoriales, mis notas periodísticas, y cobro en la academia por mi trabajo. Así aporto a la manutención de mi familia. Me consta que mis colegas hacen lo mismo: o cobran en las editoriales, o cobran de diversos modos por su trabajo académico, o recaudan ingresos de varios trabajos, pero en todos los casos asumen la propiedad de sus trabajos y tratan de que les roben lo menos posible.Sergio Di Nucci no rechazó el dinero que le dieron por el premio, se lo guardó. Esto ocurrió pocos días después del 13 de noviembre del 2006, cuando subido a un escenario y admitiendo que era el único autor de su novela (reconociendo como colaboraciones de hecho a anónimos hablantes bolivianos, nunca a Carmen Laforet), afirmó que iba a entregar ese dinero a la comunidad boliviana. Recuerdo que me conmoví. “No tiene por qué”, pensé, “ganó su plata en buena ley, la merece. Pero si está en condiciones de hacerlo, si puede, ¡qué suerte, qué buen gesto!” Aparentemente Di Nucci hoy está de acuerdo conmigo en que no tiene por qué: parece que hasta ahora se guardó su dinero. En la nota de Veintitrés la ADA (Asociación Deportiva del Altiplano), a favor de la cual él anuncio la donación, declara no haber recibido aún el dinero que el escritor prometió en noviembre, y se preocupa, porque en la comunidad ya hubo gastos grandes a cuenta. A lo mejor ahora ya entregó ese dinero libremente prometido. Me alegraré mucho. Pero en todos los casos, tanto para donarlo como para guardárselo, tanto para prometerlo en la ADA, sacándose fotos mientras firma un acta (algunos dicen que con el del seudónimo Bruno Morales, ojalá no sea cierto), Di Nucci dispuso de un dinero que, para citar a Marx, debería reflejar sus horas de trabajo, no las de Carmen Laforet.&lt;br /&gt;En la Academia nos hemos manifestado siempre contra el menemismo, pero tal vez debamos examinarnos con preocupación, porque el menemismo es mucho más que el gobierno de Carlos Menem, es un conjunto de valores tan compartidos como naturalizados. Los intelectuales de la universidad pública no podemos ser cómplices de esto.&lt;br /&gt;Análisis crítico de la relación Di Nucci–Laforet, en “Bolivia Construcciones”.Estudié a Bajtín por primera vez con mi maestro Enrique Pezzoni, y por segunda vez con él y con Jorge Panesi, a fines de los años 80. Aunque luego escribí un libro sobre el tema del que soy única responsable, debo parte de mi comprensión a las clases de ambos. Me consta que el profesor Panesi conoce el grupo Bajtín con sutileza y precisión, igual que muchos firmantes de la carta que afirma que Di Nucci utilizó el procedimiento intertextual, me entristece la obviedad de lo que me veo obligada a exponer a continuación.&lt;br /&gt;Dice Bajtín que toda palabra que se pronuncia o se escribe ya ha sido dicha o escrita, viene contaminada de connotaciones, juicios de valor, recuerdos, tradiciones, etc, y por lo tanto hablar o escribir es citar a muchos. Esto no supone que quien habla o escribe sea un pasivo repetidor, porque más que citar, dice Bajtín, se trata de dialogar. Cada palabra que se dice o escribe dialoga con ella misma, dicha o escrita antes por otros.&lt;br /&gt;En literatura este fenómeno es por supuesto constante. Opera del modo más inconsciente, general y básico, porque toda palabra que aparece en un libro ya existe pronunciada con infinitos acentos y opiniones, en la cabeza de quien lee, y la persona que escribe lo sabe, cuenta y juega con eso. Pero a veces opera a partir de un procedimiento más exquisito, muy consciente, que en la postmodernidad está de moda, forma parte de la estética masiva actual: la intertextualidad, el diálogo consciente de una obra con libros previos, con obras previas de la tradición cultural. Está tan de moda que hoy la vemos tanto en literatura exquisita y difícil pero también en las obras masivas. La novela Montecristo trabajó con intertextualidad, por ejemplo.&lt;br /&gt;Ahora bien, ¿cuándo hay intertextualidad y cuándo simple plagio?&lt;br /&gt;La pregunta no tiene una única respuesta, pero eso no significa que cualquier trabajo con un texto previo pueda ser admitido. De Bajtín se desprende algo primero y fundamental: la intertextualidad es un procedimiento literario que no repite sino que dialoga. El grupo Bajtín, a través de Voloshinov, sostiene que entre el discurso transcripto, referido, y el discurso que refiere “se dan relaciones dinámicas de gran complejidad y tensión”. Cuándo se dan o no, es opinable.&lt;br /&gt;Y como es opinable, opino: no considero que en las transcripciones que hace Di Nucci de Nada, de Carmen Laforet, se den “relaciones dinámicas de gran complejidad y tensión”.&lt;br /&gt;En la larga e importante escena de la novela catalana que retoma Di Nucci, la transcripción es casi textual, sólo se cambia la primera persona femenina por una primera masculina y las palabras españolas por palabras verosímiles para el narrador boliviano: es decir, se naturaliza, se borran las marcas de estar trabajando con el texto ajeno en vez de exhibirlas, en vez de producir ese diálogo que pedía el grupo Bajtín: diálogo entre el discurso referido y el discurso que refiere, y mientras refiere se vuelve contexto tenso del discurso citado. Tiene que notarse un contexto que rodea al texto referido.&lt;br /&gt;De la comparación surge que Di Nucci no hace ningún esfuerzo en su escritura para que ésta se muestre como contexto de otra que se cita sin comillas. La intertextualidad es un procedimiento literario, optativo y consciente, A diferencia del dialogismo, que es condición sine qua non de cualquier emisión discursiva, la intertextualidad juega con el dialogismo, lo exhibe, lo denuncia. Es un procedimiento, como por ejemplo una figura retórica. Y como todo procedimiento literario, quiere ser descubierto, porque el procedimiento es parte del efecto estético. Para disfrutar “El fin” de Borges disfrutamos no sólo del relato, sino de que le dé una vuelta de tuerca, un final a una obra previa, Martín Fierro. Entender eso es parte del sentido del cuento y por eso el cuento se organiza armando como sorpresa final que el personaje al que se va a matar se llama Fierro, y el que lo va a matar, es el hermano del moreno que Fierro asesinó. Entonces todo se arma.&lt;br /&gt;A veces la intertextualidad está más enmascarada, es una adivinanza para exquisitos. A lo mejor fue ésta la intención de Di Nucci, pero entonces la obra tendría que dejar las pistas para que los “exquisitos” la descubran, como en esos juegos donde tenemos que descubrir algo que está oculto. Por ejemplo, Cortázar escribe “El otro cielo” y habla de un sudamericano misterioso que bebe en un bar de París. Entre el epígrafe que pone el cuento, firmado con las iniciales I.D., y datos que se tiran al pasar sobre el americano, podemos descubrir que se trata del Conde de Lautreamont, cuyo nombre es Isidore Ducasse. A diferencia del ejemplo de Borges, acá esto no es fundamental para disfrutar del cuento pero sí para disfrutarlo más. Igual el relato debe dejar las pistas para ello.&lt;br /&gt;Más allá de las intenciones que pueda haber tenido Di Nucci, no encuentro pistas en Bolivia Construcciones. Él declara que la palabra “construcciones” es el guiño para que el lector diga: la obra está construida con cosas diferentes. Pero es un guiño tan tan débil, que pasa inadvertido. Cosas diferentes hay muchas y entran en el campo infinito de la significancia. Una novela concreta de una escritora muerta no es una cosa más. Su presencia le pasó inadvertida a Carlos Fuentes, a Luis Chitarroni, a Becaccece, a Griselda Gambaro, a Tomás Eloy Martínez. Es gente acostumbrada a buscar y encontrar guiños. Y tampoco la advertí yo. Es que resulta que el protagonista de la novela es un boliviano obrero de la construcción, entonces “Construcciones” tiene un sentido evidente. Se dirá que existe la polisemia y que las palabras, además de aludir a lo evidente, connotan, sugieren. Sin duda, pero acá la sugerencia es demasiado débil, tendría que haber algunas más para que al lector se le ocurra entender que “construcciones” pide ser leída como collage de materiales literarios, específicamente collage con una novela llamada Nada y escrita por Carmen Laforet. Es que tendría que haber otros textos resonando, de otras obras, para que una sienta que eso es un collage. En la novela hay algún artículo periodístico, citado con comillas, claramente como artículo periodístico: ni se refiere a la tradición literaria, ni homenajea a otras literaturas, es más bien funcional a lo que en ese momento la novela está narrando. No me parece que alcance para que por esa pista yo diga “acá hay un intento de construir una escritura con ladrillos de otros libros”.&lt;br /&gt;Pero además, Nada no está demasiado presente en la memoria cultural de los lectores actuales. Ganó un premio importante 60 años atrás, eso es todo. Una intertextualidad tan abundante (siendo benevolentes, 30 páginas sobre 200) con una novela que habla de la oscuridad de las relaciones familiares en el franquismo, en la década del 40, debería poder leerse con algún sentido especial cuando aparece en otra sobre migrantes bolivianos del siglo XXI: ¿por qué apelar a la tradición de literatura catalana o española? Sería posible hacerlo, pero no veo que la novela dé pistas para eso. Más bien pareciera (coincido con varios en esto) que Bolivia construcciones usa a Nada para poder conseguir una estructura más narrativa y acorde con una novela, respecto de la que tiene hasta que apela a las últimas 30 páginas.&lt;br /&gt;En efecto, Bolivia Construcciones es una sucesión de cuadros, de pequeñas escenas relativamente aisladas, unidas por la voz narradora del joven boliviano protagonista, más destinada a presentar personajes y crear climas que a contar una historia con nudo. Eso no está ni bien ni mal, de hecho los capítulos son pintorescos, tiernos incluso, con un humor muy fino, escritos con respeto por sus personajes y mucho dominio del lenguaje, pero así se puede sostener un libro de pequeñas crónicas, de descripciones, no sé si una novela. La novela precisa de algo que le dé estructura narrativa, y Di Nucci lo encuentra en la parte del libro que coincide exactamente con la transcripción de Laforet (aunque la situación plagiada comienza antes). Ahí el relato maneja por primera vez la acción, el suspenso, las persecuciones, las corridas, la violencia (lo cual requiere una técnica narrativa difícil), pero lo hace transcribiendo palabra por palabra (apenas cambiando nombres propios o modismos de jerga local) lo que hizo tan bien Carmen Laforet.&lt;br /&gt;Si Di Nucci intentó ser intertextual, falló. Porque: ¿cómo se hace para crear un procedimiento intertextual con una obra que no está fuertemente presente en la memoria de muchos lectores, si es evidente que la mayoría no va a reconocer el texto “madre”? Es posible y es legítimo, pero para que eso sea intertextualidad, como dije, la clave es dar pistas. Porque un procedimiento, en literatura, es eso:&lt;br /&gt;Procedimiento, artificio. Y el artificio se quiere hacer notar, ésa es su naturaleza.A menos que digamos que el procedimiento de Di Nucci fue el de citar la obra de otro escritor borrando todas las marcas de choque, de tensión, de diálogo, disimulando, ocultando que hay dos voces, volviendo las páginas citadas parte naturalizada de la novela que se cita. Eso es un procedimiento también, sin duda, pero no se llama intertextualidad.&lt;br /&gt;NOTAS(1) Rojas, Diego. “Otro premio literario cuestionado por plagio. Escándalo y el debate entre escritores y académicos”. Veintitrés, Buenos Aires, jueves 15 de febrero de 2007.(2) Véase Drucaroff, Elsa, “Mercado y literatura: una relación que molesta”. Ponencia inédita que leeré en las Jornadas del Instituto de Literatura Hispanoamericana, a realizarse a fines de marzo del 2007.(3) Una versión muy abreviada de ellos en Drucaroff, Elsa, “Mercado y literatura: una relación que molesta”. Op. Cit. Véanse también Adorno, Theodor W., “Arte. Sociedad. Estética”. En su Teoría estética. Barcelona, Orbis–Hyspamérica, 1983; Habermas, Jürgen, Historia crítica de la opinión pública. Barcelona, Gustavo Gili, 1981 y Marx, Carlos y Engels, Federico. Manifiesto del partido comunista. En su Marx Engels, Obras escogidas, Moscú, Progreso, S/F.(4) Marx, Carlos, El Capital. México, Fondo de Cultura Económica, 1972.&lt;br /&gt;en el blog Nación Apache, 7 de marzo, 2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3. Premoldeados. A propósito de Bolivia Construcciones y la revocación de un fallo&lt;br /&gt;Por&lt;/strong&gt; &lt;a href="http://cortey.blogspot.com/"&gt;Gabriel Báñez&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;“El plagio es necesario, borra una idea falsa, la reemplaza por una verdadera. El plagio está implícito en la idea del progreso”, decía Isidore Ducasse en una de sus cartas. Tomaba de Pascal algunas notas y las redireccionaba parafraseándolo, pero avisaba el Conde. Sus editores tomaban debida cuenta, no problem. Sergio Di Nucci lo mismo: parece haber estado muy atento a la idea del progreso –edilicio en particular–, ya que en su Bolivia Construcciones tomó sin redireccionar párrafos enteros de Nada, novela de la catalana Carmen Laforet, que en 1945 obtuvo el Premio Nadal, pero lo hizo sin avisar. Lástima. ¿Estaba reciclando el periodista o trabajando con materiales nobles? Di Nucci se defendió mencionando “la reescritura como un principio constructivo de la novela”. Tratándose el de Laforet de un libro escrito hace más de sesenta años, más que constructivo, diría Derrida, parece deconstructivo. Nada. El ganador del concurso La Nación-Sudamericana 2006 (participó bajo el seudónimo Bruno Morales) también produjo una nota altruista: “Quise aportarle lectores a Nada“, se excusó. Otra vez nada, Nadal. Quien advirtió el aporte desinteresado de Di Nucci fue un joven de 19 años, Agustín Viola (DNI 33.284.046), enviando una carta a los organizadores del certamen. En su carta el joven transcribe dos párrafos, el primero pertenece a la novela de Laforet:&lt;br /&gt;De pronto se abrió la puerta de una patada de Juan, y Gloria salió despedida, medio desnuda y chillando. Juan la alcanzó y aunque ella trataba de arañarle y morderle, la cogió debajo del brazo y la arrastró hacia el cuarto de baño. (…) Juan metió a Gloria en la bañera y, sin quitarle las ropas, soltó la ducha helada sobre ella. (…) De pronto soltó a Gloria –cuando ella ya no se resistía- (…) Yo estaba en un rincón del oscuro pasillo. (Laforet, Carmen, 1994, Nada, Madrid, Ediciones Destinolibros, página 129)&lt;br /&gt;El segundo párrafo corresponde a la novela de Di Nucci:&lt;br /&gt;De pronto se abrió la puerta de una patada de Mariano, y Silvya salió despedida, medio desnuda y chillando. (…) Mariano la alcanzó, y aunque ella trataba de arañarle y morderlo, la agarró debajo del brazo, la llevó al pasillo, y de ahí a ese baño que estaba separado. (…) Mariano metió a Silvya debajo de la ducha, y sin quitarle la ropa que le quedaba, soltó la lluvia helada sobre ella. (…) De pronto soltó a Silvya –cuando ella ya no se resistía–.(Morales, Bruno, 2006, Bolivia Construcciones, Buenos Aires, Sudamericana., páginas 168 y 169)&lt;br /&gt;Parece cierto que en el gremio de la construcción mucho se ha avanzado últimamente. Los premoldeados con el ensamblaje en seco es, hoy por hoy, uno de los métodos más efectivos.&lt;br /&gt;en el blog Nación Apache, 7 de Febrero de 2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4. Don Sergio Di Nucci: un perezoso desvergonzado&lt;br /&gt;Por Leonardo Sai&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La obra de Sergio Di Nucci recién empezó. Es más: él mismo es ya un personaje, un Ricardo Darín de las letras. No esperamos de él ninguna sofistiquería dialógica, intertextual ni mucho menos esos farsantes encubrimientos suministrados por San Panesi, el Monasterio Puán y sus ovejitas chorras. De Don Sergio Di Nucci esperamos robo, afano, sucio lucro. Es la versión literario-periférica del capitalismo, un padrino local. La sublimación menemista, en el plano de las ideas, se llama plagio. Es el máximo de sublimación posible para este tipo de bicho social. No pidan más. Di Nucci se ha vuelto una página de las perversiones urbanas. Roedor, es decir, animal cosmopolita, moderno, con dientes poderosos para masticar piezas olvidadas, con olfato para el queso. Animal prolífico, veloz reproductor de sí. Máquina contaminante: transmite rabia, indignación y usura. Ataca animales débiles, pobres, muertos. Y, fundamentalmente, tiene una gran utilidad en los estudios de laboratorio. Disecar un Di Nucci permite entender la materia que socialmente somos. Ahora bien ¿Quién es Sergio Di Nucci? ¡De quien estás hablando! Les paso a explicar, detenida y rápidamente, el caso polémico.&lt;br /&gt;Me enteré del caso Di Nucci por un excelente texto de Elsa Drucaroff, semióloga, escritora del libro El infierno prometido, Roberto Arlt, el profeta del miedo, un ensayo imprescindible sobre Bajtín llamado La guerra de las culturas y muchas otras genialidades más. Es una mujer brillante, obsesiva, demasiado judía. Recientemente, escribió un artículo &lt;a href="http://www.nacionapache.com.ar/archives/1555"&gt;“Qué supone defender un plagio” &lt;/a&gt;. El caso es el siguiente: Sudamericana-La Nación arman un concurso. Un tipo se presenta. Se llama Sergio Di Nucci. Gana el concurso. Drucaroff lee el libro, le gusta, le agrada, hace público su reconocimiento porque “era otro escritor joven que venía a integrar la valiosa generación literaria sobre la cual en este momento estoy escribiendo”. Drucaroff feliz. Hay talentos, todavía hay vida en el país de la virgen de los sicarios. Luego la escena trágica. El tribunal lee el libro Nada de Carmen Laforet. La Ley ejerce su dictat: Di Nucci plagió a Laforet. ¡Robo! ¡Robo! ¡Un plagio! Se revoca el premio. Drucaroff corre a leer el libro. Afirma que “leyó a los 16 años” Un olvido, de muchos, pero no de todos. Di Nucci casi lo logra, faltaba poco y la ley salía burlada. Pero No. Hay castigo. Drucaroff siente responsabilidad. Su conciencia se vuelve insoportable. ¡Cómo no lo advertí! Entonces, defiende la condena de la Ley, confiesa el fallido, es honesta cien por cien, palabra por palabra. Es tan seria que además juega con las mismas armas que sus contrincantes que —a diferencia de ella no sienten culpa, ni indignación, ni responsabilidad ni nada de nada: ironía contra ironía, sarcasmo contra sarcasmo, chicana contra chicana, interpretación contra interpretación. Una sinfonía atonal de inteligencias rabiosas se desencadena. Drucaroff no lo soporta en sí, no puede ser cómplice: los busca uno por uno, los detecta, les clava una pregunta: “¿Nos obliga a algo lo que decimos los intelectuales?” Drucaroff se pone el manto socrático. Nos genera ese deseo de saber. Y ese es el rol del Educador. El resto importa menos.&lt;br /&gt;El puchero está caliente: es la salsa criolla de la comedia de la UBA. Las aguas se dividen. De un lado, quienes quieren borrar el límite, correrlo, hacer que no duela; son la tribu incestuosa de Jorge Panesi —prestigioso crítico y según Drucaroff “uno de los grandes críticos literarios de hoy”—, Daniel Link y el rebaño virtual de los adolescentes del Monasterio Puán que los adulan como histéricas: ¡Muerte del Autor! ¡Muerte del autor! ¡Intertexto!. Los Panesis dicen tener la Verdad: toda literatura es necesariamente robo. En nombre de la Sagrada Literatura, nosotros, los críticos, nos burlamos de ese lastre animal llamado Trabajador. Nosotros, robamos, lo decimos, lo defendemos, bien teórica, bien prácticamente. Drucaroff estalla. Allí está la Ley, allí está el límite. Pertenece a la religión del Padre, de la Ley, del Libro: es demasiado judía para dejarles pasar un asunto como este. Del otro lado, tratan de correr el límite de la sentencia, como cristianos maternales, dicen: “Se trata de un procedimiento: ¿No habéis escuchado hablar de la intertextualidad? ¿Acaso no habéis oído hablar de un tal Derrida? ¿Acaso habéis olvidado las verdades de la teoría del signo?” Pervierten el saber. Drucaroff arremete como justiciera: inicia una empresa de castración simbólica.&lt;br /&gt;Para Panesi en la literatura se puede y se debe robar. Drucaroff desenmascara: “Usted usa el concepto teórico de autonomía de la literatura y lo traslada a la autonomía de quienes hacen literatura”. Panesi, envicia los términos, modifica las líneas de la cancha: llama a una cosa por otro nombre. Sucede, explica Drucaroff, que los académicos estudian lo que otros producen, no ellos; creen estar a salvo de los refugios de la cultura, la vida mercantil y el cultifilisteísmo. Afirma que el menemismo vació las palabras, que fue una especie de cultura política en donde se podía decir una cosa, la otra, todo lo contrario y donde nada, absolutamente nada, crece, ni prospera: una ciénaga. El menemismo no solo fue el uso de los placeres por diez años. Además de darle una vuelta de media a la moral alfonsinista, liberar el exceso de toda culpa, aflojar el tejido hasta la irresponsabilidad de destruirlo todo, rifar el país, diseminar una máquina suicida en la sociedad, invirtió los valores. Desde esa inversión, es Drucaroff quien es acusada, de menemista. ¿Quiénes acusan? Una especie de retórica con sabor cool en la pluma de Daniel Link. Le gritan: “militante de la propiedad privada”, “detectivesca”, “policía moral”, “adicta al copyright”, “burguesa”. Link dice que se asusta y asombra de la posición ignorante y reaccionaria de quienes condenan el plagio. Drucaroff defiende la condena. Leyó los blogs del conventillo online. Pensó: ¿así que ignorante? ¿Reaccionaria yo?. La sed de venganza recorrió sus venas. Volvió a leer el podrido blog. ¡Vení, lindo, vení que te voy a demostrar lo que es una Madre Judía Enojada y Marxista! Drucaroff lo introduce a su pasión literaria y política. Afirma que Link no entiende qué es la propiedad privada. Es más: Link no entiende a Marx en lo mínimo para aprobar un CBC de Sociedad y Estado. Link dice que la valoración del individuo creador es un invento de la burguesía feliz. Drucaroff arremete “Tal vez Link extrañe esa dorada época en que indios esclavos tallaban exquisitos santos en las Iglesias, sin derecho a firmar, o a cobrar, o a recibir apenas reconocimiento de la comunidad, memoria póstuma y valoración alguna; tal Link extrañe los maravillosos tiempos en que en las Letras regía el principio de autoridad y la falta de autonomía hacía de todo creador un sirviente del noble, el rey, el Papa… Solo quiero admitir que no, yo no extraño esos tiempos, más bien junto a Marx y Engels en su Manifiesto Comunista, rindo homenaje a esa notable revolución que supuso la irrupción de la igualdad jurídica en el mercado y la burguesía, respecto del Orden Feudal, reservándome por supuesto el derecho a combatir las desigualdades que esa igualdad oculta, a espaldas del mercado” Luego demuele: “Soldados de la propiedad privada, defensores del capitalismo: Es una vieja táctica de ciertos integrantes de esta academia corrernos por izquierda (nuestra ideología oficial) para volver todo tan infinitamente subversivo, tan trasgresor, que ninguna trasgresión cotidiana, modesta, sirve ya para algo, comparada con aquella teórica que se repite de la fotocopias que se leyó preparando una clase o un parcial, y con las que nadie pretende realmente ser consecuente. La puesta en jaque total de la propiedad privada poco tiene que ver con los planteos de Marx, que son los que originaron en la humanidad tanto revolucionarismo. Solamente desde el desconocimiento profundo o la mala fe se puede escribir eso. Marx no ataca cualquier propiedad privada, ataca una muy concreta: la de los medios de producción. Postula la necesidad de terminar con ella. ¿Y para que? Simplísimo: para que nadie pueda apropiarse (como hace quien plagia) del trabajo ajeno. Lamento dar explicaciones escolares a tan subversivos y audaces polemistas…” Drucaroff implacable. Daniel Link pierde el semblante, se cae el antifaz, camina por Palermo SOHO, busca una nueva pilcha, cavila una nueva ironía, renace por más. Basta, por el momento, de este conventillo. Entremos por otro lado.&lt;br /&gt;Hablemos de la perversión, no tanto del cuarto peronismo. El menemismo es una designación social del exceso. Pensemos un poco la microfísica del goce, luego lo macro. La ley del perverso es hacer su ley, conoce la ley universal, la reniega, examina, ejerce el peritaje de la trampa. Por eso, el Fetiche. El fetiche oculta la falta, reemplaza el castigo de la ley: “Nadie me castiga, a mí, Jorge Panesi: tengo la Verdad literaria”. El fetiche es la convertibilidad, el espejuelo 1 a 1. Y la convertibilidad de este caso: un Di Nucci vale un Laforet, y no hay falta. Todo igual, sin límites.&lt;br /&gt;El menemismo, “un conjunto de valores compartidos”, todo esa parafernalia histórico-social sirve para describir, analizar, condenar, clasificar, poner distancia. Es cierto que no todos somos menemistas. Pero eso es un mecanismo de defensa de minorías, de fragmentos altivos, que afirman “Les advertí: ¡Jódanse!” Es imperioso hablar del menemismo. Constituye la atmósfera de una época, una forma de intoxicación psicopolítica, un cinismo enseñado, encumbrado, una bajeza gozada: el baile embriagador de un poder irresponsable. Di Nucci ha sido acusado de menemista, de perverso, de obsceno plagiador, esto es, se ha vuelto un escritor interesante. Di Nucci es un pillo. No es un demonio, es un perversito. Segrega sofismas, trampas: es demasiado perezoso para el crimen perfecto. Quiere disimular, pero toca colas en público. ¡Resultadismo! ¿Y si nadie se enteraba? ¿Se acordarían hoy de Laforet si no hubiese salido esto a luz? ¿Hubieran recordado su vida, su militancia en pleno franquismo, su olvido? ¿Acaso es Di Nucci ese lado oscuro que le permite ser brillo a la luz?&lt;br /&gt;Hoy Di Nucci es el Ricardo Darín de Nueve Reinas, no Pauls. Es perdedor. Hoy es pisado por los tribunales y los comité de Eticas. Como diría mi amigo Tomás Abraham: a Di Nucci le faltó limitar su bilardismo. Por eso, la obra de Di Nucci recién comienza. Ahora bien ¿Por qué Drucaroff dice que “menemismo es un conjunto de valores compartidos y naturalizados”? Ya que todos estos críticos literarios se agarran del mínimo detalle del fallido, del sin querer queriendo, pensemos eso de “conjunto de valores compartidos y naturalizados”. ¿Qué quiere decir esa jerga sociológico moral de los valores compartidos, naturalizados, hecho cuerpo? Allí hay una clave, quizás.&lt;br /&gt;El menemismo no es tanto un conjunto de valores, menos un tipo de moralidad: es la puesta en disolución de los mismos. El menemismo es el ácido argentino, la forma periférica del nihilismo real, imaginario y cultural. ¿Cómo es que el menemismo obtiene su Ismo? Entre muchas explicaciones, me gusta ésta: lo que en el poder es goce, abajo se vuelve imperativo categórico. ¿Qué? Lo que en el poder -en el ejercicio del poder-, se convierte en exceso, vivido desde el rebaño espectador (onanista, villero, sicario, pequeñoburgués) se traduce en cierta frase: “Acá para hacer la tuya, para llegar, tenés que robar.” O, en mayor síntesis: “No robás, no existís.” Lo que el poder ejerce, el esclavo moraliza. Cambalache. Lo que el Amo hace, el Esclavo lo vuelve axioma cartesiano: “afano, luego existo” o en la versión cartesiana de fuerte apache “me mamo, luego existo”. En ese extraño proceso, aparece el ismo del Menemismo. Allí donde el ejercicio del poder derrama exceso libidinal, la sex politik de Carlitos, ese mismo goce se vuelve objeto de deseo, se vuelve valor. Pero, ¿cuál es la tragedia de este supuesto valor? ¿Su carga de sentido? ¿Se trata de un Valor? En absoluto, nada de valor. Puro fetiche, puro semblante. ¿Cuál es la fuerza que valora este valor, que lo pesa? Aparece la credencial del nihilismo: todo construido, todo bolivias construcciones. Di Nucci, Panesi, son nihilistas de oficio, nihilistas culturales. Nihilistas incompletos como dice Nietzsche. Carlos Menem le ha dado a ese huésped un nombre propio, una zona del deseo, una intensidad. Menemismo no es ideología. Una ideología es algo demasiado elaborado, serio. Hay mucho concepto en la ideología. El menemismo es una máquina deseante, pulsional. El menemismo es acéfalo. No hay sentido que pueda mensurar esos supuestos valores del menemismo, ni su difusa “cultura”. Es amoralidad pura, puro artificio, un puro globo. El movimiento difuso que subyace a Panesi y Di Nucci afirma que “la lengua es necesariamente toda robo”, “todo plagio”. Esta lógica llevada al extremo impide valorar algo en lugar de la nada. Así, “la muerte del autor” deviene como imposibilidad de valorar el arte de escribir. Lo que nos lleva a dar valor al plagio mismo, al copiar y pegar digital, cosa imposible de admitir. Ese murmullo anónimo, amorfo, disuelve valores, no los crea. No se puede apresar lo amorfo, ni los rostros desfigurados en los límites del mar. El valor reclama una unidad de sentido, el comprender en general, la vida del todo. Panesi, Di Nucci, Link son la decadencia explícita: están por debajo del nihilismo.&lt;br /&gt;Sin embargo, es necesario un Di Nucci, un Panesi y muchos Link. Los defiendo. Defiendo el plagio Di Nucci. Gracias a su derrota, a su perversión y pereza hoy se vuelve hablar de Laforet, se le vuelve a inyectar vida, lectura, comentario, polémica y conventillo. Me olvido de que soy sociólogo, niego el pasado, deja de importarme el hecho social. Me vuelvo el peor de los nihilistas activos, pasivos, reactivos; Me vuelvo gusano, lacra, desvergonzado, etc. Deliro a un Di Nucci, al escritor por venir.&lt;br /&gt;¡Plagia tu nueva palabra y rómpete!&lt;br /&gt;en el blog Nación Apache, 15 de marzo, 2007http://www.nacionapache.com.ar/archives&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-7477097271909088408?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/7477097271909088408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=7477097271909088408' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7477097271909088408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/7477097271909088408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/04/consigna-para-el-lunes.html' title='CONSIGNA PARA EL LUNES'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-5634983406120124294</id><published>2007-04-18T16:29:00.000-07:00</published><updated>2007-04-18T16:30:32.474-07:00</updated><title type='text'>LEER EL SIGUIENTE TEXTO PARA LA CLASE DEL LUNES ...</title><content type='html'>Publicado en la ed. impresa: La Nación. Opinión&lt;br /&gt;Jueves 5 de abril de 2007&lt;br /&gt; &lt;strong&gt;Educación e inclusión en la sociedad del conocimiento&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Por Jorge Werthein&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mirada realista del papel de la información y del conocimiento en los procesos productivos actuales nos lleva a creer que ni una ni otro conducen, necesariamente, a la igualdad social. Eso implica considerar que, aunque representen avances en diversas áreas, las nuevas tecnologías de la información también conducen a formas inéditas de exclusión social. Por un lado, puede verse el avance de la tecnología, el desarrollo de recursos cada vez más sofisticados en los campos de la comunicación, la educación, la información. Por el otro, se constituye una nueva forma de disparidad social: la exclusión de la sociedad del conocimiento, caracterizada por la distancia entre los que dominan las nuevas tecnologías y aquellos que apenas las entienden o incluso las desconocen. Los países también viven de manera desigual el ingreso en la sociedad del conocimiento. El ejemplo más evidente de esa tendencia es el desarrollo de Internet, que ha logrado interconectar, en pocos años, a millones de personas en los lugares más remotos del mundo. En 1995, eran 20 millones de usuarios; en el año 2000, el número ya ascendía a 400 millones y en 2006, ya eran casi mil millones. Así y todo, el acceso a Internet tiene una distribución desigual: el 75% de los usuarios vive en los países industrializados, miembros de la OCDE, que poseen el 14% de la población mundial. Mientras en Estados Unidos los usuarios son el 54% de la población total, en América latina y el Caribe alcanzan apenas el 3,2%. Es posible observar otra disparidad en el interior mismo de los países: la mayoría de los usuarios vive en zonas urbanas (el 80% de los usuarios de la República Dominicana vive en Santo Domingo), tiene una mejor escolaridad y una mejor condición socioeconómica (en Chile, el 89% tiene una educación superior). Son jóvenes (los que tienen entre 18 y 24 años tienen cinco veces más probabilidades de ser usuarios que los mayores de 55 años) y, en su gran mayoría, de sexo masculino (en América latina, son el 66%, aunque esa disparidad se está reduciendo (en Brasil, las mujeres eran el 33% en 1995 y en 2000 ya habían alcanzado el 50%). Por lo tanto, la sociedad y sus gobernantes tienen que decidir cuál es el camino que prefieren seguir, si el de la inclusión y su consecuente homogeneidad o el de la exclusión y la fragmentación resultante. Se trata, entonces, de una decisión ético-política, que implica dominar un conjunto de conocimientos técnico-científicos que, a su vez, tiene que servir como apoyo a los valores éticos. En ese sentido, el dominio del conocimiento científico –tanto del lado de la sociedad como de su gobierno– forma parte del ejercicio de la ciudadanía en los sistemas democráticos. En el mundo actual, el capital más importante de un país es el conocimiento. Y ese conocimiento depende de la formación de personas capaces de producirlo y manejarlo. En una mirada a mediano y largo plazo, la respuesta para modificar el cuadro actual de exclusión de la sociedad de conocimiento se encuentra en la educación. Invertir en educación es el punto de partida para revertir la situación prácticamente de letargo en la que se encuentra América latina, si la comparamos con otros países desarrollados científica y tecnológicamente. Pero invertir en educación tiene varios significados. El principal es elevar la calidad de la educación básica. Para eso, existen estrategias, como mejorar la formación de los profesores, aumentar el tiempo de permanencia de los alumnos en la escuela, mejorar la infraestructura y equipar los establecimientos de enseñanza. Se puede agregar una estrategia cuyo impacto ya ha sido comprobado en países desarrollados y en vías de desarrollo, que optaron por esa alternativa: la incorporación de la enseñanza de ciencias a la currícula desde los años iniciales. En el ámbito de la tecnología existen en todo el mundo iniciativas volcadas hacia la reducción de la creciente laguna digital: desde el desarrollo del software libre hasta esfuerzos recientes por lanzar al mercado computadoras de bajo costo, a menos de 100 dólares. La revolución tecnológica, sin embargo, no puede reducirse a la mera incorporación o a la suma de un mayor número de máquinas y sistemas de información y comunicación. Es más que eso. La innovación debe tener un carácter social (sustentada con políticas educativas y culturales, de desarrollo social, sanitarias, de empleo, etc.) de impacto fuerte a mediano y largo plazo. Cabe destacar, una vez más, que sólo la educación podrá garantizar que las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación cumplan su papel social. Esto es, que garanticen calidad de vida al mayor número posible de ciudadanos, que debe saber manejarlas y explorarlas con eficiencia. Por lo tanto, más allá del acceso, de la conexión de alta resolución y agilidad, el ciudadano necesita saber sacar provecho de ellas y no perderse en la maraña de las informaciones dispersas en el ciberespacio. Esta debe ser la base de la sociedad de conocimiento: la posibilidad y la capacidad de adquirir y procesar informaciones y transformarlas en conocimiento útil. El autor es doctor en Educación, tiene una maestría en Comunicaciones por la Universidad de Stanford y es director ejecutivo de la Red de Información Tecnológica Latinoamericana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-5634983406120124294?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/5634983406120124294/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=5634983406120124294' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5634983406120124294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5634983406120124294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/04/leer-el-siguiente-texto-para-la-clase.html' title='LEER EL SIGUIENTE TEXTO PARA LA CLASE DEL LUNES ...'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-5228139354761169701</id><published>2007-04-18T16:26:00.000-07:00</published><updated>2007-04-18T16:28:23.949-07:00</updated><title type='text'>CONSIGNA COMPLETA</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;La consigna que pedí implica:&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;1. una reflexión sobre el proceso de escritura realizado&lt;br /&gt;2. una reflexión sobre la autobiografía como género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Estas preguntas pueden ayudarle en el punto 1:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; ¿cuál fue el paso inicial ? ¿recurrió a la familia, a las fotos,etc. ?    ¿cómo comenzó a escribir? ¿qué  selección  de los hechos realizó?     ¿cómo operó la lectura de los modelos en la escritura de su propia autobiografía?    ¿cuáles fueron los objetivos que se trazó?  ¿cuáles se lograron, cuáles no?      ¿pensó en el lector?     ¿revisó el texto? ¿reescribió  parte de  él?  ¿por qué?     ¿cuáles fueron las dificultades? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*El punto 2 propone reflexionar sobre algunos aspectos de la &lt;strong&gt;autobiografía&lt;/strong&gt;  (ver pág, 32 de la ficha, punto 1)  como género en función de los fragmentos que aparecen en la ficha (págs.29a32).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-5228139354761169701?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/5228139354761169701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=5228139354761169701' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5228139354761169701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5228139354761169701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/04/consigna-completa.html' title='CONSIGNA COMPLETA'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-4365947494662013383</id><published>2007-04-18T12:46:00.000-07:00</published><updated>2007-04-24T17:27:12.370-07:00</updated><title type='text'>CONSIGNA</title><content type='html'>&lt;p&gt;Para el lunes 26 definir la palabra autobiografía con todo lo visto en clase adoptando la postura de lectores y escritores.&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;autobiografía como definición&lt;br /&gt;autobiografía como construcción narrativa&lt;br /&gt;autobiografía y referencia&lt;br /&gt;distinción entre autobiografía y ficción&lt;br /&gt;diferenciación entre textos referenciales- texto fricciónales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ACLARACION PARA EL LUNES ESTA CONFIRMADO UN PARO PERO IRENE ASISTIRA CLASE . EN TODO CASO NOS ENTERAREMOS POR EL MISMO MEDIO&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-4365947494662013383?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/4365947494662013383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=4365947494662013383' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/4365947494662013383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/4365947494662013383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/04/consigna.html' title='CONSIGNA'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-4389955279743765424</id><published>2007-04-12T15:08:00.000-07:00</published><updated>2007-04-12T15:11:26.175-07:00</updated><title type='text'>CONSIGNAS (NO HACER TRAMPA!!!!)</title><content type='html'>La escritura del recuerdoEsta consigna debe realizarse en dos momentos. Es importante no saltearse el primero, no hacer trampa, porque resulta más productivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A.&lt;/strong&gt; Leer las diez palabras que siguen. Detenerse en aquellas que les susciten recuerdos de su infancia. Ir escribiendo al lado de cada una (en el orden que quieran, algunas  palabras pueden quedar en blanco) una frase que resuma ese recuerdo que la palabra les haya evocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;B.&lt;/strong&gt; Elegir  uno  de esos recuerdos y narrarlo. Representar el hecho. Narrarlo de modo tal de recuperar su imagen plástica, es decir, las imágenes sensoriales ( sonidos, olores, etc. ).&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Palabras:&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;goma - aguja - tren - tía/tío - cucaracha - mandarina - placard - cerradura - siesta - patio&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-4389955279743765424?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/4389955279743765424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=4389955279743765424' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/4389955279743765424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/4389955279743765424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/04/consignas-no-hacer-trampa.html' title='CONSIGNAS (NO HACER TRAMPA!!!!)'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-4653369819755864067</id><published>2007-04-07T18:26:00.001-07:00</published><updated>2007-04-07T18:36:34.165-07:00</updated><title type='text'>Mex Urtizberea El lector primario "Pegarle a un maestro"</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;El texto que les hubiera leído si nos hubiéramos encontrado el lunes. Cualquier pregunta o duda, me escriben.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo sabe un chico de cuatro años, de salita celeste, que ni siquiera sabe hablar correctamente.&lt;br /&gt;Lo sabe un chico de seis años, que ni siquiera sabe escribir.&lt;br /&gt;Lo sabe un chico de doce años, que desconoce todas las materias que le deparará el secundario. Lo sabe un adolescente de diecisiete años, aunque sea la edad de las confusiones, la edad en la que nada se sabe con certeza.&lt;br /&gt;Lo saben sus padres. Lo saben sus abuelos.&lt;br /&gt;Lo sabe el tutor o encargado.&lt;br /&gt;Lo saben los que no tienen estudios completos.&lt;br /&gt;Lo sabe el repetidor.&lt;br /&gt;Lo sabe el de mala conducta.&lt;br /&gt;Lo sabe el que falta siempre.&lt;br /&gt;Lo sabe el rateado.&lt;br /&gt;Lo sabe el bochado.&lt;br /&gt;Lo sabe hasta un analfabeto.&lt;br /&gt;No se le pega a un maestro.&lt;br /&gt;No se le puede pegar a un maestro.&lt;br /&gt;A los maestros no se les pega.&lt;br /&gt;Lo sabe un chico de cuatro años, de seis, de doce, de diecisiete, lo saben los repetidores, los de mala conducta, los analfabetos, los bochados, sus padres, sus abuelos, cualquiera lo sabe, pero no lo saben algunos gobernadores.&lt;br /&gt;Son unos burros.&lt;br /&gt;No saben lo más primario.&lt;br /&gt;Lo que saben es matar a un maestro.&lt;br /&gt;Lo que saben es tirarles granadas de gas lacrimógeno.&lt;br /&gt;Lo que saben es golpearlos con un palo.&lt;br /&gt;Lo que saben es dispararles balas de goma.&lt;br /&gt;A los maestros. A maestros.&lt;br /&gt;Lo que no saben es que se puede discutir con un maestro.&lt;br /&gt;Lo que no saben es que se puede estar en desacuerdo con lo que el maestro dice o hace.&lt;br /&gt;Lo que no saben es que un maestro puede tener razón o no tenerla.&lt;br /&gt;Pero no se le puede pegar a un maestro.&lt;br /&gt;No se le pega a un maestro.&lt;br /&gt;A los maestros no se les pega.&lt;br /&gt;Y no lo saben porque son unos burros.&lt;br /&gt;Y si no lo saben que lo aprendan.&lt;br /&gt;Y si les cuesta aprenderlo que lo aprendan igual.&lt;br /&gt;Y si no lo quieren aprender por las buenas, que lo aprendan por las malas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que se vuelvan a sus casas y escriban mil veces en sus cuadernos lo que todo el mundo sabe menos ellos, que lo repitan como loros hasta que se les grabe, se les fije en la cabeza, lo reciten de memoria y no se lo olviden por el resto de su vida; ellos y los que los sucedan, ellos y los demás gobernadores, los de ahora, los del año próximo y los sucesores de los sucesores, que aprendan lo que saben los chicos de cuatro años, de seis, de doce, los adolescentes de diecisiete, los rateados, los bochados, los analfabetos, los repetidores, los padres, los abuelos, los tutores o encargados, con o sin estudios completos:&lt;br /&gt;Que no se le pega a un maestro.&lt;br /&gt;No se le puede pegar a un maestro.&lt;br /&gt;No debo pegarle a un maestro.&lt;br /&gt;A los maestros no se les pega.&lt;br /&gt;Sepan, conozcan, interpreten, subrayen, comprendan, resalten, razonen, interioricen, incorporen, adquieran, retengan este concepto, aunque les cueste porque siempre están distraídos, presten atención y métanselo en la cabeza: los maestros son sagrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por Mex Urtizberea &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Para LA NACION &lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-4653369819755864067?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/4653369819755864067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=4653369819755864067' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/4653369819755864067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/4653369819755864067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/04/mex-urtizberea-el-lector-primario.html' title='Mex Urtizberea El lector primario &quot;Pegarle a un maestro&quot;'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-5890640121546748381</id><published>2007-04-07T18:21:00.000-07:00</published><updated>2007-04-07T18:25:56.542-07:00</updated><title type='text'>ASÌ DE RÀPIDO  SUCEDEN LAS COSAS...</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Mi intención, de recepcionar el lunes los trabajos y darles instrucciones para que puedan seguir trabajando, fue anterior al trágico desenlace. Por lo tanto, dado que el lunes será un día de luto y de movilización, no iré a la facultad. &lt;strong&gt;Les pido que envíen por este medio, entre el lunes y martes, sus autobiografías de modo tal que pueda leerlas antes del próximo lunes ( 16 de abril).&lt;/strong&gt; El lunes o martes, a su vez, les enviaré también una consigna de trabajo para que resuelvan y me entreguen el lunes 16, junto con la autobiografía impresa. Les pido que abran el correo después del día lunes para bajar la consigna y realizarla a fin de no interrumpir un proceso, que - apenas- sí ha empezado. Les mando al pie del mail el texto que les hubiera leído si nos hubiéramos encontrado el lunes. Cualquier pregunta o duda, me escriben. También, a los que quieren &lt;strong&gt;participar de la movilizacíón&lt;/strong&gt;, les enviaré mañana horario y lugar. Tal vez &lt;strong&gt;podamos marchar juntos&lt;/strong&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Saludos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;ik&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-5890640121546748381?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/5890640121546748381/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=5890640121546748381' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5890640121546748381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5890640121546748381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/04/holami-intencin-de-recepcionar-el-lunes.html' title='ASÌ DE RÀPIDO  SUCEDEN LAS COSAS...'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-5609450801993557994</id><published>2007-04-06T19:26:00.000-07:00</published><updated>2007-04-06T19:33:43.990-07:00</updated><title type='text'>PARO PERO A CLASE...</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Si bien para el lunes se ha llamado a un paro nacional de educación a raíz de los desgraciados sucesos ocurridos en Neuquén, nos vemos en  la facultad a las 11 hrs en el aula de siempre. Recogeré las autobiografías y daré las indicaciones correspondientes  para los trabajos  que siguen.    &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Cariños y feliz fin de semana&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;ik &lt;a href="http://images.google.com.ar/imgres?imgurl=http://www.rionegro.com.ar/arch200505/21/images/f1_p4.jpg&amp;imgrefurl=http://www.rionegro.com.ar/arch200505/21/n21n02.php&amp;amp;h=182&amp;w=278&amp;amp;sz=25&amp;hl=es&amp;amp;start=20&amp;um=1&amp;amp;tbnid=RvrUOYmZdT1tRM:&amp;tbnh=75&amp;amp;tbnw=114&amp;amp;prev=/images%3Fq%3Dparo%2Bdocente%2B%26svnum%3D10%26um%3D1%26hl%3Des%26sa%3DN"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-5609450801993557994?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/5609450801993557994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=5609450801993557994' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5609450801993557994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/5609450801993557994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/04/paro-pero-clase.html' title='PARO PERO A CLASE...'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2636297031279588326.post-1155007515837883560</id><published>2007-04-06T18:48:00.000-07:00</published><updated>2007-04-06T18:51:48.083-07:00</updated><title type='text'>BIENVENIDOS A EXPRESION 1</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;PARA MANTENERNOS EN CONTACTO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;color:#3333ff;"&gt;mercedeslg87@hotmail.com, catalina.nicotra@craverolanis.com, tomyfundun@hotmail.com, nicoguthmannn@hotmail.com, pablo angel laines &lt;pablo_103@hotmail.com&gt;, andressalvarezza@hotmail.com, estebanovejero@hotmail.com, manu_saiz_2@hotmail.com, bbbonfili@hotmail.com, goldbergjulia@hotmail.com, leosantoroseg@yahoo.com.ar, elinviernodeproust@hotmail.com, jardindealmas@hotmail.com, alegab1027@hotmail.com&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2636297031279588326-1155007515837883560?l=expresionuno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://expresionuno.blogspot.com/feeds/1155007515837883560/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2636297031279588326&amp;postID=1155007515837883560' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/1155007515837883560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2636297031279588326/posts/default/1155007515837883560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://expresionuno.blogspot.com/2007/04/bienvenidos-expresion-1.html' title='BIENVENIDOS A EXPRESION 1'/><author><name>Esteban Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00466011019463733765</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
